Guerra de Ucrania – Día 1440

Desde el Kremlin, el portavoz Dmitry Peskov ha confirmado oficialmente que la reunión en Abu Dabi tendrá lugar los días 4 y 5 de febrero y que en ellas estará el enviado especial estadounidense Steve Witkoff. Además, ha justificado el retraso argumentando que era necesario algún ajuste en las agendas de las partes, lo que descartaría cualquier otro motivo, como un desacuerdo. Al mismo tiempo, el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dmitri Medvédev, advirtió de nuevo que si se despliegan tropas en Ucrania estas pasarán a ser “objetivos legítimos de destrucción», en una nueva amenaza a los países europeos aliados de Ucrania, mientras en televisión Solovyov, conocido propagandista ruso, llamaba a usar armas nucleares contra la constelación Starlink, en una de sus peticiones más alocadas de los últimos tiempos. Todo ello a escasos días de que expire el tratado New START, mientras India acepta comprar petróleo estadounidense y venezolano en detrimento del ruso, Alemania detiene a cinco sospechosos por un presunto entramado destinado a exportar bienes a empresas rusas del sector de defensa, y los combates, así como los ataques rusos contra las infraestructuras críticas ucranianas, continúan.

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Por si quedaba alguna duda, tras los ataques de la jornada anterior contra empleados de DTEK y contra una subestación, la tregua energética habría expirado (aunque desde Ucrania curiosamente lo niegan, afirmando que ningún objetivo relacionado con la energía ha sido atacado), registrándose en las últimas horas numerosos lanzamientos rusos contra distintos puntos de Ucrania.

Así, según el recuento oficial, hasta 172 vectores fueron empleados por las Fuerzas Armadas rusas, incluyendo un misil balístico Iskander-M y 171 drones de ataque, de los que 157 habrían sido neutralizados o derribados. Además, estas cifras que corresponden al periodo entre los días 1 y 2 de febrero no recogen lo ocurrido desde entonces, con datos que apuntan a una nueva oleada masiva, incluyendo un buen número de misiles de crucero y balísticos, utilizados por parte rusa.

Entre los puntos que han sido objetivo de las armas rusas, un día más se cuenta Kiev, en donde habrían sido varias las explosiones. Lo mismo habría ocurrido en Vinnytsia y en algunos puntos de Zaporiyia. Lo más importante es que, a pesar de las declaraciones que hemos visto en sentido contrario por parte de Zelenski, hay reportes de daños en infraestructuras críticas en Sumy, Járkov, Dnipró y Cherkassy, con los consiguientes apagones, que se han visto además agravados en algunos casos por el hielo. También de diversos heridos en distintos puntos de Ucrania, algunos de ellos causados no por los drones, sino por los centenares de bombas planeadoras que han sido usados por Rusia también en esta jornada.

A propósito, como sabemos, buena parte de los daños causados por Rusia dependen, como sabemos, de la disponibilidad de bombas planeadoras y, para ello, de los kits UMPK necesarios para transformar los ingenios tradicionales, de caída libre, en armas de precisión baratas y efectivas. Curiosamente, a propósito de esto, en las últimas horas se ha sabido que Seis de las 31 empresas que participan en la producción de kits UMPK (Módulo Universal de Planificación y Corrección) siguen sin estar sujetas a sanciones de ningún tipo, lo que les permite «obtener un suministro sin trabas de bienes y tecnologías del exterior, así como realizar transacciones financieras con bancos internacionales» según ha denunciado la Dirección General de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania, más conocida como HUR.

Además, la reanudación de los ataques no parece ser en absoluto casual, toda vez que se estarían registrando en Ucrania algunas de las temperaturas más bajas de la temporada, con el mercurio en la línea de los -20º. Algo que, por otra parte, no parece hacer demasiada mella según la estadísticas en la moral de la población ucraniana, sin duda sometida a un gran sufrimiento, pero decidida a soportar el envite ruso.

Así las cosas, hasta el 52% de los ciudadanos de Ucrania se opondrían todavía hoy a la retirada del Donbás, según los datos aportados por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev. La encuesta, realizada del 23 al 29 de enero con una muestra representativa de 1.003 personas, muestra también que el 43% de los encuestados no cree que la guerra termine en 2026, lo que supone un 14% más que en diciembre aun a sabiendas de los supuestos progresos en las negociaciones. Pese a lo cual el 65% afirma estar dispuesto a soportarla «el tiempo que sea necesario» , frente al 62% de diciembre y el 54% de marzo.

No han sido las únicas noticias en una jornada en la que nuevamente globos bielorrusos han violado el espacio aéreo de Polonia, en la que sería la tercera noche consecutiva. En la que ha trascendido, además, que hace unos días un dron de origen desconocido se habría estrellado en una base aérea polaca. Y en la que, más a modo de curiosidad que de otra cosa, los propagandistas rusos más radicales (hace tiempo que no hablamos de Solovyov y su caterba) han pedido al Kremlin que lance ataques nucleares en el espacio contra la constelación Starlink, en un mensaje psicotrópico que sólo se entiende para consumo interno. En primer lugar, porque aunque no habría respuesta nuclear, seguramente, sí habría respuestas muy radicales en forma de sanciones, ciberataques e incluso ataques cinéticos puntuales. En segundo lugar, porque el daño causado a Starlink sería pasajero y en cuestión de meses o un par de años, la red se habría reconstituido completamente incluso en las áreas más afectadas.

Pasamos ahora a la actualidad sobre el frente, mientras arrecian las críticas contra el nuevo sistema de movilización, entrenamiento y despliegue desde el interior de las Fuerzas Armadas ucranianas, algo de lo que ya hablamos en los informes previos y se habla también sobre la dinámica general de un conflicto que camina hacia su quinto año.

En la región de Járkov, concretamente en Vovchansk, se reportan nuevos avances rusos a lo largo de la calle Soborna, en la parte sudoccidental de la ciudad.

Al norte del Oskil, en Kupiansk, continúan los combates por parte de la infantería de uno y otro lado, aunque son acciones pequeñas en su mayor parte.

En el sector de Siversk, además de bombardeos sobre Ozerne y Ryznykivka, se han producido nuevas incursiones rusas más allá de Zakitne al norte y nuevamente hacia Nykyforivka, al sur del sector y en donde podrían haber logrado algunos avances recientemente.

En el sector de Konstyantynivka, siguen los combates al sur de Illinivka, así como en zonas céntricas, con nuevas acciones de los DRGs rusos al norte de la H-32 al este de la ciudad. Recordemos que además de lanzar ataques desde el sur de la misma, partiendo de Oleksandro-Shultyne, también intentan avanzar tomando como eje la propia H32 desde Stupochny y Chassiv Yar. Además, las fuentes ucranianas asignan ya a Rusia el control sobre toda el área entre Toretsk y Kleban-Byk, algo que pese a las evidencias se resistían a hacer hasta ahora.

En la línea del río Haichur, por su parte, a pesar de la reciente toma de Ternuvate, han seguido los ataques rusos hacia otros puntos como Herasymivka, más al norte, u Olenokonstyantynivka, al sur, ya que la cabeza de puente rusa en la zona continúa siendo frágil. También hacia puntos cercanos a la citada Ternuvate, como Prydorozhnje, en donde ha podido verse una bandera rusa recientemente y cuyo control algunos asignan a Rusia, aunque hay que ser cautos, dado el funcionamiento de la «guerra de banderas».

En dirección a Zaporiyia, para finalizar, algunas fuentes conceden a Rusia un mayor control de la zona central de Prymorske, si bien van bastante retrasadas en relación con los acontecimientos, ya que se mueven con cierta libertad bastante más al norte, hacia Richne. Eso sí, tampoco debemos olvidar que buena parte del frente -y estas áreas entre el Dniéper y el Konka no son una excepción- siguen siendo zonas grises en las que la mayor parte de la acción defensiva ucraniana se desarrolla con base en drones.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Un día más comenzamos el repaso de la actualidad institucional y diplomática con las negociaciones de paz, recopilando las declaraciones de unos y otros.

De un lado, el presidente Zelenski ha señalado en su discurso diario que durante la jornada no se habrían producido ataques con misiles o shaheds dirigidos específicamente contra la infraestructura (aunque sí contra su logística), subrayando que cuando Washington “tiene el motivo” para cambiar la situación, la situación puede cambiar. Del mismo modo, ha confirmado que habrá reuniones no solo en formato trilateral, sino también bilateral con EE. UU., mientras insistía en que es realista alcanzar una paz duradera y digna. Al mismo tiempo, señalaba, además, que el documento de garantías de seguridad bilaterales con Estados Unidos está “listo” y que el trabajo debe continuar también en lo relativo a la reconstrucción y cooperación económica.

Desde el Kremlin, el portavoz Dmitry Peskov ha confirmado oficialmente que la reunión en Abu Dabi tendrá lugar los días 4 y 5 de febrero como anteriormente había anunciado Zelenski – conversaciones a las que parece que al final sí acudirá el enviado especial estadounidense Steve Witkoff. De hecho, Peskov añadía que las conversaciones estaban previstas inicialmente para el pasado 1 de febrero, “pero los calendarios de las tres partes requirieron un ajuste adicional”. Sin embargo, no ha detallado a qué se debía este ajuste.

Por su parte, el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dmitri Medvédev, advirtió de nuevo que si se despliegan tropas en Ucrania estas pasarán a ser “objetivos legítimos de destrucción” al plantear el mismo la pregunta acerca de “Qué garantías podemos ofrecer si un contingente extranjero de países miembros de la OTAN hostiles a nosotros se despliega en el territorio de dicho Estado?”.

Asimismo, Medvédev declaraba que el mundo se está volviendo muy peligroso, pero que Rusia no quiere un conflicto global, que no están “locos”. En este contexto, no obstante, también afirmaba que, si el tratado New START expira sin reemplazo, entonces el mundo debería “alarmarse”, ya que las mayores potencias nucleares no tendrían límites por primera vez desde principios de la década de los 70. En sus propias palabras: “No quiero decir que esto signifique inmediatamente una catástrofe y que comenzará una guerra nuclear, pero aun así debería alarmar a todo el mundo”.

Por otro lado y pasando a la actividad diplomática en Kiev, allí el presidente ucraniano, así como el ministro de Exteriores, han recibido al presidente en ejercicio de la OSCE, el ministro de Exteriores suizo, Ignazio Cassis, y al secretario general, Feridun Sinirlioğlu – reunión que llega apenas 24 horas después de que el suizo anunciase su intención de viajar tanto a Kiev como Moscú. Durante su encuentro, además de abordar el estado del proceso de paz y las expectativas para Abu Dabi, trataron la cooperación con la OSCE y, de forma destacada, el retorno de los niños ucranianos trasladados y/o deportados por la fuerza; tema para el que Kiev sigue buscando la implicación de la organización en la coalición internacional correspondiente.

En el caso de las llamadas, la más destacada del día ha sido la de Zelenski con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la que además del apoyo energético del bloque, han hablado de la finalización del 20º paquete de sanciones contra Rusia, -cuya presentación se espera el 24 de febrero-, y de la coordinación de equipos para asegurar “claridad” en decisiones futuras. Todo ello, en un momento en el que Kiev insiste particularmente en la eficacia de la presión contra el agresor.

En materia de sanciones, Ucrania ha anunciado nuevas medidas sincronizadas con la UE contra individuos y entidades vinculados a la flota fantasma, la evasión de sanciones y operaciones de influencia, incluyendo también actores asociados a ciberataques contra Ucrania y países de la UE/OTAN. Asimismo, figura la inclusión de una unidad rusa de guerra electrónica señalada por interferencias de GPS en países bálticos, además de compañías -incluidas de terceros países- relacionadas con el transporte y/o exportación de petróleo ruso. Por añadidura, es importante destacar que Ucrania se ha alineado con la UE al designar al Cuerpo de la Guardia Revolucionara Islámica de Irán como organización terrorista.

Igualmente, las autoridades ucranianas han comunicado la sincronización de sanciones con el Reino Unido y la renovación de restricciones contra figuras vinculadas a redes de influencia prorrusa, incluyendo la renovación contra el oligarca Dmytro Firtash y la actualización y/o renovación de sanciones contra el exdiputado Taras Kozak (asociado a Viktor Medvedchuk) y varias empresas relacionadas con propaganda rusa.

En cuanto al cumplimiento de las sanciones, Alemania ha detenido a cinco sospechosos por un presunto entramado destinado a exportar bienes a empresas rusas del sector de defensa, eludiendo sanciones europeas, con miles de envíos y uso de sociedades pantalla.

Desde Estados Unidos, el presidente Trump ha afirmado que reducirá las sanciones a India del 25% al 18%, ya que el primer ministro Narendra Modi ha acordado reducir las importaciones de petróleo ruso y “comprar mucho más de Estados Unidos y, potencialmente, de Venezuela”. Según Trump, esto ayudará a poner fin a la guerra en Ucrania, mientras que Modi daba las gracias al líder estadounidense por su decisión y declaraba que espera trabajar estrechamente con él para llevar su asociación “a un nivel sin precedentes”.

Cambiando de tercio, dentro de la UE siguen aflorando fricciones en cuanto a la postura de apoyo a Ucrania y de presión frente a Rusia. Así, y como era previsible, Hungría ha anunciado acciones legales ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea contra el plan comunitario de prohibición y retirada progresiva de importaciones de energía rusa, argumentando razones de seguridad energética y costes internos.

Para concluir, la polémica del día la ha protagonizado el director de la FIFA, Gianni Infantino, al afirmar que “sin duda” tienen que levantar la prohibición -al menos en la categoría juvenil- impuesta a Rusia que impide su participación en competiciones internacionales. Infantino señalaba que la prohibición no ha servido de nada y que solo ha creado más frustración y odio, defendiendo que está en contra de las prohibiciones y boicots, ya que considera que no aportan nada y solo contribuyen a generar más odio.

Desde Ucrania por supuesto la reacción no ha tardado en llegar, con el propio ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, calificando a Infantino de “degenerado moral”, ya que mientras personas como él sugieren levantar las prohibiciones, Rusia sigue matando a más personas. Igualmente, subrayaba que “las generaciones futuras verán esto como una vergüenza que recordará a los Juegos Olímpicos de 1936” y recordaba que 679 niños y niñas ucranianas no podrán jugar al fútbol ya que han muerto a manos de Rusia.


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