Tal y como se había anunciado, los presidentes Zelenski y Trump se vieron finalmente en el marco del Foro Económico de Davos, en la que ha sido calificada como una conversación «buena, «productiva» y «sustantiva». Tras finalizar su encuentro, el ucraniano anunció que ha llegado a un acuerdo con el estadounidense sobre las garantías bilaterales de seguridad, así como que durante los dos próximos días estadounidenses, ucranianos y rusos se reunirán en Abu Dabi, en el que podría ser el primer encuentro a tres bandas desde Estambul en 2023; un anuncio que poco después confirmaba también el Kremlin, una vez los enviados estadounidenses se vieron con el presidente ruso. Por otro lado, Zelenski criticó duramente a Europa durante su intervención en el foro económico, sosteniendo entre otros que «nada ha cambiado en el último año» y que «estamos inmersos en el día de la marmota», al tiempo que denunciaba la «falta de unidad» y decía que uno de sus mayores problemas es la «mentalidad». No han sido en cualquier caso las únicas noticias de una jornada en la que han seguido los combates y los intercambios a larga distancia, incluyendo nuevos ataques contra la red eléctrica ucraniana en Kiev o Sloviansk.
La última jornada de guerra en Ucrania ha dejado, según los informes oficiales, el lanzamiento de hasta 94 drones de largo alcance por parte rusa. De estos, las defensas antiaéreas ucranianas habrían derribado o neutralizado, supuestamente 80 de ello.
Entre los objetivos dañados se cuentan, en esta ocasión, Krivói Rog, en donde se han registrado importantes daños materiales y hasta once personas han resultado heridas. Se ha hablado de un ataque con misiles, a la espera de un nuevo informe oficial, cuyo objetivo habrían vuelto a ser las infraestructuras ucranianas, como en Dnipró. En esta ciudad, sometida también a ataques por parte de los drones rusos, una vivienda ha resultado alcanzada, produciéndose como resultado cinco heridos. Por último, también en Zaporiyia, más, al sur, se ha registrado la llegada de drones rusos, que habrían dejado desperfectos.
También ha vuelto a ser atacada y alcanzada la región de Kiev, mientras las situación en la capital, en donde alrededor del 25 por ciento de sus edificios continuarían sin calefacción, permanece grave. En concreto, se habla de una acción contra una subestación de la red de 750 Kv situada en las afueras de la localidad de Nalyvaikivka, registrándose al parecer cuatro impactos.
A todo lo anterior, hay que sumar el efecto una vez más de las bombas planeadoras, que han vuelto a ser lanzadas por decenas, así como de la artillería y drones FPV. De todos, el incidente más grave afectando a civiles se habría producido en Komyshuvaka, en la región de Zaporiyia y en donde un bombardeo ruso habría dejado un muerto y una decena de heridos. Los ucranianos, como es habitual aunque en cifras mucho menores, emplean armas comparables como las AASM francesas.
En cuanto a los ucranianos, en la pasada jornada se ha reportado un ataque con drones contra un depósito de petróleo situado en la localidad de Penza, en la región de Vladímir, al noreste de Ucrania. Por otra parte, seguramente como parte de dicho ataque y de las labores de interceptación rusas, restos de un dron ucraniano habrían caído contra una vivienda en la región de Voronezh, causando un incendio.
Además de todo ello, el Servicio de Seguridad ucraniano ha dado a conocer, hace unas horas, un vídeo en el que se ve con más detalle el reciente ataque a la terminal petrolífera de Tamanneftegaz, en la región de Krasnodar, alcanzado en la jornada previa. Cabe decir, no obstante, que desde la propia Ucrania hay voces que ponen en duda la efectividad de esta campaña de ataques estratégicos contra los hidrocarburos rusos, a pesar de los evidentes daños a la producción, ya que su efecto podría ser mucho menor sobre la economía y sociedad rusas del que algunos suponen. De ahí que en los últimos tiempos varios socios de Ucrania estén presionando y tomando medidas contra la «Flota Fantasma» rusa, encargada de dar salida a los hidrocarburos que sí tienen como destino el exterior. Desgraciadamente para los intereses de Kiev, dicha flota opera gracias a armadores griegos y con la aquiescencia de la «City» londinense, lo que dificulta sobremanera su persecución y la toma de medidas legales, ya que se benefician de un vasto conocimiento de la legislación internacional (incluyendo sus vacíos), así como de generosa financiación y el acceso a banderas de conveniencia y paraísos fiscales.
En cuanto a las novedades sobre el frente, antes de entrar de lleno en ellas cabe decir que se sigue discutiendo acerca del efecto de las pérdidas materiales en las Fuerzas Armadas rusas. De esta forma, si en el informe de ayer hacíamos referencia a cómo el número de carros de combate en servicio podría ser ahora mayor que al comienzo de la invasión, a pesar de que son miles las unidades que han sucumbido durante los enfrentamientos y cómo los propios rusos ponen en cuestión su papel futuro, algo parecido ocurriría con los blindados, cuyos números también habrían crecido. Además, con el añadido de que, si bien en muchos casos se trata de barcazas antiguas, extraídas de los depósitos, la inmensa mayoría ha recibido modificaciones y modernizaciones pensadas para incrementar en lo posible su supervivencia en el entorno actual, si bien esta sigue siendo muy dudosa dada la transparencia del campo de batalla y el incremento en las capacidades de interdicción ucranianas.
También se ha hablado, por cierto, sobre la intensa competición entre ucranianos y rusos por hacerse con los componentes chinos que permiten producir drones tipo FPV, algo que habría llevado a situaciones curiosas. Todo mientras unos y otros, especialmente los ucranianos, luchan por reducir sus dependencias, apostando por la fabricación propia o compartida con sus aliados.
Comenzando, ahora sí, por Vovchansk, allí han seguido reportándose acciones de distintos tipos, incluyendo ataques rusos tanto contra Lyman y Vilcha al suroeste, como hacia Vovchanski, al este.
Sin novedades de Sumy, o del norte del sector del Oskil, pasamos directamente al sector de Limán, en donde se habla de nuevos ataques rusos contra Sviatohirsk, Yarova y Korovii Yar, al tiempo que vuelven a darse intentos rusos por alcanzar el este de Limán y hacerse fuertes en algunas de las edificaciones más exteriores, siguiendo con su proceder habitual. Tácticas que, si bien han permitido a los rusos tomar poco a poco numerosas localidades en los últimos dos años, también tienen un altísimo coste en vida, por más que seguramente no se llegue a las cifras defendidas por Zelenski.
En el sector de Siversk, nos encontramos con progresos rusos al oeste de Riznykivka, por donde buscan aprovechar el curso del río Sukha y la carretera junto a este para progresar hacia Kalenyky y, con ello, hacia Mykolaivka y Sloviansk (cuya planta térmica ha sido gravemente dañada tras ser atacada con cuatro bombas planeadoras). Otras fuentes hablan, empero, de avances rusos únicamente al sur de Riznykivka, muy limitados.
En el sector de Konstyantynivka, lo cierto es que no hay novedades reseñables, aunque la actividad sigue, con numerosas acciones de los DRGs rusos y una férrea defensa ucraniana especialmente con drones.
En dirección a Dobropillia, tenemos que las tropas rusas siguen tratando de ir más allá del río Toretsk, ampliando su cabeza de puente en la zona entre Dorozhnie e Ivanivka, situándose sus avanzadillas, según algunos mappers, a unos 5 kilómetros al este de Dobropillia. Además, al norte de Rondinske habrían logrado superar las líneas ucranianas, infiltrándose entre esta localidad y la vecina Sukhets’ke.
Al sur del frente, por una parte, se habla de nuevos avances rusos al suroeste de Novopavlivka, al norte del río Vovcha. En el caso de Gualiaipolé, por otra, hay fuentes que hablan de progresos rusos tanto hacia Zalizychne, al oeste como al norte, en Zelene.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
La jornada 1429 ha estado dominada por la actividad diplomática en Davos y el intento de Washington de acelerar un marco de negociación que implique tanto a Ucrania como Rusia. En este contexto y como se esperaba, los presidentes Zelenski y Trump se han reunido al margen del Foro Económico Mundial, manteniendo una conversación calificada por el líder ucraniano como buena, productiva y sustantiva.
Tras el encuentro, el presidente Zelenski aseguró que el documento sobre garantías bilaterales de seguridad con Estados Unidos está “cerrado”, pero que la cuestión territorial sigue sin resolverse. Por otro, el líder ucraniano ha anunciado que una reunión trilateral entre EE. UU., Ucrania y Rusia, comenzará el viernes en Abu Dhabi y durará dos días.
Pocas horas después desde el Kremlin respaldaban estas declaraciones, siendo el asesor presidencial, Yuri Ushakov, quien confirmaba que la reunión entre Putin y los enviados especiales estadounidenses había sido “útil en todos los aspectos”. Además, precisaba que la de este fin de semana será la “primera reunión del grupo de trabajo trilateral sobre cuestiones de seguridad”, así como que EE. UU. ha realizado “un gran esfuerzo para preparar esta reunión y esperan que sea un éxito y abra perspectivas de progreso en todos los aspectos relacionados con la solución del conflicto”. Por último, Ushakov reiteraba que están “sinceramente interesados en una solución por medios políticos y diplomáticos”, pero que “hasta que eso ocurra, Rusia seguirá persiguiendo sus objetivos (…) en el campo de batalla”.
Mientras comienzan las conversaciones en Emiratos y olviendo sobre Davos, el presidente Zelenski criticó durante a Europa en su discurso, empezando por recordar que justo el año pasado en Davos terminó su discurso diciendo “Europa necesita saber cómo defenderse” y que después de un año “nada ha cambiado” y debe decir las mismas palabras en referencia al clásico “El día de la Marmota”. De este modo, insistía en que Europa debe abandonar su política reactiva e invitaba a los líderes a que no acepten que Europa “sea solo una mezcla de pequeñas y medianas potencias, aderezada con sus enemigos”. Entre otros, Zelenski decía:
“Hoy, Europa solo confía en la creencia de que, si surge el peligro, la OTAN actuará. Pero nadie ha visto realmente a la Alianza en acción. Si Putin decide tomar Lituania o atacar Polonia, ¿quién responderá? Actualmente, la OTAN existe gracias a la creencia: la creencia de que Estados Unidos actuará, que no se quedará de brazos cruzados y que ayudará. Pero ¿y si no lo hace?”.
Además, en referencia a Groenlandia decía que para qué sirve enviar 30 o 40 soldados y qué mensaje estás transmitiendo en particular a Putin y China, pero también a Dinamarca que es tu aliado, y pedía otra vez la creación de unas fuerzas armadas europeas. A propósito de Groenlandia, Zelenski subrayó -en un tono inusualmente beligerante, dicho sea de paso- que, si los buques de guerra rusos navegan alrededor de la isla, Ucrania puede ayudar diciendo que tienen “la experiencia y las armas para garantizar que no quede ni uno de esos barcos”, añadiendo que “Pueden hundirse cerca de Groenlandia, igual que cerca de Crimea”.
En cuanto a la ayuda, si bien agradecía la que le han proporcionado los socios, sigue denunciando que es insuficiente y que más sanciones son necesarias para que “bloqueen a los enemigos con la misma eficacia que las sanciones estadounidenses”, pero también que estas se cumplan. Zelenski también hacía referencia a que el año pasado se dedicó gran parte del tiempo a hablar de armas de largo alcance para Ucrania “y todos decían que la solución estaba al alcance”, pero ahora nadie habla de ello. Es más, les “aconsejan no mencionar los Tomahawks a los estadounidenses para no arruinar el ambiente. Y nos dicen que no mencionemos los misiles Taurus. Cuando se trata de Turquía, los diplomáticos dicen: ‘no ofendan a Grecia’. Cuando se trata de Grecia dicen: ‘Tengan cuidado con Turquía’”.
De este modo, denunciaba la falta de unidad de Europa, calificándola de un “hermoso pero fragmentado caleidoscopio de pequeñas y medianas potencias” y subrayaba que uno de los mayores problemas ahora mismo es la mentalidad. De este modo, señalaba que Trump “dice que ama a Europa”, “pero no escuchará a este tipo de Europa”.
Por último, Zelenski decía que “ninguna discusión intelectual puede detener las guerras” y que “necesitamos acción” y valentía para actuar para acabar con este “Día de la Marmota”.
Continuando con la actividad en Bruselas, los líderes europeos se dieron cita en un Consejo Europeo de urgencia que finalizó pasada la medianoche. Si bien este se convocó cuando el presidente Trump anunció aranceles contra ocho Estados europeos a propósito de la cuestión de Groenlandia para coordinar la respuesta europea, esta reunión se ha mantenido también con Ucrania en la agenda. Centrándonos solo en este punto, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha recalcado que el trabajo avanza “satisfactoriamente” en los aspectos de seguridad y prosperidad. De un lado, afirma que están esperando la respuesta de Rusia a los resultados que obtuvieron en París el 6 de enero sobre las garantías de seguridad. De otro, que están “cerca” de un acuerdo con Estados Unidos y Ucrania sobre un “marco unificado de prosperidad” que se pondrá en marcha una vez que se logre un alto el fuego.
Además, la líder del Ejecutivo europeo compartía los cinco pilares que conformarán ese marco:
- Aumentar la productividad mediante reformas favorables a las empresas y una mayor competencia en el mercado.
- Acelerar la integración de Ucrania en el Mercado Único de la UE.
- Aumentar significativamente la inversión, aprovechando estructuras existentes como el Marco de Inversión en Ucrania (parte del Mecanismo para Ucrania).
- Mayor coordinación de donantes, utilizando la estructura “sólida y probada” de la Plataforma de Donantes de Ucrania.
- Reformas fundamentales: reforzar el Estado de derecho, intensificar los esfuerzos anticorrupción y modernizar la administración pública, ya que la confianza de los socios y la de los inversores es fundamental.
Por otro lado y para concluir, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ha anunciado que la UE ha proporcionado 10 millones de euros -algo que ya se había anunciado- para el nuevo Tribunal Especial responsable de procesar a los líderes rusos por su papel en la guerra a gran escala en Ucrania.

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