Guerra de Ucrania – Día 1428

La última jornada de guerra nos ha dejado nuevos datos sobre la crisis energética y eléctrica que arrastra Ucrania como consecuencia de la campaña de ataques rusos, pero también acerca de las negociaciones, con declaraciones tanto desde el lado estadounidense como del ruso. Con Trump en Davos, la que se esperaba una cita muy tensa por la situación respecto de Groenlandia finalmente ha derivado en un nuevo cambio de rumbo del norteamericano, que ha decidido no aplicar sanciones y se ha mostrado satisfecho con lo acordado en las últimas horas con Dinamarca. Quizá por ello, el republicano ha tenido tiempo para hablar sobre Ucrania, sobre Zelenski y sobre Putin, advirtiendo una vez más del odio que se tienen, pero también del hecho de que ambos «quieren un acuerdo». Además, se ha anunciado una próxima reunión con Zelenski, quien finalmente se desplazará a Suiza. Más allá de esto, la jornada ha dejado nuevos anuncios de ayuda a Ucrania y noticias relacionadas con las sanciones, además de otras a propósito de los combates en sectores como los de Pokrovsk o Konstyantynivka, en donde la situación es de máxima tensión.

Mientras en Davos unos y otros siguen hablando sobre los problemas económicos y políticos mundiales y un Trump que llegó a Suiza sin que nadie fuese a recibirle, en una perfecta representación del tipo de rechazo que genera en Europa, se marca un nuevo TACO, tal y como adelantamos, la guerra no ha cesado. Así, aunque el número haya descendido ostensiblemente desde la jornada anterior, los ataques rusos han continuado, al tiempo que los problemas de la red energética y eléctrica ucraniana han seguido profundizándose.

Los datos oficiales apuntan al lanzamiento, por parte rusa, de 98 vectores de largo alcance, incluyendo 97 drones en su mayoría tipo Shahed y Gerbera, y 1 misil balístico Iskander-M. Del total, el Estado Mayor ucraniano ha anunciado el supuesto derribo de 84 de los drones.

Más allá de los datos oficiales, hay noticias de la explosión de un transformador eléctrico en la capital ucraniana, al tiempo que siguen apareciendo noticias relativas a los problemas para hacer frente a los continuos cortes eléctricos; una situación que seguirá agravándose previsiblemente, a pesar de los recientes anuncios de ayuda, por ejemplo por parte de Alemania. Todo mientras sigue agravándose el enfrentamiento político entre el gobierno ucraniano y la alcaldía de Kiev: un choque que sólo perjudica a los habitantes de la capital, reos de las disputas entre la actual presidencia y uno de los candidatos más firmes a suceder a Zelenski en caso de elecciones. Así las cosas, según el alcalde de Kiev, Klischkó, hasta 600.000 personas han tenido que abandonar la ciudad en los últimos tiempos, dadas las difíciles condiciones de vida a temperaturas que rozan los -20º. Además, y aunque no esté trascendiendo demasiado ni en medios ni redes sociales, lo cierto es que, por ejemplo, en los últimos días dos trabajadores de la red eléctrica de Kiev han fallecido por agotamiento extremo, registrándose también varios casos más de congelación y burnout.

Dejando Kiev a un lado, la jornada también nos ha dejado noticias como el lanzamiento de un misil de crucero contra la región de Mykolaiv, o la de explosiones en Jersón y en Zaporiyia, en este caso consecuencia de un ataque con bombas planeadoras que ha dejado un civil herido. Del mismo modo, también como consecuencia del uso de bombas planeadoras, ha fallecido otro civil en Kramatorsk, siendo herido otro más allí y cinco más en otro ataque similar contra Druzhkivka.

En última instancia, lo que tenemos es a una Rusia que está redoblando su apuesta contra las infraestructuras ucranianas, a sabiendas de que las dificultades para mantener el esfuerzo bélico crecen, pues: 1) su economía está presentando ya evidentes signos de debilidad; 2) que los problemas para reclutar también se están incrementando (mientras Putin parece reacio a una nueva movilización que sería obligatoria si no logra hacerse con Sloviansk y Kramatorsk en los despachos); 3) que, como dice Kellogg, la llegada de la primavera podría suponer un nuevo cambio de tornas en la guerra (lo que no quiere decir que las AFU estén en situación de recuperar el territorio perdido) y que; 4) tras casi cuatro años de guerra, los resultados obtenidos han sido muy cuestionables para el Kremlin, como resumía hace unas horas el presidente de Finlandia, Alexander Stubb.

En el caso de Ucrania, habría vuelto a atacar distintos puntos tanto en el interior de Rusia como en los territorios ocupados por este país. Así, se ha hablado de un nuevo depósito de municiones alcanzado, en este caso en la región de Donetsk, donde las defensas aéreas han estado activas, después de que en la jornada los ucranianos previa lograsen hacer lo mismo en Debáltsevo. También de una central eléctrica dañada en Starobesheve, en la misma región.

Además de esto, en el estrecho de Kerch se han reportado incendios en un depósito de petróleo de la empresa Tamanneftegaz situado en el puerto de Volna, tras un ataque con drones que habría costado la vida de tres civiles y heridas a otras ocho, según el gobernador de la región.

Por último, para terminar con esta parte del informe, han aparecido nuevas imágenes del impacto ayer de un misil interceptor ruso contra un área residencial en Novaya Adygea, en la región de Krasnodar (que dejó finalmente 13 civiles heridos) así como del reciente ataque ucraniano a la planta térmica de Oryol.

En cuanto a los combates y movimientos, mientras se habla sobre el número de carros de combate del que las Fuerzas Armadas disponen hoy (y que sería, pese a las pérdidas, mayor que al inicio de la guerra), pero también, en fuentes rusas de primer nivel, sobre la «muerte» del carro de combate y la necesidad de adaptarse a la «guerra digital», tenemos las siguientes novedades:

Comenzando por Járkov, por la ciudad de Vovcha, se han registrado nuevos ataques rusos en las direcciones habituales. Algunos de ellos, como los que han tenido por escenario la avenida Chkalova, ya los recogimos en informes previos. Otros, como los que han llevado a la infantería rusa a Lyman y más allá, son la continuación de los que se han venido viendo en las últimas semanas. Además, está la cuestión de Dehtyarne, que sigue abierta, con un nuevo ataque ruso en dirección precisamente hacia Vovchansk desde dicha zona, situada al este.

En el sector de Kupiansk, sin noticias de consideración referentes a la situación en el centro de dicha ciudad, lo único que tenemos sería un ataque ruso destinado a tomar Pischane, al sureste.

En dirección a Limán, sigue la tónica de las jornadas previas, con ataques tanto a norte y sur del sector, como desde el este, a través de los campos de cultivos que separan Tors’ke de la propia Limán.

Es el de Konstyantynivka el sector que más miradas ha atraído en las últimas horas, pues los ataques rusos no han dejado de intensificarse, lo mismo que los bombardeos, buscando una vez más rodear la ciudad desde el este y el oeste, aunque sin dejar de atacar también frontalmente desde Okelsandro_Shultine o Ivanopilya y mientras las luchas en torno a los pantanos de Kleban Byk continúan, pese a todo.

En dirección a Dobropillia, las unidades rusas en la zona habrían lanzado nuevas incursiones tanto hacia Novyi Donbas, como hacia Bilyts’ke.

En el vecino sector de Pokrovsk, sigue hablándose de la entrada de tropas rusas en zonas al sureste de Hryshyne, población en la que los miembros de los DRGs desplegados en la zona han llegado a adentrarse algunos centenares de metros, a tenor de las geolocalizaciones de vídeos, siendo algunos de ellos capturados por los ucranianos.

En Gualiaipolé, por su parte, sin cambios importantes al norte u oeste de la localidad, lo más llamativo estaría ocurriendo en estas últimas horas al sur, en donde se combate en las zonas agrarias en torno a Dorozhnyanka.

Además, en dirección a Mala Tomachka se habrían vuelto a reeditar los ataques rusos desde Bilohirya, con pequeñas ganancias según algunas fuentes, así como desde el sur de este sector (el de Orijiv), contra Novodanylivka.

Por último, cerramos con el sector de Kamyanske, junto al Dniéper, pues allí se han registrado progresos rusos en las zonas céntricas de Stepnohirsk, al tiempo que nuevos contraataques rusos en dirección a Lukianivske.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Un día más y como era previsible, comenzamos el repaso de la jornada a nivel internacional y diplomático desde Suiza, donde continúa el Foro Económico de Davos ya con la presencia del presidente estadounidense, Donald Trump. Era, por tanto, un día tanto “temido” como esperado por muchos, debido al incremento de la tensión de las relaciones transatlánticas.

En relación con la guerra de Ucrania, que es lo que aquí nos interesa, se espera que las conversaciones para poner fin a la misma se intensifiquen en las próximas horas y días. En primer lugar, porque el presidente Trump ha asegurado que el acuerdo entre Ucrania y Rusia está “razonablemente cerca”. En segundo lugar, porque ha confirmado que se reunirá con el presidente Zelenski durante el Foro. Eso sí, aunque a priori el encuentro iba a tener lugar “hoy”, miércoles 21 de enero, posteriormente se ha movido al jueves, ya que el líder ucraniano continuaba en Kiev haciendo frente al difícil momento que atraviesa el sector energético y del que ya hemos hablado.

Asimismo, Trump ha subrayado que “la ONU debería encargarse de esto [de resolver el conflicto], no yo”, al mismo tiempo que recalcaba que es responsabilidad de la OTAN y de la UE lidiar con Ucrania y no de EE. UU. diciendo también que “Estados Unidos está muy lejos; nos separa un océano inmenso y hermoso. No tenemos nada que ver con eso”. Por otro lado, el norteamericano ha vuelto a hacer hincapié en que “existe un odio visceral” entre Zelenski y Putin, lo que no considera “bueno” para poner fin a la guerra. No obstante, señaló que pese a ello, ambos “quieren un acuerdo”.

No han sido las únicas noticias relativas a las negociaciones. El enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, ha confirmado que él y Jared Kushner viajarán a Moscú para reunirse con Putin este mismo jueves, insistiendo en que lo harán a iniciativa de Rusia. Algo que posteriormente el portavoz del Kremlin confirmó diciendo que la reunión está en la agenda del líder ruso.

A propósito de las negociaciones, también hay que destacar que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pidió explícitamente que la prioridad siga siendo Ucrania (a la que ha calificado como el “principal problema” de la agenda política) mostrando de paso su preocupación respecto de que “pudiéramos perder el tiempo concentrándonos demasiado en otros temas”, véase Groenlandia. De hecho, señaló que deben asegurarse de que el asunto sobre la isla se resuelva de “forma amistosa” en el que todos sabían que iba a ser uno de los temas destacados del día.

En relación con esto, y a modo de complemento a este informe, ya que las tensiones transatlánticas también afectan al devenir de las negociaciones de paz, tras reunirse con Rutte el presidente Trump retiró su amenaza de imponer aranceles a los socios europeos el 1 de febrero, ya que entre ambos habrían logrado establecer “el marco de un acuerdo” para Groenlandia y “toda la región ártica”. Para las negociaciones de este acuerdo, Trump ha elegido tanto a su vicepresidente, JD Vance, y al secretario de Estado, Marco Rubio, como al también ya conocido Steve Witkoff. Por otro lado, el líder estadounidense ha afirmado que habrá “debates adicionales” sobre el papel de Groenlandia en el Golden Dome, el sistema de defensa antimisiles en desarrollo para proteger Estados Unidos. Es decir, que como comentábamos al inicio del informe, y adelantábamos en otros informes previos, hemos asistido a un nuevo «TACO» por parte del presidente estadounidense, que ha elevando una vez más la tensión mucho más allá de lo razonable para obtener una serie de concesiones que seguramente habría obtenido simplemente con solicitarlas a sus aliados sin ningún tipo de aspaviento. Todo lo cual no descarta que en el futuro la situación vuelva a «calentarse» entre los dos lados del charco, dada la volubilidad del norteamericano y las reacciones europeas frente a esta nueva crisis, que también han sido motivo de mofa e las redes sociales.

Eso sí, pese a este cambio de última hora en la postura estadounidense, sigue estando previsto que los líderes de la UE se reúnan en un Consejo Europeo informal durante la próxima jornada para debatir sobre las relaciones transatlánticas y sus implicaciones para la UE. De este modo, se espera que se coordinen sobre los próximos pasos. Sin embargo, Francia ha decidido retrasar la que iba a ser su primera reunión presidiendo el G7. En particular, ha pospuesto la reunión online de los ministros de Finanzas que tendría lugar durante esta jornada para discutir las amenazas arancelarias de Trump alegando limitaciones de agenda relacionadas con el Foro de Davos y las agendas de los ministros.

Siguiendo con Estados Unidos y Rusia, el presidente Trump ha confirmado también que el líder ruso ha “aceptado” su invitación para unirse a su Consejo de Paz; un nuevo organismo que, teniendo en cuenta los invitados, podría ser la forma del presidente Trump de hacerle la competencia al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Por su parte, Putin ha sugerido que Rusia podría pagar los 1.000 millones de euros solicitados como “tarifa de entrada” procedentes de los “activos rusos congelados bajo la anterior administración estadounidense” debido a la guerra en Ucrania. Además, ha dicho que está dispuesto a que los activos rusos que permanecen congelados en territorio estadounidense se empleen para reconstruir territorios dañados por las hostilidades, después de la conclusión de un acuerdo de paz.

Dejando el Foro de Davos a un lado y moviéndonos hasta Ucrania, el país sigue atravesando una situación de emergencia energética muy complicada, como hemos explicado, lo que ha motivado nuevas denuncias y anuncios de ayuda. Así, desde Alemania, el gobierno ha denunciado los ataques rusos mediante los cuales “Putin usa el frío como arma” y los ha calificado de crimen de guerra, enfatizando que sus acciones son “profundamente inhumanas y despreciables” al tiempo que mostraban su firme apoyo a Ucrania. Por otro lado, han anunciado que transferirán dos mini unidades de cogeneración de electricidad y calor simultáneamente para ayudar a mantener su infraestructura crítica en funcionamiento.

Por su parte, el gobierno de Países Bajos también ha anunciado en las últimas horas una nueva asignación de 23 millones de euros adicionales para asistencia energética a Ucrania. En este caso, los fondos se utilizarán para comprar gas a terceros países, reparar con carácter de urgencia centrales eléctricas y proporcionar suministro de equipos energéticos por parte de empresas holandesas, incluidos generadores y cables.

Concluimos hoy el informe hablando de sanciones, pues la UE entra hoy en una nueva etapa, en tanto entra en vigor la prohibición de importar a Europa combustibles refinados a partir de crudo; medida que formaba parte del 18º paquete de sanciones de la UE contra Rusia.


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