La primera jornada de este fin de semana nos ha dejado la noticia de la llegada de la delegación ucraniana a los Estados Unidos. Además de esto, Zelenski enfatizaba en sus declaraciones que los ataques rusos socavan las «limitadas oportunidades» de diálogo, poniendo en sus socios la responsabilidad de impulsar la diplomacia. En las últimas horas, además, se ha confirmado que rusos y ucranianos han acordado un fuego temporal que permitirá que se lleven a cabo reparaciones en la planta nuclear de Zaporiyia. Eso sí, al mismo tiempo el ministro de Exteriores ucraniano, Sybiha, acusaba en las redes sociales al Kremlin de estar trabajando en hipotéticos ataques contra las subestaciones encargadas de abastecer a las centrales nucleares ucranianas, alertando de paso del peligro a organizaciones como el OIEA. Además de esto, como cada día, han seguido produciéndose intercambios a larga distancia y combates, si bien los cambios sobre el terreno siguen siendo muy limitados.
La última jornada de guerra en Ucrania hasta la fecha nos ha dejado, según recuentos oficiales, el lanzamiento por parte rusa de hasta 201 drones de largo alcance. De este total, los ucranianos afirman haber desviado de su rumbo o derribado 167 de ellos.
Los que sí han alcanzado suelo ucraniano, completando su trayectoria, han dejado daños por ejemplo en Járkov, en donde una explosión, en Mykolaiv o en Zaporiyia. Esta última habría sido la localidad más castigada, produciéndose un incendio, entre otros daños provocados por los drones, que no han sido el único vector empleado por Rusia contra dicha ciudad. Además, en la cercana Vilniansk, también a raíz de los ataques rusos, se ha registrado un nuevo apagón. De hecho, han sido alcanzadas subestaciones de las redes de 330kV y 750Kv en los últimos días, tanto empleando drones de la familia Geran, como misiles Iskander-M.
Las bombas planeadoras y la artillería han sido empleadas también con profusión, dejando desperfectos y una víctima mortal, además de tres heridos, en Járkov. También daños en Zaporiyia, alcanzada por los cohetes lanzados por los MLRS Tornado-S rusos. Además, en Sumy se han registrado también ataques aéreos rusos, dejando al menos dos heridos.
Además, en las últimas horas ha sido noticia una declaración surgida desde el Ministerio de Exteriores ucraniano, en la que advertían sobre la posibilidad de que Rusia lleve a cabo en las próximas semanas o meses, ataques contra las subestaciones encargadas de abastecer a las centrales nucleares en funcionamiento en el país, advirtiendo de las posibles consecuencias. Según los ucranianos, Rusia estaría trabajando en un plan destinado a tal efecto, si bien es una posibilidad en principio remota por la imposibilidad de controlar por completo los posibles efectos. Recordemos que una central nuclear que no disponga de suministro de respaldo podría terminar en un escenario como el visto en la central de Fukushima I en marzo de 2011.
En cuanto a los ucranianos, han seguido lanzando drones contra instalaciones relacionadas con la electricidad en las regiones de su propio país ocupadas por Rusia, como ha ocurrido al sur de Zaporiyia. Así, se han reportado explosiones en una subestación de Melitópol, en un ataque que ha dejado imágenes espectaculares tras producirse. Además, también han hecho lo propio nuevamente en la región de Moscú, alcanzando otra subestación al noreste de la capital rusa, en Krasnozavosk.
Saltamos ahora a la actualidad sobre el frente, cuando concluye una semana en la que Rusia apenas se habría hecho con medio centenar de kilómetros cuadrados de territorio ucraniano. También en un día en el que resulta interesante ver la calidad de los señuelos ucranianos, empleados por ejemplo a modo de sistemas antiaéreos Patriot. De hecho, esta guerra está provocando una pequeña revolución en este caso, pues si al inicio todavía los sistemas de reconocimiento no eran tan capaces como para distinguir señuelos en algunos casos muy toscos, con el paso del tiempo se ha hecho necesario no sólo reproducir las firmas térmicas, sino también construir mockups prácticamente idénticos a los originales, salvo por detalles casi anecdóticos.
Sin novedades de Sumy, Járkov o del sector del Oskil, pasamos directamente a Limán, en donde esta última jornada nos ha dejado testimonio de la acción de las «Baba Yagas» ucranianas, actuando al amparo de la noche contra diversos vehículos rusos.
En el sector de Siversk, se habrían vuelto a producir pequeños progresos rusos (o más bien, fuentes que siempre tardan algo más en reconocer determinados avances, los habrían incluido en sus mapas) al norte de Fedoriva y en la zona entre esta y Sviato-Pokrovske; avances que se unen a los logrados recientemente algo más al norte, en Zakitne, ya recogidos en el informe anterior.
En el sector de Konstyantynivka, si bien se ha hablado en los últimos días de movimientos rusos al norte incluso de Illinivka, por el momento nada indica que estos hayan ido más allá de la acción de algunos DRGs independientes, siendo lo habitual en esa zona los intercambios con drones, más que los movimientos de la infantería.
Al norte de Pokrovsk, hay fuentes que recogen aparentes avances ucranianos al noroeste de Svitle, localidad que está al sur de Rodinske y Krasni Limán. Pese a ello, parece el habitual toma y daca en una zona en la que Rusia no ha conseguido avanzar apenas un palmo desde la toma de Myrhorad.
Al sur del frente, comenzando por el río Vovcha, seguimos asistiendo a los continuos intentos rusos por llegar al norte de Novopavlivka por una parte, y por retomar las localidades sitas en el recodo del río, como Ivanivka. Además, entre Pokrovske y Gualiaipolé, hay quien reporta avances rusos tanto al noroeste de Solodke, como al norte de Zelene.
Por último, esta misma fuente habla, en el caso de Zaporiyia, de progresos rusos no ya hacia el río Konka, sino hacia Mali Scherbaky y Novoyakolivka.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Un día más la jornada ha vuelto a estar marcada por la crisis energética ucraniana, con Zelenski pidiendo que se aceleren todo lo posible las importaciones de electricidad y la llegada de equipos adicionales, insistiendo en que las decisiones “ya están tomadas” y que deben aplicarse “sin demora”, después de una reunión de emergencia con responsables civiles y militares tras nuevos ataques rusos contra infraestructura crítica en varias regiones del país.
En esta línea, el presidente Zelenski citaba un informe del jefe de inteligencia de defensa ucraniana en el que afirma que “no hay voluntad por parte del agresor de respetar los acuerdos o poner fin a la guerra”. En este sentido enfatizaba en X: “Por el contrario, tenemos mucha información sobre la preparación de nuevos ataques rusos contra nuestro sector energético y nuestra infraestructura, incluidas las instalaciones y redes que abastecen a nuestras centrales nucleares”; asunto explicado en la sección anterior.
Asimismo, reiteraba una vez más que Ucrania “está adoptando un enfoque diplomático lo más constructivo posible, mientras que Rusia se centra únicamente en los ataques y la persecución de la población”, instando a sus socios a sacar “las conclusiones necesarias”.
En relación con las negociaciones de paz, hay que decir que la delegación ucraniana encabezada por el secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa, Rustem Umerov, ya ha llegado a Estados Unidos para verse con los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner, así como con el secretario del Ejército de EE. UU., Dan Driscoll. Reunión que se dará en vísperas de que dé comienzo el Foro Económico Mundial de Davos el día 19 de enero en la que podría producirse un encuentro entre Zelenski y Trump y la firma del Plan de Prosperidad para la recuperación y reconstrucción de Ucrania.
Siguiendo con este asunto, Zelenski insistía en que es necesario avanzar “en los documentos que se están preparando” y en que “ahora corresponde a nuestros socios impulsar la diplomacia”, haciendo también referencia a que “la gente pierde la fe en la diplomacia” y “los ataques rusos socavan constantemente incluso las limitadas oportunidades de diálogo que existían antes”.
A propósito de los ataques, cabe destacar también que se ha tenido noticia que durante la noche del viernes, Ucrania y Rusia acordaron un alto el fuego temporal en el marco del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para permitir que se lleven a cabo reparaciones en la última línea eléctrica que queda en la central nuclear de Zaporiyia.
En cuanto a la ayuda, el ministro de Energía, Denys Shmyhal, ha confirmado tras una llamada con su homólogo lituano, que el Gobierno del país socio está preparando una decisión para conceder ayuda energética adicional a Ucrania en forma de equipos de producción de electricidad. Además, destacó que Lituania contribuyó con 5,7 millones de euros al Fondo Ucraniano de Apoyo Energético. Sobre esta cuestión añadía que “ya no hay una sola central eléctrica que no haya sido afectada por los ataques rusos”.
Para concluir y pasando a la política de sanciones, el líder ucraniano ha firmado un decreto que impone medidas restrictivas contra tres individuos y dos entidades vinculadas a la propaganda rusa a través del deporte, incluyendo estructuras como el Comité Paralímpico ruso y federaciones de eSports, en un movimiento pensado también para elevar el coste reputacional de Moscú antes de los Juegos de Invierno de 2026 que darán comienzo el 6 de febrero.

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