Guerra de Ucrania – Día 1421

La situación en Ucrania continúa agravándose para la población civil, debido a los cortes de energía, lo que ha obligado a Zelenski a decretar el estado de emergencia energética, solicitando ayuda inmediata y flexibilizando la burocracia para importar energía, al tiempo que se toman medidas de contingencia para proteger a la ciudadanía. Mientras tanto, la Comisión Europea ha detallado las condiciones del préstamo de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania en 2026-2027, lo que no ha evitado que se desate una disputa entre los socios comunitarios sobre si el dinero debe usarse exclusivamente en la industria europea (Francia) o si hay libertad para comprar fuera (Alemania y Países Bajos). Por otra parte, se ha producido una nueva reestructuración del gabinete ucraniano, destacando el nombramiento de Mykhailo Fedorov como ministro de Defensa y el paso, finalmente, de Denys Shmyhal a Energía. En cuanto a Rusia, se habla sobre una posible visita de enviados estadounidenses a Moscú mientras el Kremlin se mantiene firme en su postura de rechazar un alto el fuego sin un acuerdo de paz completo.

La jornada 1421ª de guerra llega una vez más plagada de noticias que, en muchos casos no tienen que ver con Ucrania, pero que le afectan de una forma u otra. Todo mientras Trump afirma que Putin está dispuesto a un acuerdo de paz, pero que a su juicio no lo estaría tanto Ucrania (y, desde luego, mucho menos una UE que negocia si 60.000 de los 90.000 millones de euros que destinará a Ucrania podrían dedicarse a la adquisición de armamento y si esto incluiría o no el armamento estadounidense).

Cabe decir, a propósito de la UE y aunque desarrollaremos el tema en futuros artículos en Ejércitos, que los dirigentes europeos no terminan de saber por dónde les vienen los golpes, como demuestra el resultado de la visita ayer de los representantes daneses a los Estados Unidos para hablar sobre Dinamarca, las palabras previas de Trump dejando bien claras sus ideas (e incluso poniendo precio a la isla) y las desacompasadas respuestas que han ido llegando desde algunas capitales como París o Berlín, la Comisión o el SEAE (un tanto delirantes las declaraciones de Kallas, por cierto).

El problema, una vez más, es que la UE actual es totalmente inmanejable, siendo un organismo elefantiásico en el que el poder y la toma de decisiones se dividen entre demasiados actores. La lógica dicta -y lo estamos viendo- que lo que deberían ser decisiones por mayoría simple, ante la imposibilidad de que ese mecanismo aplique a todas las materias, terminarán por derivarse a través de distintos grupos ad hoc -llamémosles E5, Y12, K3 o J6-. Sin embargo, difícilmente será suficiente per se para competir con poderes mucho más monolíticos como Rusia, China o los propios EEUU en tiempos de Trump, decididos a tomar de la «Vieja Europa» (hoy más vieja que nunca) todo aquello que los comunicados y los aspavientos no pueden defender.

Vivimos en tiempos según algunos (ya hemos hablado sobre ello) de «paciencia estratégica», «intimidad estratégica» y muchas otras sandeces que, en el fondo, no son sino de (seamos valientes acuñando expresiones) «recochineo estratégico», en el que términos serios son convertidos en eslóganes por los expertos en comunicación política, sin sustancia alguna. Y en esas estamos, incapaces de articular no ya una respuesta frente a Rusia en Ucrania, o contra EEUU en Groenlandia, o contra China en términos comerciales sino, lo que es peor, de entender que todos y muchos otros asuntos no son compartimentos estancos sino vasos comunicantes en los que la debilidad y desunión demostradas en uno, afectan inmediatamente a los demás, aumentando las expectativas y poder negociador del resto de actores.

En última instancia, terreno abonado para el populismo y el nacionalismo (suelen ir de la mano, ya que no se atisba un populismo europeísta en el horizonte), lo que en última instancia seguirá socavando el actual proyecto europeo atacando sus mismos cimientos…

Mientras tanto, como decíamos, la guerra de Ucrania sigue su curso, en las últimas horas con nuevos lanzamientos de drones tipo Shahed, si bien no hay números claros. De hecho, los ucranianos no han dado siquiera una cifra, limitándose a compartir que habrían derribado una decena de ellos en su camino hacia Kiev, en donde se han podido escuchar explosiones, pero no hemos encontrado reportes de daños. Las fuentes OSINT hablan, en cualquier caso, de una noche relativamente tranquila en la mayoría de las regiones.

Sí se han visto fuegos tras los ataques rusos en Sloviansk, y se ha hablado de explosiones nuevamente en Dnipró y en Sumy, en donde la infraestructura civil habría sido atacada por Rusia. Además, como cada jornada tenemos por un lado el efecto de las bombas planeadoras rusas (que los ucranianos responden con AASM) y, por otro, incidentes sin aclarar del todo, como en este caso un tiroteo en la ciudad de Leópolis que por el momento está siendo investigado por las autoridades ucranianas.

Del lado contrario, se ha informado por una parte de explosiones en la región de Stavropol, concretamente en la localidad de Nevinnomyssk, donde habría sido atacada una estación eléctrica.

Por otra parte, las autoridades de Turkmenistán han anunciado que un granelero iraní se ha ido a pique mientras transitaba por el Mar Caspio en dirección al puerto ruso de Astracán. La noticia no tendría ninguna importancia, de no ser porque este buque había estado ligado supuestamente en el pasado a los envíos de armas desde Irán a Rusia, con lo que el hundimiento podría haber sido provocado, a la espera de tener más datos.

En cuanto a la actualidad procedente del frente, mientras en la Rada Suprema ucraniana se quejan amargamente sobre los 2 millones de ucranianos que estarían evadiendo la movilización y los 200.000 desertores y AWOL (ausentes sin permiso), algunos de los cuales siguen abandonando el país, siendo detenidos en las fronteras, y en Rusia anuncian los preparativos para la campaña de reclutamientos 2026 en la región ocupada de Donetsk, las novedades son pocas. De hecho, en los últimos días el ritmo de los progresos rusos habría descendido, al menos temporalmente.

Así las cosas, comenzando por la región de Járkov y más exactamente por Vovchansk, se ha podido ver a tropas rusas en la calle Hospodarska, al este de la ciudad.

En el sector de Konstyantynivka, nos encontramos por una parte con un contraataque ucraniano al sur de Markove, así como con nuevos ataques rusos desde Bakhmut y Chassiv Yar. Por otra, que cada vez son más las fuentes que reconocen los últimos progresos rusos al suroeste, desde Yablunivka. De hecho, incluso las fuentes más cercanas a Ucrania comienzan a recoger en sus mapas ataques más allá de la T0504 hacia Ilinivka, lo que pondría en peligro el oeste de la ciudad. Además, todavía más al oeste, desde Torets’ke se ha registrado un ataque ruso hacia Tors’ke, a través de una vía que, de tomarse, permitiría avanzar hacia el norte de Konstyantynivka.

Al sur del frente, comenzando por el río Vovcha, siguen los rusos tratando de hacerse con Novopavlivka, para lo que atacan desde el sureste de dicha localidad. En dirección a Pokrovske, por su parte, las únicas noticias hablan de los últimos movimientos rusos en Orestopil. Por último, desde Gualiaipolé, por otra parte, se ha hablado de nuevos ataques rusos tanto hacia Zaliznychne, al oeste, como hacia Zelene al norte y Sviatopetrivka, al noroeste.

En la región de Zaporiyia, por último, en dirección a la ciudad del mismo nombre, sigue especulándose con el grado de progreso ruso en Stepnohirsk y la zona al norte de esta localidad. Las diferentes apreciaciones, en función de la escora del mapper del que hablemos, son notables, con algunos asegurando que la presencia rusa se extiende hasta la orilla del Konka.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

El día ha vuelto a estar marcado por la misma dinámica que en días anteriores. Es decir, Rusia continúa castigando la infraestructura energética ucraniana mientras que los socios de Ucrania intentan mantener y ampliar el flujo de ayuda, especialmente, durante el invierno.

En este sentido, hay que empezar destacando que el residente Zelenski ha anunciado que declarará el estado de emergencia del sector energético, al tiempo que pide más equipos, más importaciones eléctricas y más margen operativo. Además, pide hacerlo “ya” y no “cuando pase la ola de ataques”.

Más concretamente, el presidente ucraniano confirmó que el estado de emergencia se aplicará al sector energético y que el Gobierno tendrá el encargo de coordinar el apoyo a la población y acelerar las decisiones necesarias para sostener el sistema (con especial presión sobre la capital). Además, ordenó simplificar los procedimientos para conectar equipos de respaldo, aumentar la capacidad de importación eléctrica y ampliar los llamados “puntos de invencibilidad”, llegando incluso a plantear ajustes de toque de queda allí donde la situación de seguridad lo permita, precisamente para facilitar el acceso ciudadano a ayuda y calefacción. En paralelo, el propio Ejecutivo ucraniano insistió en que el siguiente paso pasa por movilizar a socios para conseguir equipamiento crítico y apoyo adicional.

A nivel diplomático, el foco se desplazó nuevamente hacia Estados Unidos, pues según Bloomberg puede producirse otra visita de los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner a Moscú para presentar nuevas propuestas; algo que desde Rusia no han negado. Desde Moscú, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, insistía en la posición del Kremlin consistente en que no quieren hablar de un alto el fuego antes de contar con un acuerdo de paz completo pues no lo consideran serio.

En el caso de Ucrania, el gabinete de Zelenski se reunieron con el secretario de Estado de Polonia, Marcin Bosaki, para discutir sobre las garantías de seguridad y la presión sobre Rusia. Además, para fortalecer las capacidades de defensa de Ucrania, han acordado una mayor coordinación para implementar proyectos de defensa conjuntos, incluso a través de mecanismos europeos como SAFE.

Cambiando de tema, uno de los principales movimientos del día ha venido desde Bruselas donde la Comisión Europea ha revelado durante el día las condiciones del préstamo de apoyo a Ucrania por importe de 90.000 millones de euros para 2026-2027 acordado por los líderes europeos el pasado diciembre. Como recordatorio, no se trata del “préstamo de reparación” basado en el valor de los activos rusos congelados, pues esa medida no salió adelante -si bien sigue sobre la mesa-, sino de un préstamo articulado a través de deuda conjunta y respaldado por el presupuesto de la UE. Aclarado este punto, cabe decir que finalmente dos tercios del préstamo, 60.000 millones de euros, podrán ser prestados por la UE para que Ucrania refuerce sus capacidades militares, mientras que los 30.000 restantes se destinarán a necesidades presupuestarias. Además, Kiev solo tendrá que reembolsar este préstamo sin intereses después de la guerra y una vez que Rusia haya pagado por la reparación.

Ahora bien, esto abre la puerta a una nueva disputa entre los Estados miembros: ¿pueden usarse los fondos del préstamo para adquirir armamento estadounidense? Aunque todavía está por ver y contamos con visiones enfrentadas como la de Francia y Alemania -algo nada nuevo a tenor, por ejemplo, de los sucedido con el Programa Europeo Industrial de Defensa (EDIP). De un lado, el presidente Macron está dispuesto dar un trato preferencial a las empresas de defensa de la UE, mientras que, según Politico, “la mayoría de los países” encabezados por Alemania y Países Bajos defienden que Ucrania debe tener más margen de maniobra a la hora de gastar el préstamo.

Por tanto, todavía deben negociarse las condiciones formales de la financiación o, en otras palabras, qué se podrá adquirir con este dinero y qué no. Mientras tanto, en la propuesta legislativa sí se incluye -al igual que se está haciendo en el resto de propuestas y no solo en el sector de la defensa- la preferencia europea (entiéndase UE, Ucrania y miembros del EEA/EFTA) en los criterios de elegibilidad.

En cuanto a la política de sanciones, ha sido Ucrania quien durante el día ha seguido insistiendo en este asunto. Así, el comisionado presidencial para política de sanciones, Vladyslav Vlasiuk, trasladó ante representantes de la UE, Reino Unido, Canadá y Japón que el impacto existe, pero que todavía hay margen para endurecer: cerrar rutas de componentes, golpear a la industria de defensa, reforzar restricciones financieras (incluyendo criptomonedas) y actuar de forma más decisiva contra la “flota en la sombra”. Igualmente, Vlasiuk insistía en que las sanciones están teniendo un “efecto significativo” haciendo referencia al aumento de los costos de los servicios como, por ejemplo, las tarifas de flete para el envío de petróleo que a la India que han subido un 49% y a China un 36%, mientras que el seguro para los buques en el Mar Negro ha aumentado un 200%.

A propósito de esto último, Kazajstán ha pedido a EE. UU. y Europa que ayuden a asegurar el transporte de petróleo tras los últimos ataques con drones contra petroleros en el mar Negro con el fin de “desarrollar medidas conjuntas destinadas a prevenir incidentes similares en el futuro”.

Pasando a cuestiones de política interna ucraniana, continúan implementándose los cambios en el gobierno propuestos por Zelenski. La Verkhovna Rada ha nombrado a Mykhailo Fedorov, hasta ahora viceprimer ministro y Ministro de transformación Digital, como nuevo ministro de Defensa tras su nombramiento por Zelenski y relevando, por tanto, a Denys Shmyhal.

En el caso de Shmyhal y tras someterse a una segunda votación tras la fallida de la jornada anterior ha sido nombrado viceprimer ministro primero y ministro de Energía. Adicionalmente, Dmytro Natalukha ha asumido el cargo de jefe del Fondo de Propiedad Estatal de Ucrania. A lo anterior se suma que la Verkhovna Rada también ha aprobado el proyecto de ley, a propuesta de Zelenski, que extiende la ley marcial por 90 días más.

Pero, además, la corrupción ha vuelto a estar en el foco, ya que la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) ha confirmado la presentación de cargos de soborno contra “un jefe de un partido de la oposición” por supuestamente dirigir un complot “sistémico” para recibir pagos a cambio de votos. Posteriormente, fuentes afirmaron que se trata de la ex primera ministra Yuliia Tymoshenko.

Para concluir y como nota interesante, el comercio China-Rusia cayó en 2025 por primera vez en 5 años, , en un retroceso atribuido en parte a menor demanda rusa (por ejemplo, en automóviles chinos tras la imposición de gravámenes) y a la caída del valor de las importaciones de crudo.


Comentarios

2 respuestas a «Guerra de Ucrania – Día 1421»

  1. Buenas tardes, Christian. Eres muy crítico con la UE. Es muy lenta en la toma de decisiones porque necesita alcanzar consensos, es cierto. Europa tiene muchísima inercia y muy poca cintura. Y eso casa mal ante la proximidad de conflictos con líderes de cariz más autoritario, que no necesitan consensuar sus políticas con nadie. Y esta misma inercia le hace ser más previsible y fácil de manejar. Pero Europa ha demostrado que es capaz de alcanzar consensos y fijar posturas de mínimos, que permiten diferentes grados de adaptación a los países miembros, pero con un objetivo difuso común. Y esto a largo plazo es mejor que estar sometido a las decisiones de un líder que, además de defender los intereses de su país, tiene su propia agenda oculta. Una agenda que puede cambiar en función de intereses que no siempre coinciden con los de su país.
    Muchísimas gracias por tus informes.

    1. Gracias por el comentario, Carlos. No obstante, hay que entender los contextos. Si estoy en lo cierto (publicaré un libro sobre ello en los próximos tres meses), estamos en un momento de aceleración sin parangón histórico. En este contexto, cada vez que un actor tarda en tomar una decisión, acumula una desventaja mucho mayor de lo que ese mismo retraso implicaba apenas unos años antes. Y según pase el tiempo, será tanto más necesario decidir rápidamente, de ahí que muchos países estén aupando al poder a líderes muy cuestionables, ya que son más ejecutivos que los que cumplen con todos los criterios que exigen las democracias representativos y los Estados de derecho de corte liberal. La UE es la antítesis de la velocidad en la toma e implementación de decisiones y algo que era aceptable hace 30 o 20 años, ahora lo es mucho menos…

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