Durante la jornada, las Fuerzas Armadas rusas habrían lanzado contra Ucrania según el Estado Mayor de este último país, un total de 154 drones de largo alcance, de los que los ucranianos aseguran haber dado cuenta de 125 de ellos. A pesar de este dato, se han reportado nuevamente explosiones en distintos puntos del país, comenzando por Járkov.
En este caso, el alcalde de la localidad, Ihor Terekhov, ha informado a través de las redes sociales de que infraestructuras ubicadas en el distrito de Slobidskyi habrían sido el blanco de los drones rusos, que habrían causado daños. La ciudad, además, ha seguido siendo atacada en las horas siguientes. Las insfraestructuras, de hecho, siguen siendo el objetivo predilecto de Rusia, mientras regiones como Dnipropetrovsk se mantienen a oscuras desde hace dos días. Otro punto atacado en las últimas horas ha sido Chernígov, en donde se han escuchado explosiones.
Las bombas planeadoras, además, han dejado su saldo habitual de destrucción, siendo utilizadas nuevamente por decenas.
Los ucranianos, por su parte, han alcanzado en esta jornada Voronezh, ciudad en la que se ha podido ver cómo drones impactaban contra zonas céntricas, dejando varios heridos, mientras se discute si ha sido una acción intencional o el resultado de la guerra electrónica, que como sabemos muchas veces logra desviar drones, sólo para dirigirlos contra cualquier edificación que encuentren en su nuevo camino. Además de esto, en Oktyabrskiy, en la región de Volgogrado, un nuevo depósito de combustible ha terminado en llamas tras ser blanco de los drones ucranianos.
Como comentarios a la guerra de salvas (incluyendo el uso de IRBMs) que llevamos años viendo ya en Ucrania, cabe decir que tanto los medios de ataque como los de defensa antiaérea no han dejado de evolucionar, atendiendo casi siempre a consideraciones de coste/efectividad/supervivencia. Así, por ejemplo, los ucranianos han desplegado recientemente buggies equipados con lanzadores de misiles AGM-114 Hellfire que han sido empleados ya con éxito contra drones rusos.
Rusia, por su parte, sigue mejorando la familia Shahed con nuevas incorporaciones, siendo la última el Geran-5, propulsado con un motor turbojet, capaz de transportar una carga útil de 90 kilogramos y con una variante aerotransportada susceptible de ser lanzada desde los Su-25, como otros aparatos de la misma gama, lo que permite mayores alcances, evita la instalación de lanzaderas fijas y termina por ser, como algunos drones/misiles de la ucraniana FirePoint, un punto de encuentro entre el misil de crucero clásico y el dron de bajo coste.
En cuanto a los combates y los movimientos, la jornada 1417ª de guerra en Ucrania nos trae las siguientes novedades:
Comenzamos por Vovchansk, en la región de Járkov, pues aunque la situación apenas ha cambiado allí en los últimos meses, las tropas rusas siguen tratando de expandirse más allá de los límites de esta ciudad, hacia localidades vecinas como Starytsya, Hrat’ske o Pokalyane.
En el sector del Oskil, en Kupiansk, siguen trascendiendo datos sobre los recientes ataques rusos al norte de la ciudad, mientras las AFU, que lanzaron su operación de reconquista hace semanas, no han conseguido en ningún momento limpiar por completo el casco urbano.
En dirección a Limán, después de las últimas acciones de los DRGs rusos, que lograron llegar como sabemos a puntos como Sviatohirsk, en las últimas horas se han producido choques al sur de la propia Limán, con los ucranianos tratando de cortar la llegada rusa desde el este y estos últimos intentando atravesar las zonas boscosas al sur de la ciudad para alcanzar las zonas residenciales.
En el caso de Konstyantynivka, lo más relevante de las últimas horas serían los progresos rusos al noreste de la ciudad, en el área de Vorolyubivka, localidad con la que intentan hacerse progresando desde Chassiv Yar. Además, sigue combatiéndose en zonas céntricas de Konstyantynivka, con incursiones rusas cada vez más al norte del nudo de comunicaciones, zona que sin embargo no está bajo su control.
Al sur del frente, sin novedades en Novopavlivka o Gualiaipolé, cabe hablar de Pokrovske, pues al sur de esta localidad los rusos habrían logrado hacerse con algunos campos de cultivo entre Nove Pole y Novoskelyuvate.
En el sector de Kamyanske, por último, las incursiones rusas hasta la orilla del río Konka siguen dando poco a poco sus frutos, alcanzando el norte de Primorske, si bien es más complicado, pese a la cercanía con el mismo y con la ciudad de Zaporiyia, que puedan ir mucho más allá a corto plazo. El problema de estos avances para los ucranianos es que, como consecuencia, una ciudad de más de medio millón de habitantes antes de la guerra está quedando cada vez más al alcance ya no sólo de los drones y bombas planeadoras, sino de la artillería tanto de tubo como cohete.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
La atención internacional sigue cambiando rápidamente de foco, sucediéndose las crisis más allá de Ucrania, como hemos visto recientemente en Venezuela -todavía en desarrollo- y también en Irán, en donde muchos están pendientes de la posible caída del régimen teocrático, en un clima de protestas y represión casi sin parangón en el país, o de un ataque estadounidense, israelí o combinado. Y eso por no hablar de Groenlandia, con una Dinamarca muy presionada por un Trump que no cuenta, sin embargo, ni con el apoyo de sus militares ni con el de buena parte del Congreso y el Senado. O de Yemén, en donde lo que parecía una próxima victoria de la facción avalada por los Emiratos Árabes Unidos se ha convertido en un rápido descalabro frente a aquella otra patrocinada por su otrora aliado, Arabia Saudita; una situación que, además, podría terminar por tener consecuencias en otras latitudes…
Dejando esto al margen, y a diferencia de días anteriores y coincidiendo con el fin de semana, la actividad institucional y diplomática ha disminuido considerablemente en relación con la guerra de Ucrania, por lo que las novedades son escasas.
Sin embargo, ha habido una noticia que ha estado en el foco: el devenir del “tercer” documento que Ucrania está preparando con EE. UU. Más concretamente, The Telegraph ha reportado que se espera que los presidentes Zelenski y Trump se reúnan firmen el acuerdo para la reconstrucción de Ucrania o “Plan de Prosperidad Económica” durante el Foro Económico Mundial de Davos que tendrá lugar del 19 al 23 de enero. En particular, el objetivo es que el Plan recaude 800.000 millones de dólares en una década para facilitar la recuperación económica del país.
Por otro lado, en su discurso diario el presidente Zelenski comentó que ha tratado con su jefe de gabinete, Kyrylo Budanov, la política de sanciones y, en particular, la sincronización con socios -“el ritmo debe ser mucho mayor”- para cortar suministros de componentes sin los cuales Rusia “no puede” sostener la producción de misiles y drones. De este modo, una de sus prioridades clave es bloquear los suministros y ampliar las sanciones.
Por otro lado, confirmaba que el equipo negociador ucraniano había estado en contacto durante el día con la parte estadounidense, reiterando que Ucrania nunca será un obstáculo a la diplomacia. Además, a propósito de EE. UU., Zelenski ha subrayado que lo importante es que el Congreso estadounidense “ha retomado” la iniciativa para endurecer las sanciones contra Rusia, y en especial, contra el petróleo ruso.
En clave de política interna, el presidente ucraniano se ha reunido con Mikhailo Fedorov, para tratar su “plan de defensa” y ha señalado que espera que la semana que viene los parlamentarios apoyen su candidatura como nuevo ministro de Defensa.
Del lado de Rusia, el enviado Kirill Dmitriev ha arremetido contra la alta representante, Kaja Kallas. Recordemos que, tras los últimos ataques rusos en los que han llegado a emplear un misil Oreshnik, la jefa de la diplomacia los condenaba y subrayaba que su uso era también una advertencia para Europa y EE. UU. Así las cosas, durante el día Dmitriev escribía el siguiente mensaje en X:
“Kaja [Kallas] no es muy brillante ni tiene muchos conocimientos, pero incluso ella debería saber que no existen defensas aéreas contra el misil hipersónico Mach 10 Oreshnik”.
Por su parte y para concluir, el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dmitri Medvédev, reiteraba que “Rusia no aceptará tropas europeas ni de la OTAN en Ucrania” y acusando a los “imbéciles gobernantes europeos” de querer una guerra en Europa. Además, acompañaba sus palabras con un vídeo del ataque con el misil Oreshnik.

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