Zelenski ha confirmado que el acuerdo de Garantías Bilaterales de Seguridad con los Estados Unidos está listo para su firma por parte de Trump. Se entiende que ahora desde EEUU se pondrán en contacto con Rusia, esperando sus comentarios al documento y alguna señal de que Moscú esté realmente dispuesto a poner fin a la guerra, algo en lo que ya se estaría trabajando con contactos entre los enviados estadounidenses y rusos en París. Desde Berlín, por otra parte, el canciller alemán reconoció que la ejecución de las garantías sería imposible sin el consentimiento del Kremlin, reconociendo de paso que se está todavía muy lejos de que esto ocurra. Además, la presencia de Dmitriev en París podría haber allanado el camino a un acuerdo entre Francia y Rusia para liberar respectivamente a un prisionero cada uno. Todo esto en una jornada en la que Rusia ha lanzado un nuevo misil de alcance intermedio Oreshnik dotado de ojivas múltiples, pero con cabeza convencional, contra la ciudad ucraniana de Leópolis, en un nuevo gesto de señalamiento…
El último informe oficial ucraniano habla del empleo, por parte rusa, de 97 drones de ataque de largo alcance contra el interior del país. De este total, los ucranianos afirman haber derribado o neutralizado 70 de los aparados. Sin embargo, a la espera de un nuevo informe, que se publicará en cuestión de horas, los datos del previo no recogen la violencia de los ataques de las últimas horas, que han vuelto a dejar una porción de Ucrania sin electricidad y que, además, han incluido una vez más el lanzamiento de un IRBM Oreshnik, con múltiples ojivas convencionales, en esta ocasión contra Leópolis. A este misil, cuyo uso tiene un altísimo componente de signalling (desde el punto de vista puramente militar, su empleo tal y como se lleva a cabo es ineficiente no porque no cause destrucción, sino porque hay formas más baratas de obtener un resultado parecido) hay que sumar el empleo también de una docena de misiles balísticos Iskander-M, de al menos 22 misiles de crucero y de múltiples drones.
En cuanto al signalling, o señalamiento, hay que tener en cuenta que son varios los sucesos en las últimas horas y días que justificarían, desde el punto de vista ruso, la decisión de volver a utilizar un Oreshnik. En primer lugar, lo ocurrido en Venezuela es un varapalo para la Rusia de Putin, que vuelve a ver cómo un aliado cae (en este caso Maduro) sin poder hacer nada para evitarlo. Además, en relación, está la cuestión del bloqueo naval y de los asaltos a los petroleros de la flota fantasma, con el reciente caso del Bella-1 como mejor ejemplo (mientras España sigue haciendo un notable ridículo al obviar la presencia de buques de la «Flota Fantasma» cerca de sus costas), ya que de nada sirvió en última instancia el despliegue cercano de un submarino o de buques de superficie. Por otra parte, está la cuestión iraní, con protestas en numerosas ciudades que no dejan de escalar, algo que sin duda aterra al Kremlin, que ve cómo el régimen teocrático estaría perdiendo el control de los primeros núcleos urbanos, como Abdanan a raíz de unas protestas que sin duda asociarán a la reunión en Nochevieja de Netanyahu y Trump (recordemos los escritos de Guerásimov…). Y, por supuesto, está la cuestión de las garantías de seguridad, con el anuncio de varios países europeos de su compromiso de desplegar tropas sobre el terreno y las recientes declaraciones de Zelenski afirmando que el documento definitivo estaría listo, a la espera de la la firma de Trump.
El lanzamiento se habría llevado a cabo, eso sí, tomando todas las precauciones, como avisar a la embajada estadounidense de su empleo, igual que en ocasiones anteriores. Debe entenderse como un gesto simbólico de una Rusia que sigue viendo cómo más allá de sus logros sobre el campo de batalla, o de los esfuerzos por reforzar y modernizar sus fuerzas armadas, en la práctica está perdiendo influencia internacional según la red de proxies y aliados que había ido tejiendo en los lustros previos, se deshilacha.
Y todo ello, mientras Trump anuncia -o más bien sugiere- que el presupuesto militar norteamericano podría llegar a niveles no vistos desde los momentos finales de la Guerra Fría, con incrementos que dejarían los más de 900.000 mil millones de dólares que esperan gastar en 2026 en pañales, pudiendo llegar hasta los 1.500.000.000 de dólares (alrededor del 5,3% del PIB del país, frente al 6-7% que llegó a invertirse durante la era Reagan). Todo lo cual, sin duda, debe contribuir al incremento de la ansiedad entre las élites rusas, que se saben absolutamente incapaces de seguir este ritmo, pensado para la competición con China, pero que podría provocar que las ventajas puntuales que han permitido la disuasión ofensiva rusa que da respaldo a la invasión de Ucrania queden superadas, independientemente de lo que hagan unos europeos que parecen más preocupados por su aliado, que no por entender el mundo en el que viven y actuar en consecuencia.
Más allá del ataque contra Leópolis, cuyas consecuencias se desconocen, también ha sido duramente castigada Kiev, en donde se han registrado al menos 4 muertos y 24 heridos por el momento, según los medios locales. La capital ucraniana, de hecho, ha sufrido un ataque múltiple, con numerosos drones, produciéndose varias explosiones y cuantiosos daños materiales, si bien no ha sido la única localidad afectada. También Krivói Rog ha sufrido los ataques rusos, contabilizándose 17 heridos tras ser alcanzada una vivienda. Del mismo modo, ha sido alcanzada Odesa, en donde se ha producido un corte eléctrico que ha dejado buena parte de la ciudad a oscuras. Además, ha vuelto a registrarse el lanzamiento de bombas planeadoras contra esta región. En Dnipró, por su parte, el apagón continúa desde ayer, sin que las autoridades hayan podido restablecer el suministro. Se habla de un millón de personas, en total, a oscuras. En Zaporiyia, para finalizar, también se han registrado explosiones.
Los ucranianos, por su parte, han atacado con drones Bélgorod, ciudad que ha quedado a oscuras. Por otra parte, también Oryol ha sido objetivo de los ataques ucranianos, de forma que han sido varias las explosiones en la ciudad en las últimas horas, destacando las que han afectado a la planta térmica que abastece buena parte de la región. Además, también se ha producido un apagón en Horlivka, ocupada por Rusia. Otro suceso interesante ha sido el incendio que se ha producido en una planta de aviación en Moscú, la planta Salyut, que produce entre otros motores para aeronaves y cuyas causas exactas se desconocen, aunque podrían deberse a un ataque.
Por último, un dron (seguramente ucraniano, aunque por el momento no han reconocido la acción) habría atacado a un petrolero ruso que se dirigía al puerto de Novorossiysk, en el Mar Negro, tras zarpar de Singapur. Hasta donde se sabe, ninguno de los 25 tripulantes habría resultado herido, debiendo el buque dirigirse al puerto turco de Inebolu tras el impacto.
Pasamos ahora a repasar la situación en el frente, en donde las novedades de las últimas horas son las que siguen:
En Sumy/Kursk, la situación permanece estática después de los últimos avances rusos hacia el suroeste de Yablunivka. Además, en las últimas horas habrían bombardedo con fuerza Myropillia.
En el sector del Oskil, en Limán, las últimas horas nos dejan noticias de una infiltración rusa en dirección a Podoly, al sureste de la ciudad, lo que complicaría la presencia de las AFU en la zona, dada la amenaza rusa de rodear Petropavlivka. En cualquier caso, lo más probable es que sea una infiltración puntual, similar a las que se han visto recientemente (ahora lo veremos) en Sviatohirsk o en Bratske.
En dirección a Limán se ha podido ver infantería rusa dirigiéndose a Sviatohirsk, mientras se habla sobre la debilidad de las líneas ucranianas en la zona. De hecho, para llegar a esta localidad han debido atravesar antes Novoselivka (que algunos sitúan en la zona gris) y Yarova. En última instancia, lo que nos encontramos es a los ucranianos, una vez más, defendiendo amplias zonas desde la retaguardia, con base en el empleo de drones y en el despliegue adelantado de cantidades mínimas de efectivos, lo que provoca que las líneas sean permeables, pero también el desgaste suficiente sobre el atacante como para que le cueste mucho acumular las cantidades necesarias de hombres y materiales como para provocar rupturas serias; máxime en una zona tan compleja como esta, plagada de bosques y de vías de agua.
En el sector de Siversk, por su parte, siguen los ataques rusos hacia Ryznykivka, que por el momento resiste, pese a los intentos tanto desde el este -desde Sviato-Pokrovske- como desde el norte.
En el área de Chassiv Yar, los rusos habrían redesplegado tropas recientemente, lo que ayudará a seguir con los ataques más allá del canal de agua dulce, que en las últimas jornadas les han llevado cada vez más cerca de Markove, como hemos ido explicando en los informes precedentes. Además, en dirección a Konstyantynivka, además de seguir librándose enfrentamientos, se reportan nuevos intentos rusos por hacerse con el nudo de comunicaciones, siendo frenados por los drones ucranianos.
En Pokrovsk y en dirección a Dobropillia han seguido los combates, aunque sin cambios.
En el sector del Vovcha, si bien no hay cambios al menos al norte, sí que se han registrado nuevos combates, con el Ejército ruso empeñado todavía en volver a tomar Novopavlivka. Distinta es la situación al sur, pues las tropas rusas habrían cruzado el río Haichur, tomando la aldea de Bratske, unos 8 kilómetros al suroeste de Pokrovske, tras una infiltración por parte de sus DRGs que les ha permitido llegar hasta esta población de la región de Dnipropetrovsk. En cuanto a Gualiaipolé, por último, se habla de pequeños progresos rusos al norte de la urbe.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
En el plano internacional, la jornada 1415 volvió a estar marcada por el pulso entre las conversaciones de paz y, en especial las garantías de seguridad, y las declaraciones acerca de lo que podría venir después de un eventual alto el fuego.
En su discurso vespertino, el presidente Zelenski afirmó que la delegación negociadora regresaba a Ucrania tras reuniones “en distintos formatos” con equipos estadounidense y europeo, lanzando el mensaje del día, ya que cree que “El documento bilateral de garantías de seguridad para Ucrania está listo para su firma al más alto nivel” con el presidente Trump. De hecho, según Axios Zelenski podría viajar a EE. UU. la semana que viene o tratar de verse con Trump al margen del Foro Económico Mundial en Davos que tendrá lugar del 19 al 23 de enero.
Ahora bien, tras lanzar ese mensaje añadió que entienden que Washington se pondrá en contacto con Moscú y esperan “recibir comentarios sobre si el agresor está realmente dispuesto a poner fin a la guerra”. Al mismo tiempo, Zelenski sigue diciendo que el marco está acordado en un 90% y que sigue abierta la cuestión territorial y la situación de la central nuclear de Zaporiyia.
Pasando a los socios, en el caso de Berlín, el canciller Friedrich Merz reconoció que la ejecución de las garantías de seguridad “prometidas” a Ucrania sería “imposible sin el consentimiento de Rusia”, del que “probablemente todavía estamos muy lejos”.
En París mientras tanto el foco siguió puesto en las garantías de seguridad europeas para Ucrania, con el presidente Macron moviéndose en dos planos a la vez: externamente, defendiendo el formato; internamente, reuniendo en el Elíseo a los principales líderes políticos franceses para explicar las “garantías de seguridad” y la hipótesis de desplegar “varios miles” de soldados franceses tras un cese de las hostilidades.
Sin embargo, a propósito del despliegue de una fuerza multinacional, la respuesta de Rusia no se ha hecho de rogar, recuperando declaraciones que ya vimos meses atrás. En particular, Moscú ha dejado claro que considerará toda presencia militar occidental en Ucrania como “objetivo legítimo”, dirigiendo este mensaje especialmente a París y Londres como a los socios que ahora mismo están debatiendo el grado de implicación que aceptarán cuando llegue el momento de concretar “quién hace qué”.
Además, en un comunicado del Ministerio de Exteriores ruso se afirma que las “declaraciones militaristas de la llamada coalición de voluntarios y del régimen de Kiev constituyen un auténtico ‘eje de guerra’”. De este modo, “advierte que el despliegue de unidades militares occidentales, instalaciones militares, depósitos y otras infraestructuras en territorio ucraniano se clasificará como intervención extranjera, lo que representa una amenaza directa a la seguridad no solo Rusia sino también de otros países europeos”.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que tras las reuniones entre estadounidenses, ucranianos y europeos en París, varias fuentes han confirmado el encuentro entre los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, con el enviado ruso, Kirill Dmitriev. Sin embargo, por el momento no se han ofrecido detalles acerca de los resultados de las conversaciones ni de los próximos pasos programados con la parte rusa, si los hubiera.
Siguiendo con Rusia, el Ministerio de Exteriores denunció las acciones “peligrosas e irresponsables” de EE. UU. y la complicidad del Reino Unido en relación con la incautación del “Bella-1” («Marinera”). Así, acusan a Washington de “avivar las tensiones militares y políticas”, y calificaban de “lamentable y alarmante” que EE. UU. “esté dispuesto a provocar graves crisis internacionales”. En paralelo, desde EE. UU. se confirmaba que las autoridades presentarán cargos penales contra la tripulación del buque.
Relacionado con este asunto y moviéndonos hasta Bruselas, la portavoz de la Comisión Europea, Anitta Hiper, declaraba, con evasivas incluidas, que el Ejecutivo comparte el objetivo común de imponer sanciones contra la flota fantasma y hacer frente a la evasión de las sanciones. No obstante, al mismo tiempo señalaba que el Ejecutivo ha propuesto que los países de la UE decidan por sí mismos si siguen el ejemplo de EE. UU. con respecto a la incautación de petroleros rusos, insistiendo en que la detención para su inspección es responsabilidad de los Estados miembros. Además, cuando la prensa le preguntó acerca de si el régimen de sanciones de la UE permite la detención de buques no respondió.
Asimismo, hoy también cabe abordar el plano humanitario, ya que Francia y Rusia han protagonizado un intercambio de ciudadanos; lo que también está ligado a las negociaciones teniendo en cuenta que Macron espera hablar pronto con Putin. El presidente francés anunció la liberación y regreso a Francia del investigador Laurent Vinatier, después de haber pasado más de un año en prisión por no haberse registrado como “agente extranjero”. Desde Rusia, el FSB confirmaba que la liberación se produjo a cambio del jugador de baloncesto ruso, Daniil Ksatkin, detenido en Francia bajo sospecha de pertenecer a una red de ransomware. Sin embargo, las autoridades francesas no han confirmado el intercambio.
Cambiando de tercio y para concluir, el líder norcoreano, Kim Jong-un, reiteraba que la cooperación con Rusia continuará en diversos ámbitos, señalando en su carta: “Respetaré y apoyaré incondicionalmente todas sus políticas y decisiones, y estoy dispuesto a apoyarlos siempre a ustedes y a su Rusia”. Además, especificaba que “esta decisión será constante y permanente”.

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