Guerra de Ucrania – Día 1393

La última jornada nos ha dejado interesantes declaraciones por parte del presidente ruso, Vladímir Putin, quien ha dejado clara la opinión que le merecen los actuales líderes europeos, a quienes ha calificado de «cerditos», mostrándose dispuesto a negociar una vez sean sustituidos por nuevas élites. El ruso, que no tiene demasiados incentivos para un acuerdo de alto el fuego, no ha sido sin embargo el único miembro del Gobierno ruso en hablar, ya que también Belousov se ha expresado acerca de los incrementos presupuestarios de la OTAN en materia de defensa, entre otros temas. Pese a todo, en una jornada en la que en Estados Unidos han aprobado un presupuesto récord, se ha hablado de una nueva ronda de negociaciones y se han aprobado nuevos paquetes de ayuda militar a Ucrania, lo más relevante tiene que ver con el Consejo de Europa que se celebrará en cuestión de horas y en el que debería decidirse, entre amenazas por parte del Kremlin, sobre el uso o no de los activos rusos congelados para asegurar la financiación de Ucrania en 2026 y 2027. Y, más allá de esto, la jornada nos ha dejado también nuevos combates, polémicas y ataques a larga distancia, como los que han golpeado un edificio de viviendas en Zaporiyia o a un petrolero en Rostov del Don.

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La última jornada habría dejado el lanzamiento, por parte rusa, de 69 drones de largo alcance. Los datos oficiales del Estado Mayor ucraniano, además, hablan de un total de 37 derribos y neutralizaciones. Dicho lo cual, se han registrado varias explosiones por ejemplo en la capital del país, Kiev y en Járkov al norte, o en la ciudad de Mykolaiv, en el río Bug, así como en Krivói Rog, también al sur de Ucrania o en Zaporiyia, una vez más muy castigada.

Ha sido precisamente en esta última en donde se ha producido el incidente más grave de la jornada, al resultar alcanzado un bloque de viviendas, registrándose al menos 21 heridos, incluyendo un menor; cifra que otras fuentes elevan a 32 heridos y que consideran consecuencia del impacto no de un dron tipo Shahed, sino del lanzamiento de bombas planeadoras, una de las cuales, habría impactado contra la fachada del edificio, posiblemente sin explotar, dados los daños que se han registrado.

No ha sido, en cualquier caso, el único punto de Ucrania víctima de las FABs, que han vuelto a ser empleadas en gran número, afectando a localidades como Dnipró, Ternuvate, Zalyznichne o Gualiaipolé, entre muchas otras. Además, sigue hablándose de Odesa, localidad que acumula ya cinco días de apagón, después de que los ataques rusos dañaran varias subestaciones e instalaciones de producción eléctrica durante las jornadas previas.

Los ucranianos, por su parte, han seguido también haciendo uso de los drones de largo alcance y bajo coste, en esta ocasión dirigiéndose contra Bataisk, en la región de Rostov. Además, se sigue especulando sobre los resultados del ataque, la pasada jornada, contra la refinería de Slaviansk-na-Kubani, en Krasnodar. Y, por último, también los ucranianos habrían lanzado un nuevo ataque contra un petrolero en este caso en Rostov del Don; una acción que habría tenido lugar con el buque dentro de puerto y que habría costado la vida a tres personas.

A propósito de los ataques a larga distancia, son interesantes las recientes declaraciones del ministro de Defensa ruso, Belousov. Este, además de asegurar que dados los aumentos en los presupuestos de defensa de la OTAN su país no es el que amenaza, sino que sería el que está siendo amenazado (un dilema de seguridad clásico, por otra parte), una percepción que (dejando a un lado los debates sobre quién tiene la culpa de qué) no puede sino crecer, máxime según las inversiones vayan traduciéndose en recuperación de capacidades, como poco a poco comienza a suceder.

Además, Belousov ha afirmado también que Ucrania habría pasado de lanzar unos 1.500 drones mensuales a principios de año a unos 3.700 aparatos de largo alcance por mes a finales de este ejercicio.

Por último, ha sido noticia también la denuncia por parte de Estonia de un supuesto cruce por parte de patrulleras rusas del río Narva, entrando al parecer durante la pasada jornada en territorio de la pequeña república báltica y permaneciendo en el mismo durante unos 20 minutos antes de regresar a Rusia, violando así los acuerdos fronterizos.

Pasamos ahora a las novedades sobre el frente, mientras fuentes acreditadas continúan descartando los rumores de la presencia de hasta 360.000 uniformados rusos en Bielorrusia y se habla sobre el apoyo militar de Italia a Ucrania, que ha sido resumido en un interesante artículo de Military Land.

Comenzamos el repaso una vez más por Vovchansk, pues el Ejército ruso continuaría lanzando incursiones al sur de la ciudad, a través de los campos vecinos, buscando hacerse con las localidades aledañas, casi todas ellas pequeñas poblaciones pegadas a Vovchansk. Eso sí, no parece haber un eje claro que permita adelantar cuál es el siguiente punto de interés para rusia en el sector.

Toca también hablar un día más de Kupiansk. Allí, por una parte, se ha podido geolocalizar uno de los vídeos a través de los cuales desde Rusia aseguraban mantener su presencia en la ciudad y que, no obstante, habría sido grabado en Tavilzhanka, localidad varios kilómetros al norte de Kupiansk, muy cerca de Dvorichna. Por otra, sin embargo, el discurso oficial ruso sigue negando la mayor, asegurando Belousov que la captura de esta urbe «estratégicamente importante» sería una realidad, mientras el «enemigo intenta recuperarla sin éxito». Por de pronto, sobre el terreno sigue hablándose de dos bolsas rusas, localizadas en zonas concretas de la ciudad y contra las cuales se dirige el grueso de los esfuerzos ucranianos.

Muy diferente es la situación en el sector de Siversk. Allí el Ejército ruso ha estado consolidando su control sobre la orilla oriental del río Bakhmutovka, al tiempo que ha lanzado incursiones tanto en dirección a Riznykivka, como hacia Pazenoi, ambas localidades al oeste de dicha vía de agua.

Hacia Dobropillia, hay fuentes que atribuyen ya al Ejército ruso el control de la villa de Svitke.

En Myrhorad/Pokrovsk, continúan los combates con acciones ucranianas destinadas tanto a ralentizar los avances rusos, como a imponer costes. En este caso, desde las AFU hablan de un contraataque que les habría permitido retomar varios kilómetros de terreno al norte de Pokrovsk, aunque no hay más datos.

En dirección a Gualiaipolé, que sigue siendo castigada con dureza, se atribuye a los rusos la toma completa de Varvarivka. También nuevos progresos en áreas céntricas de la localidad.

En Stepnohirsk, por último, se habla de avances rusos, que aprovechan como eje la M18, en este caso hacia Lukianivske.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Comenzamos el repaso a la actualidad internacional relacionada con la guerra de Ucrania hablando de Putin, ya que el presidente ruso, quien ha dirigido en las últimas horas una sesión del Consejo de Ministros, además de llamar «cerditos» a los dirigentes de los Estados Miembros de la UE, ha hablado abiertamente de su interés en que se produzcan cambios de régimen, mostrándose abierto a dialogar «si no con los políticos actuales, sí una vez que las élites políticas europeas hayan sido reemplazadas». Una afirmación en la que sin duda estaría de acuerdo con un Trump que ya coló apreciaciones parecidas en su reciente Estrategia de Seguridad Nacional, por cierto…

Putin, además, ha demostrado una vez más que no tiene ningún incentivo real para poner fin a la guerra en marcha, sino que, por el contrario, todos sus pasos se encaminan a alargar la misma durante todo 2026, con la vista puesta en el control completo del Donbás (y más allá, toda vez que sigue hablando de «tierras históricas») y en previsión de que las condiciones planteadas por europeos y ucranianos sean rechazadas. De hecho, hay muchos que consideran que más allá de las palabras alentadoras, las negociaciones estarían estancadas, entre otras cosas por la intransigencia rusa (que en este caso respondería a la cuestión de los incentivos y los objetivos, ya que el Kremlin no tiene motivos reales para detener su ofensiva en vista de los avances del último año y las divisiones entre los aliados de Ucrania).

A las declaraciones de Putin se ha referido Zelenski, quien interpreta precisamente que el ruso está preparándose para continuar la guerra, mientras advierte a los estadounidenses de que deben escuchar las señales que llegan del Kremlin. No han sido en cualquier caso las únicas declaraciones del ucraniano, quien también ha puesto la pelota en el tejado de los líderes europeos, ya que estos se reunirán en Bruselas en cuestión de horas, en el último Consejo Europeo del año, con decisiones importantes sobre la mesa, como las relativas al empleo de los activos rusos retenidos en la UE, nuevas sanciones y el apoyo financiero a Ucrania de cara a 2026 y 2027, que dependerá en buena medida, precisamente, de lo que se decida sobre los activos rusos en un clima en el que pesan las amenazas de Putin, temidas por países como Italia, Austria y, especialmente, Bélgica.

El ucraniano, además, ha hablado durante la jornada con su homólogo checo, Petr Pavel. Además de agradecerle el apoyo constante, ha hablado sobre la situación en Kupiansk y en general en el frente, así como sobre la continuación de la iniciativa checa que, como explicamos en informes previos, habría cumplido ya con su compromiso de suministrar a Ucrania 1,8 millones de disparos de artillería. Según el ucraniano, habría potencial para continuar con las entregas durante el próximo año, con lo que trabajarán en ello.

También ha hablado sobre Rusia el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, quien ha hecho alusiones a la situación presupuestaria del país, que considera crítica, asegurando que es hora de incrementar las sanciones y con ello la presión sobre el régimen de Putin, a la vez que aportaba datos sobre el déficit de las regiones rusas, las subidas de impuestos o los ingresos por la venta de hidrocarburos, indicadores todos ellos en rojo.

Siguiendo con los europeos, el Parlamento Europeo, como ha anunciado su presidenta, Roberta Metsola, ha votado a favor de que la UE se libere del gas ruso en la que, por lo demás, era una decisión esperada.

Pasando a los Estados Unidos, mientras se preparan para intervenir militarmente en Venezuela, algo que podría ocurrir pronto, Trump ha dado un discurso televisado en el que ha hablado principalmente sobre temas internos, en particular la economía, evitando sin embargo cualquier referencia a Ucrania.

Siguiendo con este país, se ha anunciado que este fin de semana tendrá lugar en Miami, Florida, una reunión entre enviados rusos y estadounidenses sobre la guerra en Ucrania. Estados Unidos estará representado por su enviado a Ucrania, Steve Witkoff, y el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, mientras que se espera que Rusia envíe al enviado del Kremlin para asuntos económicos, Kirill Dmitriev.

Además, por último, tenemos que el Senado de Estados Unidos aprobó en su sesión del miércoles un proyecto de ley para aumentar el presupuesto de defensa a 901.000 millones de dólares (767.000 millones de euros), 5.000 millones más que el año anterior y cantidad que incluye un mínimo apoyo a Ucrania. De esta forma, la 
Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) que es como se conoce a este documento de más de 3.000 páginas (aprobado por 77 votos a favor y 20 en contra), asigna 800 millones de dólares a Ucrania para su uso a través de un programa de compra de armas para el ejército ucraniano a empresas estadounidenses. El proyecto de ley también destina 175 millones de dólares a apoyar la defensa de Letonia, Lituania y Estonia.

Pasando ahora a la ayuda militar, el Gobierno de Noruega ha anunciado un nuevo paquete de ayuda, por valor de unos 267 millones de euros (3.200 millones de coronas) mediante el cual financiará armas guiadas para que las Fuerzas Armadas ucranianas las empleen a bordo de sus cazabombarderos F-16, todo ello a través del programa estadounidense JUMPSTART.

Desde Alemania, que ayer anunció como vimos un incremento de la ayuda militar a Ucrania, se ha publicado también que este país, en concreto la empresa Daimler-Benz, será clave de cara a la producción de 200 sistemas de artillería autopropulsada Bohdana, al suministrar el vehículo base. Además, Ucranian habría realizado un pedido de 1.000 camiones Zetros, «adaptados a la guerra con drones», de los que Daimler ya habría entregado 200. Además, se ha firmado un acuerdo, que permitirá materializar parte de la ayuda prometida por los germanos, por valor de 1.200 millones de euros, en virtud del cual «Alemania proporcionará a Ucrania un suministro «a largo plazo» de piezas de repuesto para los sistemas de defensa aérea Patriot que se utilizan actualmente en Ucrania», entre otros, ya que además de los sistemas Bohdana se ha hablado también de compras de drones, producción conjunta de UAVs «Linza» y sistemas tácticos de guerra electrónica.

Hablando de ayuda, aunque de otro orden, desde el Ejecutivo británico han anunciado que se transferirán a Ucrania 2.500 millones de libras esterlinas (2.845 millones de euros al cambio) derivados de la venta del club de fútbol Chelsea, anteriormente propiedad del magnate Roman Abramovich. De hecho, según se ha anunciado, el Gobierno de Su Majestad habría dado al ruso 90 días para hacer esta donación voluntariamente o, en caso contrario, iniciaría una acción judicial para liberar los fondos, que el magnate únicamente querría que se destinasen a fines humanitarios, mientras litiga en los tribunales. Recordemos que Abramovich vendió el club en 2022, tras ser sancionado al iniciarse la guerra de Ucrania, comprometiéndose entonces a donar las ganancias de la venta al pueblo de Ucrania, algo que por el momento no ha ocurrido, permaneciendo los fondos congelados.

Para finalizar, y como curiosidad, hablamos de sanciones, aunque en este caso de lo más aleatorias, ya que al parecer la organización del Concurso Internacional de Vinos de San Francisco (SFIWC), organizado por The Tasting Alliance, habría descalificado a una quincena de bodegas rusas después de determinar que no son elegibles bajo las sanciones estadounidenses impuestas tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia; una noticia celebrada desde Ucrania. Aunque pueda parecer una cuestión baladí, el sector vinícola es de gran importancia en ciertas regiones de Rusia, y cualquier noticia negativa, aunque sea de forma tangencial, podría impactar sobre él.


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