Guerra de Ucrania – Día 1392

La jornada ha dejado numerosas noticias a nivel internacional, que van desde las derivadas de la última reunión del Grupo de Ramstein hasta las que tienen que ver con la creación, en La Haya, de una nueva organización que será la encargada de gestionar las declaraciones por daños de guerra, determinando en su caso las posibles reparaciones a pagar. Además, también han sido noticia las declaraciones de Peskov (quien descarta una tregua navideña) y Lavrov sobre las negociaciones, del mismo modo que el apartado humanitario. Sobre el frente, continúan los combates, con testimonios encontrados en relación con la situación en Kupiansk o Myrhorad y con movimientos en Siversk o Gualiaipolé. Además, no han cesado los intercambios a larga distancia, con los rusos afectando una vez más a la red eléctrica ucraniana y estos últimos alcanzando una refinería en el Krai de Krasnodar.

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Las últimas horas han dejado, por parte rusa, el lanzamiento de 69 drones de largo alcance, de los que el Estado Mayor ucraniano asegura que sus defensas aéreas habrían logrado neutralizar o derribar 57 de ellos. Las cifras, no obstante, no casan demasiado bien con la gravedad de los daños sufridos en algunos puntos del país.

Así las cosas, a lo largo de la jornada las defensas aéreas han estado activas por ejemplo sobre Kiev, en donde una veintena de drones se habrían dirigido contra un complejo de almacenes en la localidad de Novi Petrivtsi. Sin embargo, no ha sido la capital ucraniana la que ha sufrido daños, sino otras zonas del país como Odesa, que habría seguido recibiendo ataques rusos, sin haberse recuperado de los precedentes. Así, aunque después de los últimos ataques se ha logrado devolver el suministro eléctrico a 330.000 hogares de la región de Odesa, pero 288.000 siguen sin electricidad tras un ataque ruso masivo, según han explicado desde DTEK. Además, siguiendo con Odesa y según Oleh Kiper, jefe de la administración militar de la región, también se produjo un incendio a gran escala en un almacén de esta óblast en el que se acumularían calderas y radiadores. A lo anterior hay que añadir, también, que tres civiles resultaron heridos tras impactar un dron ruso contra un edificio residencial en el centro de Zaporiyia.

No ha sido, en absoluto, la única región con problemas de este tipo, pues los consumidores de la zona no ocupada de la región de Donetsk se habrían quedado completamente sin electricidad durante la pasada jornada, tal y como ha explicado la empresa Ukrenergo en sus redes sociales. Lo mismo aplica, además, a Jersón, donde también han seguido teniendo problemas con el suministro. Todo mientras la primera ministra anuncia la liberación de 800MW desde las infraestructuras críticas al resto de la red, lo que redundará en beneficio de los civiles, ya que debería reducir la duración de los cortes de energía, que en muchos casos no se deben únicamente a los efectos inmediatos de los ataques rusos, sino a la situación de estrés que vive el conjunto de la red y motiva la introducción recurrente de cortes selectivos para asegurar la estabilidad del sistema.

Por otra parte, la aviación rusa ha continuado con el lanzamiento de bombas planeadoras, que han afectado en esta ocasión a localidades como Kramatorsk o también Járkov, entre muchas otras.

Del lado contrario, según datos oficiales rusos, hasta 28 drones ucranianos habrían sido derribados únicamente durante la mañana de la pasada jornada, en regiones tan diferentes como Leningrado, Moscú, Kaluga, Smolensk o Briansk; derribos que se sumarían a otros 83 supuestamente realizados durante la noche. Sea o no, lo cierto es que sí han trascendido imágenes de explosiones e incendios en la parte ocupada de la región de Donetsk, en puntos como Novyi Svit, así como en una zona céntrica de la ciudad que da nombre a la región.

Además de esto, los ucranianos han golpeado la refinería de petróleo de Slaviansk-na-Kubani, ubicada cerca de Krasnodar.

También es interesante comentar lo que se sabe sobre el submarino clase Kilo atacado durante la jornada anterior en Novorossiysk, ya que a pesar de que los vídeos parecían sugerir daños masivos en la popa del mismo, podrían no haber sido tantos, entre otras cosas porque el impacto no fue contra el buque, sino contra el muelle, a unos 20 metros del mismo, tal y como se desprende del análisis de las imágenes satelitales. Ahora bien, hay que tener igualmente en cuenta que el vídeo mostrado por el Ministerio de Defensa ruso, en el que se muestra el submarino aparentemente indemne, evita enfocar las áreas que potencialmente podrían haber sufrido daños mayores, como son las más cercanas a la explosión, lo que no ayuda a disipar las dudas. No olvidemos que el satélite no muestra los 8 o 10 metros de la popa que quedan bajo el agua y que, incluso con daños severos, si las compuertas de los mamparos estancos de los bloques a popa están cerrados, el submarinos puede mantenerse a flota en principio sin problemas.

De hecho, la mejor razón para pensar que el Kilo ha sufrido daños de algún tipo y potencialmente graves, es que continúa inmovilizado en el mismo punto, mientras que otros buques de superficie y submarinos que lo acompañaban han sido apartados de la zona; todo lo cual sugiere incapacidad para navegar y, por tanto, algún desperfecto en la zona de la hélice. Eso sí, del mismo modo es importante que no haya necesitado de ningún apoyo a la flotabilidad. Queda pues esperar a ver si es reparado in situ o necesita salir a tierra para ello, seguramente a un dique flotante.

Además, siguiendo con este ataque, que quizá toquemos en un artículo ad hoc, resulta particularmente interesante el hecho de que los ucranianos hackeasen las cámaras de la base naval rusa…

Por último, para terminar con esta parte del informe, cabe añadir que hace unas horas desde Turquía anunciaron el derribo de un vehículo aéreo no tripulado que se encontraría fuera de control sobre el Mar Negro. Así, según han informado desde el país otomano, «se determinó que la pista en cuestión pertenecía a un vehículo aéreo no tripulado que se había descontrolado. Para evitar consecuencias negativas, fue derribado en una zona segura, fuera de las zonas pobladas». La cuestión no revestiría mayor importancia de no ser porque recientemente drones rusos habrían atacado buques en puertos ucranianos y drones ucranianos, a su vez, buques que operaban para Rusia. Como explicamos en el informe anterior, los intereses turcos a la hora de proteger la seguridad de la navegación son muy importantes, con lo que este derribo, en este preciso momento, podría tener un carácter de señalamiento, más que ser una cuestión de mera seguridad.

Pasamos ahora a la actualidad sobre el frente, mientras se especula sobre lo que podrían deparar los combates a lo largo de 2026, si las negociaciones en curso fracasan o se alargan, como es previsible, durante meses (incluyendo un casi imposible «Bagration 2.0») y en un día en el que también se publicado una nueva entrevista-de obligada lectura por lo que dice por ejemplo respecto a los ciclos de adquisiciones- a Ihor Fedirko, cabeza del Consejo Ucraniano de Industria de Defensa.

Iniciamos el repaso en Vovchansk, ya que allí siguen los combates, así como los progresos rusos en dirección sur, hacia Lyman, en donde estarían consolidando su presencia en los últimos días.

En cuanto a Kupiansk, se está produciendo una situación muy interesante. Según muchas fuentes, incluyendo los propios ucranianos, cuyo presidente visitó días atrás la ciudad, fotografiándose en ella, las AFU habrían retomado buena parte de la misma y estarían luchando por acabar con las bolsas de resistencia rusas, apenas focos aislados a norte y sur del centro urbano. Además, habrían asegurado distintas zonas al norte de la ciudad. Según los rusos, por el contrario, sus tropas habrían recuperado el control de la urbe, algo sobre lo que no hay pruebas, más allá de algún vídeo tomado probablemente por militares rusos dentro de dichas bolsas. De lo que sí hay pruebas es de que la operación ucraniana estaría implicando pérdidas materiales, así como bajas, aireadas una y otra vez por las cuentas prorrusas en redes sociales, si bien nada de eso indica per se que la contra ucraniana haya fracasado. También de la entrada en servicio de Centauros italianos, por cierto. Además, al mismo tiempo que los ucranianos avanzan desde el oeste del Oskil, el Ejército ruso intentaría hacer lo propio al este, buscando ganar algunas de las zonas de las que hemos hablado en informes previos, caso del norte de Kucherivka.

En el caso de Siversk, las noticias son más negativas para los ucranianos, con progresos rusos al norte, en el área entre Serebryanka y Dronivka, en un área bañada por los ríos Donets, Bakhmutovka y Zherebets.

En dirección a Konstyantynivka, siguen los ataques por parte de los DRGs rusos, que no obstante continúan sin atravesar salvo muy puntualmente el nudo de comunicaciones que divide la ciudad.

Hacia Dobropillia, por su parte, se habla de avances rusos al sur de Kucheriv Yar, al tiempo que ha trascendido un vídeo de una nueva columna rusa siendo laminada en dirección a Nova Shakova, tras ser detectada en campo abierto.

En Myrhorad/Pokrovsk la situación también es de lo más interesante (aunque no sea el término más adecuado) y caótica hasta cierto punto. Allí hay quienes hablan de la retirada exitosa de las tropas ucranianas al sur de Myrhorad. Las restantes, en cualquier caso, seguirían siendo abastecidas por medio de drones, en lo que es un punto interesante, pues según algunas fuentes se habría estado entregando hasta el 50 por ciento de los suministros mediante medios no tripulados.

En dirección a Gualiaipolé la situación es sin duda dramática para la escasa guarnición que estaría manteniendo las AFU en esta localidad. No se trata tanto de que sean hostigados por los DRGs rusos de forma constante desde el este y el sureste, como de que este país está empleando una cantidad ingente de munición, tanto de lanzamiento aéreo, como lanzada por la artillería de tubo y de cohete, así como drones, para destruir cualquier posible posición defensiva y dislocar a los ucranianos. Dicho lo cual, las tropas rusas siguen avanzando tanto al este de la ciudad, como al sur del sector.

Cerramos con Stepnohirsk, en donde se habla de incursiones rusas al sur y al este de la localidad, en dirección en este caso a Lukyanivske.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Un día más, mientras en Estados Unidos se entretienen por una parte con el escándalo mediático que ha rodeado a la jefa de Gabinete de Trump, Susie Wiles, quien afirma que se han malinterpretado, alterado y sacado de contexto sus palabras en un impactante artículo publicado por Vanity Fair en el que se ha hablado también de Ucrania (por eso lo traemos a colación) y, por otra, prestan atención a una Venezuela para la que Trump ha decretado el bloqueo de «todos los petroleros sancionados que entran y salen» del país, al tiempo que plantea una serie de exigencias respecto a la devolución de activos estadounidenses, difícilmente aceptables por el régimen de Maduro.

En lo que concierne a Ucrania, lo relevante sigue siendo, llegados a este punto, el tema de las garantías de seguridad, sobre el que no se habría producido ningún avance relevante a pesar de los últimos encuentros. Todo ello mientras algunos, como el canciller alemán Mertz esperan que se produzca algún tipo de tregua con motivo de la Navidad, a pesar de que por el momento no se ha presentado propuesta alguna a una Rusia que, previsiblemente, pondrá objeciones a muchos de los puntos que incluya un hipotético documento.

Precisamente desde Rusia, y en términos generales, siguen guardando silencio. Pese a lo cual, en las últimas horas se ha vuelto a pronunciar el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, quien ha dicho que la participación europea en las mismas «no augura nada bueno» en relación con la aceptabilidad de un posible acuerdo, si bien también ha admitido que por el momento no han recibido ningún nuevo input y que, por lo tanto, «primero debemos examinar qué se desarrollará como resultado de las conversaciones entre estadounidenses y ucranianos, con la participación de los europeos». Peskov, de paso, ha descartado la idea de una tregua navideña, afirmando que «queremos la paz, no un alto el fuego que, por así decirlo, daría a Ucrania un respiro y la prepararía para la reanudación de las hostilidades. Queremos poner fin a esta guerra, lograr nuestros objetivos, defender nuestros intereses y garantizar la paz en Europa para el futuro. Eso es lo que queremos «.

En relación con lo anterior, también se ha pronunciado el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en este caso en una entrevista con medios iraníes, acusando por su parte a Europa de «intentar una vez más imponer sus condiciones y deseos, supuestamente relacionados con la crisis ucraniana. Está explotando esta crisis para afirmar su poder, sabotear las negociaciones y frustrar a Estados Unidos y a todos aquellos que aspiran a una solución justa «.

Toca ahora cambiar de tema, para tratar la última reunión del Grupo de Contacto de Apoyo a Ucrania o Grupo de Ramstein, reunido durante la pasada jornada. En el marco de este encuentro, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, ha vuelto a reiterar que Berlín planea asignar 3.000 millones de euros adicionales en ayuda militar el próximo año, lo que elevaría la ayuda total alemana prevista para 2026 hasta los 11.500 millones de euros. Por contextualizar, desde el inicio de la guerra en febrero de 2022, Alemania ha proporcionado o comprometido aproximadamente 40.000 millones de euros en apoyo militar a Kiev, lo que la convierte en el mayor contribuyente europeo, con mucha diferencia, al menos en términos absolutos, que no en relación con el PIB. El alemán, además, confirmó la intención alemana de entregar a Ucrania un gran número de misiles Sidewinder de sus arsenales, así como de entregar dos sistemas de defensa aérea Patriot, que se sumarían a los nueve IRIS-T ya suministrados.

No ha sido el único anuncio, pues el Reino Unido proporcionará a Kiev equipos de defensa aérea, misiles y torretas automatizadas para C-UAS por un valor de 600 millones de libras (685 millones de euros), según anunció el ministro de Defensa británico, John Healey, en la apertura de la reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania

Cambiando nuevamente de tercio, saltamos hasta La Haya, pues en presencia de distintos altos funcionarios europeos y del presidente ucraniano, Zelenski (acompañado, entre otros, de su ministro de Exteriores, Sybiha y quien ha aprovechado para entrevistarse con el primer ministro y con el Jefe del Estado) se ha creado la Comisión Internacional de Reclamaciones para Ucrania, cuyo convenio ha sido firmado por 34 país, además de por la Unión Europea, y que se convierte desde ahora en el organismo internacional encargado de decidir acerca de las reparaciones que deberán o no pagarse a este país una vez la guerra concluya.

La aprobación se ha producido en el marco de una conferencia internacional organizada conjuntamente por el Consejo de Europa y los Países Bajos, que ha contado con la asistencia de líderes o representantes de alto nivel de medio centenar de países. Según Zelenski, «Esperamos que todos los mecanismos de compensación, desde la Comisión de Registro de Daños y Reclamaciones hasta los pagos efectivos, comiencen a funcionar y reciban un apoyo internacional sólido y suficiente, para que la gente sienta verdaderamente que cualquier daño causado por la guerra puede ser compensado. Esta guerra, y la responsabilidad de Rusia en ella, DEBEN convertirse en un claro ejemplo, para que otros aprendan a no optar por la agresión».

La reunión de Ramstein o la conferencia que ha permitido poner en marcha esta nueva organización no han sido las únicas citas internacionales de la jornada. También se ha producido una cumbre en Helsinki a la que han asistido los líderes de Finlandia, Suecia, Letonia, Lituania, Estonia, Polonia, Rumania y Bulgaria. Esta reunión, que se ha conocido como la «Cumbre del Flanco Oriental» y que se ha celebrado bajo la dirección del primer ministro finlandés, Petteri Orpo, poco antes de que se celebre el último Consejo Europeo del año, buscaba debatir sobre el apoyo a Ucrania, el uso de los activos rusos congelados y asuntos más amplios de seguridad y defensa europea, en particular la defensa del flanco oriental (¿por qué «flanco» y no «frente»?¿Van a atacar desde el norte?). Así las cosas,  los ocho países participantes acordaron colaborar y presentar propuestas concretas en apoyo de la iniciativa «Guardia del Flanco Oriental» y, para apoyar estos esfuerzos, planean solicitar financiación para actividades específicas. Además, según declaró el propio Orpo «“Los países de la Unión Europea han afirmado conjuntamente que Rusia representa una amenaza a largo plazo para toda Europa. Europa está siendo defendida en su extremo oriental. Esto significa que las regiones fronterizas orientales deben desempeñar un papel clave en los proyectos de defensa de la UE. Nuestra tarea es garantizar que el tema se mantenga prioritario y se comprenda a nivel de la UE. […] Esto es necesario porque Rusia redesplegará sus tropas allí después de la guerra”.

Hablando de ayuda militar, el ministro de Defensa ucraniano, Shmyhal, ha declarado que a lo largo de presente año los socios del país se habrían comprometido a invertir casi 5.000 millones de dólares en apoyar la producción de defensa en el propio país, así como otros 5.000 millones más en la adquisición de armas estadounidenses para Ucrania, afirmando que esperan mantener este impulso en 2026.

Cambiando hacia los Estados Unidos, un grupo de cuatro senadores, dos de cada uno de los dos partidos, han presentado un proyecto de ley destinado a imponer sanciones específicas a cualquiera que comercie con petróleo ruso. El proyecto de ley, pergeñado por el republicano Dave McCormick, la demócrata Elizabeth Warren, el demócrata Chris Coons y el republicano Jon Husted. De aprobarse, exigiría al presidente estadounidense Donald Trump sancionar a cualquier comprador, transportista o facilitador de productos petroleros rusos en un plazo de 90 días.

Pasamos ahora al Reino Unido, pues en el país se ha iniciado una investigación independiente sobre interferencia financiera extranjera tras la condena a diez años de prisión de Nathan Gill, diputado al Parlamento Europeo entre 2014 y 2020, que aceptó decenas de miles de libras de un empresario ucraniano cercano al Kremlin para hacer declaraciones prorrusas en el Parlamento Europeo y en los medios de comunicación entre 2018 y 2019.

Además de esto, tenemos también que hace unas horas la cadena alemana Deutsche Welle (DW), que emite también en ruso, ha sido incluida en la lista de «organizaciones indeseables» del Ministerio de Justicia ruso. El canal, que ya había sido declarado «agente extranjero» en 2022, imponiéndosele entonces importantes restricciones, cerró entonces su oficina en Moscú, si bien siguió operando desde el extranjero, mientras desde su dirección confirman que seguirán ejerciendo su labor, pues «Rusia podrá llamarnos una organización indeseable, pero eso no nos disuadirá».

Cerramos hoy con el apartado humanitario, pues desde las Naciones Unidas Volker Turk ha advertido sobre el deterioro de los Derechos Humanos que se estaría viviendo en los territorios ocupados por Rusia, según ha informado al Consejo de Derechos Humanos de la organización. Así, el Alto Comisionado abogó por «medidas de fomento de la confianza que puedan reducir los daños y generar confianza a largo plazo» en cualquier negociación para un alto el fuego y una paz duradera. Todo al tiempo que avisaba sobre cómo el número de víctimas civiles registradas desde principios de año ha aumentado un 24 % en comparación con el mismo período del año anterior; una cifra que palidece si la comparamos con el 40% de aumento del que habla la OSCE, organización que ha publicado un informe en el que habla, entre otras cosas, sobre cómo el uso intensivo de drones de corto alcance incrementa precisamente las bajas civiles, al tiempo que obstaculiza la labor humanitaria cerca del frente.

Además de lo anterior, y siguiendo con los derechos humanos, tenemos que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha condenado recientemente a Rusia por las numerosas medidas que entienden como ilegales y que fueron en su momento adoptadas contra organizaciones vinculadas al líder opositor Alexei Navalny, ya fallecido. Así, en su sentencia, el TEDH dictaminó por unanimidad, respecto de las 139 demandas recibidas, que Rusia había violado varios artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos, en concreto los artículos 8 (derecho al respeto de la vida privada y familiar, del domicilio y de la correspondencia), 10 (libertad de expresión), 11 (libertad de asociación) y 18 (limitación del uso de restricciones a los derechos), así como el artículo 1 de su Protocolo nº 1 (protección de la propiedad).


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