Guerra de Ucrania – Día 1387

La jornada ha estado protagonizada por las declaraciones de Zelenski, quien ha hablado sobre las negociaciones con los Estados Unidos. De un lado, ha mantenido una reunión con el equipo negociador de Washington sobre las garantías de seguridad. De otro, ha confirmado la propuesta estadounidense para una «zona libre económica» o «zona desmilitarizada» (según Rusia) en el Donbás; propuesta que Ucrania parecería estar lista para aceptar. Igualmente, durante este último día se han reunido los líderes de la Coalición de Voluntarios, discutiendo sobre las negociaciones de paz y sobre el apoyo continuado a Ucrania, incluyendo el uso de los activos rusos congelados, que sigue siendo un tema controvertido para varios de los integrantes del grupo. En el frente, mientras tanto, lo más relevante tiene que ver con la caída de Siversk, que algunos ven como anticipo al inicio de la batalla por Sloviansk.

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Según datos oficiales del Gobierno Ucrania, habrían sido 154 los drones y misiles (tres Iskander-M y 151 drones de largo alcance) rusos empleados durante la última jornada, para atacar distintos puntos del país. De estos, las defensas aéreas habrían podido derribar o neutralizar 2 de los primeros y 83 de los segundos.

Según las distintas informaciones que han ido apareciendo, los ataques han dejado un saldo de un civil fallecido y otro herido en la capital del país, Kiev. También un herido más en la localidad de Nosivka, en la región de Chernígov, al ser alcanzada una vivienda. Además se han reportado ataques contra Zaporiyia y especialmente contra Kremenchuk, en la región de Poltava, donde ha sido alcanzada la refinería en una acción en la que se dice que habrían sido empleados medio centenar de aparatos de la familia Shahed. Lo mismo en Odesa, donde los últimos ataques rusos han dejado nuevos daños en la infraestructura crítica, provocando cortes de luz y agua en la región.

Por supuesto, las bombas planeadoras se han empleado también con profusión por parte rusa, atacando puntos de la geografía ucraniana como Kramatorsk, entre muchos otros.

En cuanto a los ataques ucranianos, también han dejado distintos daños en Rusia, comenzando por la ciudad de Tver, en donde un impacto contra un edificio residencial habría dejado un saldo de siete civiles heridos. Además, también ha sido alcanzada la refinería de Yarloslavk, al noreste de Moscú, instalación que actualmente estaría parcialmente en llamas, como demuestran los vídeos que han ido trascendiendo.

Pasamos ahora a las novedades sobre el frente, en una jornada en la que se ha publicado información referente a la capacidad rusa de producción de helicópteros Mi-8 o sobre cómo las AFU actúan respecto a los desertores, enviándolos a su vuelta a unidades de asalto, del mismo modo que estarían disolviendo la Legión Internacional para completar esas mismas unidades.

Comenzamos hoy por Vovchansk, en donde hay fuentes que hablan no sólo del control completo de la ciudad por parte rusa, sino de avances hacia el sur, tomando puntos como Limán. (una pequeña aldea que no debemos confundir con la ciudad más al sur).

De Vovchansk pasamos a Kupiansk, toda vez que allí se está viviendo una situación extraña, después de que, tras los últimos contraataques ucranianos, que habrían cuestionado el control ruso de la localidad, precisamente el mando ruso haya decidido que debe consolidar su control sobre los territorios al este de la urbe, entre esta y Petropavlivka. Por el momento, habrían completado la toma de Sinkivka, al norte, mientras buscan rellenar espacios más al sur, en un área complicada por los bosques, defensas y arroyos que la cruzan.

En dirección a Limán, el Ejército ruso ha conseguido en los últimos días no sólo algunos avances al norte, en torno a Serednje, Derylove y hacia Stavky, sino también tentar las defensas ucranianas hacia Yarova, lanzando incursiones por las zonas boscosas que hay entre dicha localidad y Novoselivka.

Más al sur, en el caso de Siversk, la situación sigue siendo muy compleja para los ucranianos, que ven cómo los rusos se toman fotografías en el centro de la localidad, así como en edificaciones al norte, demostrando su control sobre la mayor parte de la misma, máxime una vez cruzado el río Bakhmutovka y logrados avances en la barriada occidental, con la vida puesta en la cercana cantera (48.8641603923992, 38.05769086259378) y, por supuesto, en Sloviansk, que es el objetivo último de este eje de avance.

La batalla por Siversk, de hecho, estaría para algunos terminando, algo que no implica por mucho que analistas como los del ISW insistan sobre ello, que la distancia entre esta y Sloviansk deba tardar tanto en recorrerse como la que había entre Lysychansk y Siversk. Al fin y al cabo, no sólo estamos en otra fase de la guerra, sino que también en el pasado Rusia prestó relativamente poca atención a este sector, salvo en momentos puntuales. Y sí, ciertamente el frente no parece dar muestras de colapso inmediato para Ucrania, pero no por eso hay que menospreciar las dificultades que atraviesan las AFU, ni la realidad de una guerra no lineal.

En dirección a Dobropillia, los infantes de marina rusa siguen tratando de hacerse con la localidad de Shakove, tomando lentamente posiciones en una zona que favorece a los defensores y se presta a los contraataques. Al mismo tiempo, lanzan incursiones contra las vecinas Ivanivka y Nova Shakove.

En Myrhorad/Pokrovsk, seguimos con el mismo ritual macabro de las últimas jornadas, con la aviación rusa lanzando bombas planeadoras sobre cada posición ucraniana detectada, para allanar así el camino a sus propios infantes, que poco a poco se van haciendo con partes céntricas de Myrhorad, al tiempo que intentan progresar más allá de las edificaciones más septentrionales de Pokrovsk (que las AFU estarían reforzando en los últimos días) o al suroeste del sector.

Cerramos hoy con el sector del Vovcha, donde se siguen produciendo combates en puntos como el norte de Ivanivka, recientemente retomada por las AFU, pero hacia donde los rusos siguen intentando progresar con poco éxito en los últimos días. Además, sigue luchándose en Gualiaipolé, vapuleada por la artillería y las bombas planeadoras y en donde los rusos buscan cruzar el Haichui para hacerse con el centro de la ciudad, que está al oeste de dicha vía de agua, entre ataques artilleros y con drones ucranianos.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

La jornada ha estado dominada por la primera explicación pública de Volodímir Zelenski sobre el contenido de la versión revisada del plan de paz remitido a Washington, así como por la intensa actividad alrededor de la Coalición de Voluntarios y del debate sobre los activos rusos congelados. Mientras tanto desde la Casa Blanca expresaban la frustración de Trump tanto con Ucrania como con Rusia, así como que el presidente está “harto de reuniones solo por el hecho de reunirse”.

Comenzando por el primero de los temas, el presidente Zelenski ha informado que ha mantenido un debate “constructivo y profundo” con el equipo negociador estadounidense sobre las garantías de seguridad considerado uno de los “elementos más críticos para todos los pasos posteriores”. Asimismo, ha confirmado que Estados Unidos plantea transformar la parte de la región de Donetsk aún bajo control ucraniano en una especie de “zona económica libre” que Moscú define como “zona desmilitarizada”, en el marco de un acuerdo más amplio para poner fin a la guerra.

Ante la prensa, Zelenski ha insistido en dos ideas clave: que “los rusos quieren todo el Donbás, no lo aceptamos” y que cualquier solución territorial deberá decidirla la ciudadanía ucraniana, bien a través de elecciones, bien mediante referéndum. De este modo ha compartido que EE. UU. ha presentado una “visión de compromiso” por la cual las tropas ucranianas abandonarían la región de Donetsk, “y el compromiso parece ser que las tropas rusas no entrarán en ese territorio”. Asimismo, Zelenski ha concretado que la retirada de Rusia en las regiones nororientales de Járkov y Sumy, y la región sudoriental de Dnipropetrovsk forma parte de la discusión, mientras que la línea del frente en Zaporiyia y Jersón quedarían congeladas. Sin embargo, ha precisado que “no saben quién gobernará este territorio”. A lo anterior se suma que EE. UU., como sabemos desde hace tiempo, ha ofrecido cogestionar la central nuclear de Zaporiyia; planta sobre la que Ucrania no quiere ceder la propiedad a Rusia.

Según las distintas declaraciones, Ucrania está “lista” para aceptar concesiones territoriales y ha accedido a la propuesta de EE. UU. para crear esta “zona desmilitarizada”; algo para lo que contaría con el respaldo de los líderes europeos.

Al mismo tiempo, Zelenski ha negado que exista una “fecha límite” estricta, pero admite que Washington quiere tener claridad sobre la posición ucraniana antes de Navidad, en un contexto en el que el presidente estadounidense presiona para mostrar avances, incluso a costa de pedir concesiones que muchos en Europa consideran excesivas.

Sobre esta base se ha celebrado hoy la esperada reunión por videoconferencia de la Coalición de Voluntarios, copresidida por el primer ministro británico Keir Starmer y el presidente francés Emmanuel Macron, y en la que han participado, entre otros, los jefes de Gobierno de Alemania, Italia, España, los países bálticos y nórdicos, así como los líderes de las instituciones europeas y el secretario general de la OTAN. Durante la reunión, Zelenski ha informado a los socios de los contactos con el equipo estadounidense sobre el documento de garantías de seguridad, subrayando que su objetivo es que sea aprobado por el Congreso de EE. UU. para convertir esas garantías en obligaciones legalmente vinculantes. Al mismo tiempo, ha urgido a acelerar los trabajos para utilizar los activos rusos congelados en beneficio de Ucrania y ha reiterado que, si finalmente se considera necesario celebrar elecciones, será imprescindible un alto el fuego durante la campaña y la votación, para lo que ha pedido implicación directa de Washington en la interlocución con Moscú.

Desde Rusia, el vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, declaraba que “el führer yonqui [Zelenski] le hizo una seña obscena a la Casa Blanca” pues “todo el mundo entiende que un referéndum territorial en Ucrania paralizará las negociaciones”. Por tanto, defiende que lo usan como táctica dilatoria.

En paralelo, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se desplazaba hasta Berlín para reunirse con el canciller Merz y ha instado a los Aliados a intensificar los esfuerzos de defensa para evitar una guerra. En sus propias palabras: “Somos el próximo objetivo de Rusia. Me temo que muchos se muestras discretamente complacientes. Demasiados no perciben la urgencia. Y demasiados creen que el tiempo está de nuestra parte. No es así. Es hora de actuar. El conflicto está a la vuelta de la esquina. Rusia ha devuelto la guerra a Europa. Y debemos estar preparados”.

Por otro lado, Rutte enfatizaba que Alemania “está dando ejemplo y enviando una señal importante”, una señal de que Europa sí está lista para asumir más responsabilidad y de que “compartir la carga no es solo un eslogan”.

En cuanto a los activos rusos, por un lado, los líderes de la Coalición de Voluntarios han discutido hoy el avance en los trabajos para movilizar activos soberanos rusos con vistas a financiar parte del esfuerzo de guerra y la futura reconstrucción ucraniana. De hecho, los embajadores de los Estados miembros de la UE han iniciado un procedimiento escrito para la “congelación a largo plazo” de los activos rusos y esperan que se acuerde durante la próxima jornada. Hay que tener en cuenta que el bloqueo actualmente se venía renovando cada seis meses.

Desde la óptica rusa, la propia Coalición de Voluntarios es presentada como un club “reaccionario” empeñado en prolongar la guerra al mantener el flujo de armas hacia Kiev, mientras que el plan estadounidense es descrito como una capitulación occidental que pretende legitimar la anexión de territorios ucranianos bajo la cobertura de una zona desmilitarizada. Al mismo tiempo, la diplomacia rusa insiste en que el uso de los activos congelados sería un robo -como ya dijo Putin en su momento- con graves consecuencias jurídicas y políticas, y acusa a la UE de estar dispuesta a recurrir a “cualquier tipo de engaño” para financiar a Ucrania.

A propósito de este asunto, lo que ha sido noticia han sido las declaraciones del viceprimer ministro belga, Vincent Van Peteghem, pues ha reconocido que los activos rusos tendrán que ser utilizados en Ucrania en algún momento. No obstante, añadía que Bélgica “no aceptará ningún compromiso imprudente”.

Pasando a otras cuestiones, la Oficina del Presidente ha mantenido en Kiev una reunión de trabajo con los directores para Europa del Este de los ministerios de Exteriores de los países nórdico-bálticos (NB8). El encuentro se ha centrado en dos ejes: fortalecer el apoyo militar -con especial énfasis en la iniciativa PURL, que suma ya 1.550 millones de dólares comprometidos y requiere otros 800 millones adicionales para nuevos paquetes de defensa- y reforzar las sanciones europeas contra la “flota fantasma” rusa que transporta más del 60% del petróleo exportado por mar. Desde la parte ucraniana se ha abogado por ampliar las medidas contra armadores, tripulaciones y propietarios de buques implicados, e integrar ese esfuerzo en el próximo Consejo Europeo, que deberá también pronunciarse sobre el uso de los beneficios de los activos rusos inmovilizados.

El frente financiero ha dejado varios movimientos relevantes. Por un lado, el Gobierno ucraniano ha informado de que el Consejo de la UE ha aprobado un nuevo tramo de 2.300 millones de euros dentro del instrumento “Ukraine Facility” y que se destinarán a sostener el presupuesto y a financiar reformas estructurales y reconstrucción básica. En el mismo contexto, en una reunión informal de ministros de Asuntos Europeos celebrada en Leópolis se ha acordado un plan de diez puntos para avanzar en la parte técnica de las negociaciones de adhesión, pese al bloqueo político de la apertura formal de capítulos por parte de Hungría. Kiev insiste en que está cumpliendo su parte en materia de lucha contra la corrupción y fortalecimiento del Estado de derecho y pide que no se permita a un solo Estado miembro paralizar el proceso.

Para concluir, el Ministerio de Exteriores ucraniano ha celebrado la aprobación en la Asamblea General de la ONU de una nueva resolución sobre cooperación y coordinación para estudiar y mitigar las consecuencias del desastre de Chernóbil, que Kiev vincula tanto al legado soviético como a los riesgos creados por la ocupación rusa de instalaciones nucleares ucranianas. La votación ha revelado fracturas entre socios occidentales, con Estados que han preferido alinearse con reservas procedimentales frente a referencias a la Agenda 2030, mientras Ucrania subraya el valor político de que la comunidad internacional mantenga el foco sobre la dimensión nuclear del conflicto. De hecho, hay que destacar que entre los países que han votado en contra de la resolución se encuentran Rusia, Bielorrusia, China, Corea del Norte y…Estados Unidos.


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