Finalmente, han tenido lugar las negociaciones en Estados Unidos durante los últimos dos días, concretamente en Florida, donde se han visto ucranianos y norteamericanos, y aunque no se han proporcionado nuevos detalles, sí han afirmado que se habría avanzado en la definición del marco de seguridad, al tiempo debatido acerca de las capacidades de disuasión necesarias para mantener una paz duradera. Por otro lado, Washington y Kiev coinciden en que el progreso real depende de la disposición de Rusia. Además de esto, la presidenta de la Comisión Europea ha confirmado una llamada a tres bandas con el primer ministro belga y el canciller alemán para discutir sobre la situación en Ucrania y los activos rusos congelados. Continúan, por tanto, las conversaciones, siendo el objetivo de los miembros de la UE alcanzar un consenso el próximo día 18 de diciembre, coincidiendo con la última reunión del Consejo Europeo del año. Y, mientras todo esto sucedía, Rusia ha lanzado una oleada masiva, compuesta por más de 700 drones y misiles, que ha golpeado con fuerza una vez más la infraestructura crítica ucraniana.
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La última jornada nos ha dejado un nuevo ataque masivo ruso contra el interior de Ucrania, que ha constado de 704 vectores, repartidos en 653 drones de diferentes tipos, 3 misiles balísticos Kh-47M2 Kinzhal, 34 misiles de crucero Kh-101 y 14 misiles balísticos Iskander-M/KN-23. Del total, los ucranianos aseguran haber derribado o neutralizado 585, 29 y 1 respectivamente. Estos lanzamientos siguen a los de la jornada anterior (al salir el informe tarde por motivos personales, unimos los dos conteos), en la que Rusia habría empleado 137 drones, de los cuales las AFU habrían dado cuenta, según los datos oficiales, de 80 aparatos.
Entre los objetivos alcanzados en esta ocasión destaca Dnipró, en donde se han producido numerosos desperfectos y un gran incendio, contra el que a esta hora luchan los bomberos, además de dos heridos entre la población civil. También la región de Kiev, en donde ha sido destruida la estación de ferrocarril de la ciudad de Fastiv, siendo además atacada la capital ucraniana. Lo mismo en Kremenchuk, en la región de Poltava, a donde también se han dirigido los drones rusos y Jersón, en donde ha sido dañada la planta térmica de la ciudad. Además, se registraron también explosiones en la localidad de Dobrotvir, en la región de Poltava, así como en la cercana Lustk y en la costera Odesa.
El ataque ruso, una vez más, se ha centrado en las infraestructuras críticas ucranianas (a lo anterior hay que sumar daños a plantas térmicas en Zelenodolsk, subestaciones en Zaporiyia y Novi Petrivtsi, Bila Tserkva, etc), especialmente las energéticas, en las cuales habría provocado daños severos, según la prensa ucraniana.
Del lado contrario, el puerto de Temryuk, en la costa del Mar de Azov, continúa en llamas después de los últimos ataques ucranianos. Además, más recientemente ha sido atacado por los ucranianos Alchevsk, en la parte ocupada de la región de Donetsk. También Riazán, en la óblast rusa del mismo nombre, y en donde se han producido varias explosiones, entre otros en la refinería cercana.
Por último, se ha sabido que además del MiG-29 alcanzado recientemente, así como de algunos radares que hemos ido reseñando, los ataques ucranianos contra Crimea en las últimas dos semanas, habrían sido más fructíferos para las AFU de lo que se pensaba, eliminando entre otros un Su-24 y varios radares más.
En cuanto a los combates y los movimientos, las novedades son escasas en esta jornada.
En el sector de Vovchansk, aunque en la práctica la ciudad está controlada por Rusia, siguen produciéndose debates en torno a si la batalla urbana continúa, cuál es el grado de control, cuáles podrían ser los siguientes pasos, etc.
En la ciudad de Kupiansk, la situación permanece siendo compleja. Un tanto caótica incluso, con fuentes que hablan de avances ucranianos en el centro de la urbe, antes en poder ruso.
En dirección a Limán, continúan los ataques rusos, lo mismo que hacia Siversk, en donde la presencia del Ejército de este país en la parte más oriental de la ciudad es cada vez más firme, mientras siguen utilizando las FABs para acabar con puntos de resistencia y concentraciones ucranianas.
En dirección a Konstyantynivka, no hay cambios de posiciones, pero sí nuevamente combates y empleo de FABs por parte rusa.
En Myrhorad/Pokrovsk, los ucranianos siguen negando la mayor, afirmando que en ningún caso hay cerco de tropas de este país por parte de Rusia, a pesar de que incluso las fuentes más proucranianas dan por hecha esta realidad desde unos días a esta parte, admitiendo además avances rusos en Rodinske. Se aferran, por ejemplo, a imágenes de soldados mostrando la bandera del país al norte de Pokrovsk, si bien no son demasiado indicativas de la realidad del sector, muy desfavorable a Ucrania. Más interesante si cabe, son las informaciones relativas a cómo el Ejército ruso, particularmente sus operadores de drones, estarían logrando causar enormes daños a la logística ucraniana en un radio de 50 kilómetros en torno a ambas ciudades.
Al norte del sector del Vovcha, pese a los ataques ucranianos de la pasada jornada, las AFU continuarían con sus misiones dirigidas a restablecer la seguridad en la orilla superior de dicho río. En dirección a Pokrovske, por su parte, se habla de la toma por parte rusa de Danylivka, recientemente perdida tras retomarla los ucranianos y ahora, al parecer, nuevamente en poder ruso. Téngase en cuenta, en relación con esto, que la «guerra de banderas» sigue siendo una realidad y que cuando algunos mappers dan por tomada una localidad, lo que tenemos no son más que un puñado de hombres dispersos y prestos a esconderse en cualquier sótano a la espera, con suerte, de que en los días siguientes lleguen refuerzos suficientes como para sentirse medianamente seguros y poder reanudar los avances. Peor es, un día más, la situación en Gualiapolé, fuertemente bombardeada por enésima jornada consecutiva, y en donde se han reportado nuevos avances rusos al este de la urbe, así como al sureste.
En dirección a Orijiv, por último, las Fuerzas Armadas ucranianas habrían lanzado horas atrás un contraataque en dirección a Mala Tomachka, del que por el momento no hay más datos, más allá de que les habría permitido volver a alcanzar zonas céntricas de la localidad, desplazando los combates hasta el área de la antigua prisión (47.52713832314385, 35.90913918407218).
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Al igual que la jornada anterior, comenzamos el repaso de la actualidad internacional con el que sigue siendo el tema más candente en Bruselas: las negociaciones sobre el uso de los activos rusos congelados en favor de Ucrania.
En particular y como hemos venido comentando en informes anteriores, el Estado más reticente a usar los activos rusos congelados como parte de un préstamo de reparación que serviría de adelanto financiero para cubrir las necesidades de Ucrania y que, posteriormente, se afrontaría con los pagos rusos que compensarían los daños causados durante la guerra. Ahora bien, aunque el debate esté centrado en Bélgica, ya que es donde están congelados la mayoría de los activos del Banco central ruso, la realidad es que también habría otros Estados miembros que están usando la posición más que defendible de Bélgica para “esconderse” detrás.
Así las cosas, la Comisión está intensificando las conversaciones al respecto teniendo en cuenta que el objetivo es contar con un acuerdo antes de que acabe el año a fin de garantizar la ayuda financiera a Ucrania a partir de inicios del próximo año. Durante el día hemos visto una reunión a tres bandas entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el primer ministro belga, Bart De Wever, y el canciller alemán Friedrich Merz.
Tras la llamada, la propia Von der Leyen ha declarado que han intercambiado puntos de vista sobre la situación en Ucrania y los activos rusos congelados y que los tres están de acuerdo en que “el tiempo es esencial dada la situación geopolítica actual”, así como que “el apoyo financiero a Ucrania es de importancia central para la seguridad europea”. Según la presidenta del Ejecutivo, el intercambio ha sido “muy constructivo” y reconoce que la situación particular de Bélgica “es innegable y debe abordarse de tal forma que todos los estados europeos asuman el mismo riesgo”. Esto último es interesante pues están intentando mutualizar los riesgos, pero realmente, estos son principalmente jurídicos. Es decir, que aquí hay otros riesgos que, por su propia naturaleza no pueden ser objeto de acuerdo de mutualización o, dicho de otra forma, una intensificación de las acciones en la Zona Gris por parte de Rusia contra Bélgica.
En cuanto a los próximos pasos, Von der Leyen ha confirmado que continuarán las discusiones y que el objetivo sigue siendo alcanzar un consenso en la cumbre del Consejo Europeo del 18 de diciembre; la última del año.
Pasando a las negociaciones, durante el día también ha tenido lugar la siguiente ronda de conversaciones durante dos días entre los equipos estadounidense y ucraniano nuevamente en Florida. Esta es la sexta reunión que ha tenido lugar en las últimas dos semanas, según las autoridades ucranianas. Del lado estadounidense han participado los enviados especiales Steven Witkoff y Jared Kushner -es decir, quienes se reunieron anteriormente con Putin esta semana en Moscú-, y del lado ucraniano Rustem Umerov, secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa y jefe de las negociaciones tras la destitución de Yermak, y el jefe del Estado Mayor, el general Andriy Hnatov.
Según Umerov, -y es curioso porque Zelenski no ha hecho referencia a las negociaciones durante el día ni ha emitido discurso diario-, el objetivo de la reunión no es otro que el que ya conocemos “mantener debates constructivos sobre la manera de avanzar en un camino creíble hacia una paz duradera y justa en Ucrania”. Además, el jefe negociador ucraniano ha reafirmado que la prioridad de Ucrania “es lograr un acuerdo que proteja su independencia y soberanía, que garantice la seguridad de los ucranianos y siente las bases para un futuro democrático próspero”.
Durante el encuentro, han analizado la reunión entre EE. UU. y Rusia, así como las medidas que podrían conducir al fin de esta guerra, aunque no han ofrecido detalles. Además, EE. UU. y Ucrania han acordado “el marco de seguridad”, sin aclarar tampoco a qué se refieren exactamente, y debatieron las capacidades de disuasión necesarias para mantener una paz duradera.
Por otro lado, Washington y Kiev coinciden en que el progreso real hacia cualquier acuerdo “depende de la disposición de Rusia a mostrar un compromiso serio con la paz a largo plazo, incluidos pasos hacia la desescalada y el cese de los asesinatos”. Además, las partes subrayaron:
“Es necesario poner fin a la guerra y adoptar medidas creíbles hacia el cese del fuego y la desescalada para evitar una nueva agresión y hacer posible el plan integral de desarrollo de Ucrania, diseñado para hacer que la nación sea más fuerte y más próspera que antes de la guerra”.
Por separado, y según continúan informando las autoridades ucranianas, las partes revisaron la “agenda de prosperidad futura” encaminada a apoyar la reconstrucción del país después de la guerra, las iniciativas económicas conjuntas entre Ucrania y EE. UU., y los proyectos de recuperación a largo plazo.
Desde Moscú, el asesor de Putin, Yuri Ushakov, ha dicho que el líder ruso y el enviado especial Witkoff han alcanzado un nivel de entendimiento que ha hecho que el “el tono -y no tengo miedo a decirlo- fue constructivo y amistoso”. Asimismo, Ushakov ha destacado que la participación de Kushner, recordemos que es el yerno de Trump, fue “bastante oportuna” y quien dice que estará a cargo de gran parte de la redacción si hay algún plan que conduzca a un acuerdo.
Por su parte, el líder galo, Emmanuel Macron ha negado que haya un informe en el que dijese que había riesgo de que Washington traicionase a Kiev y subraya que la unidad entre Europa y EE. UU. es clave en el apoyo a Ucrania y que no hay “desconfianza”.
Mientras tanto en Ucrania el ministro de Defensa, Denys Shmyhal ha recibido a su homólogo esloveno, Borut Sajovic, para discutir sobre el desarrollo de su cooperación bilateral en materia de defensa. Entre otros, Shmyhal ha agradecido la intención de Eslovenia de asignar 43 millones de euros a la iniciativa PURL para finales de año, y destacado la importancia de su Acuerdo de Cooperación en materia de Seguridad y el apoyo a largo plazo entre sus países. En particular, durante la conversación las delegaciones pusieron el foco en nuevas formas de avanzar en la cooperación, incluidas las oportunidades a través de EDIP y SAFE, y a través del modelo danés, pero también a través del posible suministro de armas de entrenamiento y el uso de activos rusos congelados para apoyar la defensa de Ucrania.
Además, Shymhal confirmaba que desde que se lanzase PURL en agosto, 21 socios han comprometido más de 4.000 millones de dólares para la compra de armamento estadounidense.
Cambiando de tercio, en Viena ha finalizado el Consejo Ministerial de la OSCE y lo hace con tres declaraciones. De un lado, Ucrania y los países nórdicos y bálticos han emitido una declaración conjunta en la que reiteran que seguirán apoyando a Ucrania basándose su determinación en que ello también afecta a la seguridad de toda Europa, pero también en que Kiev “ha demostrado constantemente su seriedad en cuanto a la paz” y sigue dispuesta a negociar. De este modo, subrayan que hasta la fecha Rusia no se ha comprometido ni a un alto el fuego ni a tomar medidas que conduzcan a la paz, sino lo contrario continúa con sus ataques contra la población civil y la infraestructura ucranianas. Además, piden que Rusia rinda cuentas por sus crímenes, incluidos los de guerra y de agresión, y que cese todos los ataques.
De otro, y en la misma línea, Ucrania ha suscrito una declaración conjunta con los países del Benelux y una tercera declaración con los ministros de Exteriores del Triángulo de Odesa, es decir, Ucrania, Moldavia y Rumanía. En el caso de esta última sí abordan asuntos concretos de su cooperación como la energía, cómo evitar la elusión de las sanciones contra Rusia, avanzar en el diálogo para el establecimiento de una Ciberalianza Trilateral, la importancia de ampliar la infraestructura de transporte fronterizo, etc.
Para concluir y relacionado con las sanciones, el Tesoro de EE. UU. ha extendido una exención que permite las operaciones de Lukoil en aproximadamente 2.000 estaciones en Europa, Asia Central, Oriente Medio y las Américas hasta finales de abril de 2026; algo que vendría a “suavizar” la ejecución de las sanciones impuestas por Trump contra Lukoil y sus subsidiarias, y Rosneft, el pasado octubre.


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