Horas de tensión en Ucrania, con investigaciones por corrupción en marcha que afectan de lleno al número dos del Gobierno, Andriy Yermak. Más allá de esto, desde Kiev han confirmado que las delegaciones ucraniana y estadounidense continuarán trabajando de aquí a finales de la semana en torno a lo acordado en Ginebra. Zelenski, además, ha adelantado que la próxima semana tendrán lugar importantes negociaciones en las que, de algún modo, él estará involucrado, sin dar por el momento más detalles. En cuanto a Putin, considera que alcanzar un acuerdo con Ucrania es «legalmente imposible», cuestionando nuevamente la legitimidad de Zelenski, al tiempo que insistía una vez más en que Rusia no tiene intención alguna de atacar Europa. Todo ello, mientras un ataque masivo ucraniano deja daños en puntos de Rusia como Samara o Grozni y mientras sobre el terreno el Ejército ruso continúa acumulando ganancias.
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Las últimas horas han sido particularmente complicadas para nosotros, enlazando varios viajes de trabajo, por lo que el informe sale un poco más tarde de lo normal y no con toda la profundidad que nos gustaría. Dicho esto, al menos es obligado introducir una referencia a todo lo que está ocurriendo alrededor del Jefe de la Oficina del Presidente de Ucrania, Andriy Yermak, hasta ahora el verdadero hombre fuerte del Gobierno ucraniano, en muchos sentidos, y cuya vivienda ha sido registrada hace unas horas por parte de las autoridades del país.
Hay que tener en cuenta que, en estos casos, conviene ver la situación en su conjunto. De un tiempo a esta parte, el Gobierno ucraniano se ha visto continuamente asediado: 1) desde dentro por la falta de apoyos no tanto a Zelenski, como a Yermak, que siempre ha generado sospechas y levantado tantas pasiones como odios, y; 2) desde fuera, con Putin nuevamente considerándolo ilegítimo (parte de su campaña destinada a dividir a Occidente) y unos Estados Unidos que no parecen tener demasiado inconveniente en dejar que caiga un Ejecutivo que consideran más un estorbo para sus actuales intereses que un activo.
Dentro de este escenario, la evidencia de que la corrupción ha tocado de cerca a Zelenski y al propio Yermak, ha ido pasando de ser un mero rumor de agua a un torrente, lo que complica la situación de un Gobierno del que han ido cayendo en estos últimos años varias piezas importantes. En todo momento se han ido estableciendo cortafuegos, siendo los últimos los que protegen al propio Zelenski (que llegado el caso intentará distanciarse de Yermak para asegurar su supervivencia política y personal).
Ahora bien, dejando al margen la cuestión de la culpabilidad, que corresponde determinar a la justicia, lo relevante es que todo lo que está sucediendo debilita la posición ucraniana en las negociaciones y, por supuesto, dificulta que el país cuente con un Gobierno fuerte no sólo durante las mismas, sino a la hora de implementar cualquier posible acuerdo, ya que se prevén elecciones a los 100 días de la firma… con la sombra de Zaluzhnyi planeando sobre Kiev.
Una situación difícil pero muy interesante desde el punto de vista del análisis político que se ve complementada con el progresivo desmoronamiento –no lineal, pero tampoco previsiblemente inmediato- de unas AFU con problemas de personal (posiblemente no tantos como algunos quieren creer), y que ya pierden más material que Rusia, pero que sobre todo están aquejadas de falta de perspectivas, liderazgo y motivación, después de casi dos años manteniéndose en una agónica defensiva estratégica, al tiempo que veían como el flujo de ayuda disminuía progresivamente.
La última jornada ha dejado el lanzamiento, por parte rusa, de hasta 142 drones de largo alcance contra el interior de Ucrania. Según los datos del Estado Mayor ucraniano, las defensas aéreas habrían sido capaces de derribar hasta 92 de ellos. Dicho lo cual, apenas hay reportes de explosiones o daños en comparación con otros días, más allá de casos como Dobropillia, de o de los múltiples impactos de bombas planeadoras.
En el caso de Rusia, ha sido diferente. Las autoridades de este país aseguran haber derribado hasta 136 drones, durante una jornada en la que un ataque masivo ucraniano que ya estaba en marcha mientras redactábamos el informe anterior, ha dejado distintos daños en varias partes del país.
En primer lugar, se han registrado explosiones en Saky, en la península de Crimea. También, por tercer día consecutivo ha sido alcanzada una subestación eléctrica en la región ocupada de Lugansk, concretamente en Novoaidar. Además, una vez más ha sido alcanzada la refinería de Novokuybyshevsk, en la región de Samara. También se han reportado explosiones en Saratov, nuevamente en una refinería.
El ataque más impactante, no obstante, ha tenido lugar contra un cuartel utilizado por la unidad «Akhmat Norte», una de las que forman parte de las fuerzas a cargo del líder checheno, Kadírov, con un perfil muy bajo desde tiempos del motín de Wagner.
En cuanto a las novedades sobre el frente, que hoy tocaremos muy por encima, tenemos lo siguiente:
En Vovchansk, ciudad destrozada tras 565 días de combates prácticamente ininterrumpidos (no es, ni mucho menos la única, como nos recuerdan imágenes publicadas recientemente), continúan los combates en las zonas más meridionales de la urbe.
En el sector del Oskil, después de los últimos cambios en Kupiansl y Pischane, se han registrado ataques rusos algo más al sur, en dirección a Bohuslavka y Borova.
En dirección a Siversk y Limán, la situación sigue degradándose progresivamente para la AFU, con ambas plazas cada vez más rodeadas y un uso constante de bombas planeadoras por parte de la aviación rusa contra cada posición ucraniana detectada.
En dirección a Dobropillia hay fuentes que dan por hecha la caída de Shakove, pieza del tablero largamente deseada por Rusia.
No hay cambios en Myrhorad/Pokrovsk, en donde las tropas rusas siguen intentando limpiar la primera de estas ciudades, mientras los ucranianos tratan de contener cualquier posible avance en dirección norte desde la segunda, mientras preparan nuevas líneas defensivas y se reorganizan, cediendo por el camino terreno al ritmo más lento posible.
En el sector del Vovcha, sigue la tónica de los días previos, con nuevos avances rusos en distintos puntos. En Gualiaipolé, siguen viéndose las carencias de las Fuerzas Armadas ucranianas, con serios problemas para contener los avances rusos en puntos como Vyshoke y distintas unidades atravesando situaciones muy comprometidas, entre bombardeos masivos rusos y ataques desde el noreste, este y sureste. Una vez más, además, se han vuelto a registrar ejecuciones de prisioneros de guerra ucranianos por parte rusa, en este caso cinco militares de las AFU en Zelenyi Hai.
Para finalizar, han vuelto a registrarse bombardeos y combates en dirección a Orijiv, tanto en Mala Tomachka como en Novodanylivka.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Comenzamos el repaso de la sección internacional con las declaraciones del presidente Trump, quien ha reiterado que la fecha límite para el plan de paz “es cuando esté terminado” debido a que el día marcado por Trump era hoy, 27 de noviembre.
El presidente Zelenski ha anunciado que “la próxima semana se celebrarán importantes negociaciones, no solo para nuestra delegación, sino también para mí personalmente, y estamos preparando el terreno activamente. Ucrania se mantendrá firme. Siempre lo será”. En esta línea, el ucraniano subrayaba lo que poco antes había anunciado su jefe de gabinete, Andriy Yermak, que los equipos ucraniano y estadounidense continuarán trabajando de aquí a finales de la semana para convertir lo acordado en Ginebra “en una forma que nos encamine hacia la paz y la seguridad garantizadas”.
Mientras tanto, la situación política interna en Ucrania es inestable y aquí es donde entra en juego Yermak. Tras revelarse el escándalo de corrupción en el sector energético, la Oficina Nacional Anticorrupción ha anunciado que se están llevando a cabo “acciones de investigación en la oficina del jefe de gabinete del presidente de Ucrania” y que “pronto habrá más detalles”. De hecho, ha sido el propio Yermak quien decía en Telegram que “Hoy la NABU y la SAPO [las agencias anticorrupción] están llevando a cabo diligencias procesales en mi domicilio”, añadiendo que “Los investigadores no encuentran ningún obstáculo. Han tenido pleno acceso al apartamento, y mis abogados están presentes en el lugar y cooperan con las fuerzas del orden. Les ofrezco mi plena cooperación”.
Por su parte, el presidente Putin ha afirmado durante su visita a Kirguistán que Moscú cesará las hostilidades en Ucrania si las fuerzas de Kiev aceptan retirarse de los territorios temporalmente ocupados y que Rusia se anexionó. Además, el líder ruso considera que alcanzar un acuerdo con Ucrania es “prácticamente imposible, legalmente imposible” en estos momentos, añadiendo que “Cualquiera que pueda y quiera puede negociar. Necesitamos que nuestras decisiones sean reconocidas por actores internacionales clave”. Además, ha vuelto a cuestionar la legitimidad de Zelenski diciendo que “no tiene sentido firmar documentos con el liderazgo ucraniano” acusando al gobierno de haber “cometido un error fundamental y estratégico” al no haber celebrado elecciones presidenciales en 2024. Por otro lado, ha reiterado que Rusia no tiene intención de atacar a Europa.
Desde Minsk, el presidente Lukashenko también ha opinado respecto del plan de paz, defendiendo que “todo debe estar claramente definido, hasta el más mínimo detalle”. Según el bielorruso, “Una interpretación demasiado amplia podría generar incertidumbre posteriormente…Cada persona interpretará ciertos puntos de forma diferente. Por eso todo debe ser absolutamente concreto”.
A colación de Bielorrusia, Washington y Minsk estarían discutiendo la liberación de, al menos, 100 prisioneros políticos por parte del régimen bielorruso pronto.
En el caso de Alemania, el canciller Friedrich Merz ha declarado que Ucrania necesita unas fuerzas armadas fuertes y que este seguirá siendo el caso si se alcanza un acuerdo de paz, pero en ese caso, también garantías de seguridad fiable por parte de sus socios.
Pasando a otras cuestiones, durante el día ha tenido lugar la primera cumbre de Sanciones albergada por Dinamarca en la que ha participado la primera ministra, Yuliia Svyrydenko, junto a representantes de los países socios de la UE, la Comisión Europea y Ucrania, con el objetivo era coordinar los próximos pasos para fortalecer la coalición de sanciones en respuesta al aumento de la agresión rusa.
Svyrydenko ha destacado que los esfuerzos están dando resultados tangibles y que solo este mes se prevé que los ingresos de Rusia procedentes del petróleo y gas disminuyan un 35% en comparación con 2024, e insistido en que las sanciones “solo son efectivas cuando nuestras decisiones son rápidas, coordinadas y políticamente audaces”. De este modo, pide que se refuercen las restricciones y se siga trabajando para prevenir la evasión de las mismas, mostrando su esperanza de que el 20º paquete de sanciones de la UE se “presente próximamente”. Sin embargo, la primera ministra no solo ha insistido en las sanciones sino también, y como era de esperar, en la importancia de utilizar los activos rusos congelados de Rusia en beneficio de Ucrania.
En Ucrania mientras tanto, el presidente Zelenski junto al ministro Sybiha han recibido a la ministra de Exteriores de Letonia, Baiba Braže, con quien han discutido sobre la situación diplomática actual, -coincidiendo en que es necesario la intensificación de las sanciones-, la reconstrucción del país y el apoyo de defensa. Sobre esto último, discutieron las perspectivas de producción conjunta de armamento, teniendo en cuenta que Letonia lidera la Coalición de Drones y que ya ha suministrado a Ucrania unos 12.000 drones este año, pero también las iniciativas PURL y SAFE.
Por otro lado, Zelenski ha hablado por teléfono con el líder de Países Bajos, Dick Schoof, sobre la situación diplomática actual tras las reuniones de Ginebra y de la Coalición de Voluntarios. Además, Zelenski ha informado a Schoof sobre las necesidades de defensa y protección de la infraestructura civil de Ucrania.
Asimismo, el líder ucraniano ha conversado con el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., sobre la colaboración con EE. UU. y otros socios para lograr la paz, así como sobre áreas tres áreas de cooperación bilateral: seguridad alimentaria, agricultura y digitalización.
En cuanto a la ayuda, la región Île-de-France donará 400 autobuses a principios de 2026 las regiones de Kiev y Chernígov que se destinarán a servicios de evacuación de emergencia, para pueblos, escuelas, hospitales y residencias de ancianos.
Moviéndonos al plano judicial, el Tribunal Supremo de Rusia ha clasificado a la organización anticorrupción del difunto líder de la oposición Alexey Navalny como “terrorista”. En respuesta, la organización decía que “los verdaderos terroristas son Vladímir Putin y sus compinches, aquellos que iniciaron la guerra, que matan a civiles y opositores políticos, que encarcelan a gente”.
Por otro lado, un tribunal ruso ha condenado a ocho hombres a cadena perpetua por la explosión del puente de Crimea en 2022, mientras que el ciudadano ucraniano, Serguéi Kuznetsov, acusado de ser uno de los coordinadores del comando que saboteó el Nord Stream ha sido entregado a Alemania por Italia.
Cambiando de tercio, Rusia ha decidido cerrar el consulado de Polonia en Irkutsk en represalia por la decisión de Varsovia de cerrar el último consulado ruso en suelo polaco, en Gdansk. Hay que recordar que la decisión de Polonia se produjo tras el sabotaje de una línea ferroviaria en suelo polaco y que las autoridades atribuyeron a Rusia.
Finalizamos hoy con el plano deportivo, pues la Federación Internacional de Judo ha autorizado el regreso incondicional de luchadores rusos a las competiciones internacionales, comenzando por la que dará comienzo durante la próxima jornada en Abu Dabi. Una noticia que, por supuesto, ha sido condenada por Kiev.


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