Andrii Sybiha, ministro de Exteriores ucraniano, ha destacado hace unas horas que para su país, son dos los objetivos esenciales en esta etapa de la guerra: “Primero, renunciar a nuestras propias ilusiones. Segundo, privar al enemigo de sus ilusiones”. Una forma de decir que en Kiev tienen claro que las cesiones territoriales, en la mesa de negociaciones o en el campo de batalla, terminarán por producirse, pero también que su plan no ha cambiado en lo esencial, confiando en que el alto coste impuesto a una Rusia (todavía con pocos incentivos para frenar su ofensiva) sea determinante. Por de pronto, la situación en el frente, junto con la evolución de la ayuda militar y en otros ámbitos a Ucrania nos sitúa, al menos, en el horizonte de la primavera, tal y como ha afirmado además el primer ministro finlandés. Hasta entonces, es previsible que sigan intensificándose los ataques a larga distancia por ambas partes, mientras Rusia intenta alcanzar algún objetivo operacional y estratégico que incline la balanza militar claramente de su lado en estos próximos meses.
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A lo largo de las últimas horas, la guerra ha seguido con su triste curso habitual, incluyendo intercambios a larga distancia. Así las cosas, en Ucrania se han reportado cortes de luz en los distritos de Balakliya e Izyum como resultado de daños críticos en la infraestructura eléctrica, además de un ataque con drones en el distrito Kholodnohirsky de Járkov, en el cual se habrían producido tres víctimas mortales, según los últimos datos y donde podrían haber sido empleados varios misiles balísticos Iskander-M.
No han sido, ni mucho menos, las únicas acciones de la jornada, pues un civil ha resultado herido en Pavlohrad, después de que la localidad fuese alcanzada por drones rusos. Una situación parecida a la de Odesa, que por cuarta jornada consecutiva ha sido blanco de los drones lanzados por Rusia, parte de los cuales habrían sido neutralizados por las defensas aéreas ucranianas. En cualquier caso, la concentración de ataques contra esta región, tanto contra la ciudad que le da nombre como contra Izmail, ha vuelto a ser notable, hablándose de un total de 35 drones, muchos de ellos dirigidos contra una subestación eléctrica de la red de 110kW.
A lo anterior, como de costumbre, hay que sumar el efecto de las bombas planeadoras, utilizadas nuevamente por docenas (recordemos que la media diaria el pasado mes superó las 171) y que, gracias a su creciente alcance, cada vez más serán empleadas contra objetivos operacionales y estratégicos (en unas horas publicaremos un artículo relativo a la obsolescencia de la artillería clásica, con montajes como los de calibres ligeros –105mm, 122mm-, ya completamente expulsados del campo de batalla). Con la diferencia, respecto a los drones, de que su potencia es varias veces mayor, lo que en caso de ser utilizadas por ejemplo contra subestaciones, podría dejar daños irreparables. Por de pronto, ya han sido empleadas contra subestaciones en las inmediaciones de Sloviansk, algo que podría multiplicarse si entran en servicio, como se espera, modelos de 400 kilómetros de alcance.
Del lado contrario, un ataque ucraniano con decenas de drones ha causado daños en la subestación eléctrica de Chaykine, en la región ocupada de Lugansk, aunque podría no ser la única instalación de este tipo alcanzada, ya que se habrían producido varias explosiones en la zona, seguidas de un apagón generalizado en dicha óblast, al menos según algunas fuentes en redes sociales. En cualquier caso, al menos en la ciudad de Donetsk, la falta de suministro era evidente, llegando a aparecer la urbe a oscuras en los medios de comunicación rusos.
Además de esto, también en Oriol se han producido explosiones y daños, registrándose incendios en las inmediaciones de la ciudad, del mismo modo que en la región de Kursk se ha notificado una explosión y un incendio tras otro ataque ucraniano con drones, en este caso contra una empresa. En el lado del haber, para Rusia, cabe decir que se ha informado de la reanudación de las operaciones de carga de buques cisterna en el puerto ruso de Novorossiysk, localidad situada en el krai de Krasnodar, que había tenido que interrumpir las exportaciones tras un reciente ataque ucraniano.
Saltamos ahora al campo de batalla, mientras se habla sobre el papel que los Estados Unidos deberían desempeñar respecto a la guerra de Ucrania, mientras cada vez más analistas (y ciudadanos sobre el terreno) coinciden en que este país se dirige, como venimos diciendo desde tiempo atrás, hacia una lenta y dolorosa derrota en esta fase de la guerra (en esta fase, insistimos, pues en principio sus objetivos estratégicos iniciales siguen asegurados), dada la disparidad de recursos y la lenta (pero no lineal, recordemos los informes pasados) erosión de sus capacidades militares, económicas, humanas e industriales, así como la falta de apoyo decidido por parte de sus aliados.
Por sectores, comenzando por el del Oskil, tenemos que en Kupiansk sigue en marcha la operación ucraniana destinada a cortar a los rusos al oeste del río. Operación que, posiblemente, implique a la postre la retirada de las AFU de parte de la orilla oriental del Oskil, al utilizar al menos algunos de los recursos allí desplegados para asegurar esta ciudad, aunque esto es una mera especulación. En los últimos días, en cualquier caso, se ha producido algún avance ruso en zonas como Pischane, lo que complica la presencia allí. Además, aunque el número de tropas ucranianas en dicha área siempre haya sido muy reducido, llevándose a cabo la mayor parte de la defensa con drones, su posición es cada vez más comprometida.
En dirección a Konstyantynivka, los combates siguen en puntos como el norte de Ivanopillya,
En dirección a Dobropillia, lo más destacado son los pequeños progresos rusos al norte de Volodymyrivka, a la altura de la carretera C050702, todo ello mientras los ucranianos contraatacan desde el oeste de Shakove, intentando que sus defensas en esta localidad no se vean rodeadas, algo que Rusia intentó antes a través del famoso saliente (que todavía intentan mantener vivo desde Pankivka) y ahora hace con más calma desde el este.
En Myrhorad/Pokrovsk se ha podido ver a infantes rusos a pie transitando en una zona de granjas a tres kilómetros al norte de la segunda de estas ciudades, en un área que en principio es zona gris, pero que debería ser parte del pasillo ucraniano de evacuación de Myrhorad. Es cierto que este tipo de acciones suelen ser frenadas por los drones ucranianos, pero también lo es que la llegada a una zona tan apartada indica un control relativamente sólido del norte de Pokrovsk. Al mismo tiempo, al sur de Myhorad, continúan poco a poco tomando nuevas áreas, mientras se va consumando la retirada de las escasas tropas ucranianas en la zona (difícilmente pueden superar unos pocos cientos de infantes en total, ya que Ucrania generalmente no despliega sino retazos de unidades muy dispersos).
Al sur del frente, en el sector del Vovcha, mientras los rusos intentan hacerse con Novopavlivka con ataques desde el sur y desde el sureste, han intentado también el cruce en Ivanivka. Al sur del sector, en dirección a Gualiaipolé, siguen bordeando las líneas de defensas ucranianas al este del Yanchur.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Pese a tratarse de la jornada dominical, la actividad diplomática ha comenzado a despuntar según lo previsto, en vísperas de que se intensifique a partir del inicio de la semana con las visitas de Zelenski a París y Madrid.
Antes de entrar en estas cuestiones, merece la pena destacar que el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, ha subrayado que hay dos objetivos esenciales en esta etapa de la guerra: “Primero, renunciar a nuestras propias ilusiones. Segundo, privar al enemigo de sus ilusiones”. En este sentido, Sybiha defiende que Putin se verá obligado a poner fin a la guerra cuando “ya no albergue la ilusión de que puede ganar finalmente en el campo de batalla” y cuando el precio a pagar por continuarla “supere el precio que pagaría si le pusiera fin”. Por ende, pide más presión por parte de la comunidad internacional, así como cambiar el enfoque de ayudar a Ucrania “durante el tiempo que sea necesario” por el de hacerla “lo más fuerte posible”.
Adicionalmente, el ministro ucraniano comentaba lo siguiente, pidiendo en última instancia más apoyo financiero:
“La carrera armamentista moderna no gira en torno a las armas nucleares, sino a millones de drones baratos. Quienes logren aumentar la producción más rápidamente alcanzarán la paz. Esto exige una financiación rápida y suficiente para la industria de defensa ucraniana, que actualmente es la mayor fuente mundial de innovación en defensa. Podemos producir hasta 20 millones de drones el próximo año si obtenemos la financiación necesaria.”
Mientras tanto desde EE. UU. el presidente Trump confirmaba que los congresistas republicanos están preparando una nueva legislación por la que se impondrían sanciones graves a cualquier país que haga negocios con Rusia. Sobre esto añadía que Irán podría estar incluido en el nuevo paquete de sanciones.
Desde Moscú, el asesor presidencial Yuri Ushakov confirmaba que las comunicaciones entre Rusia y EE. UU. continúan, y que están “dialogando de forma proactiva sobre la resolución del conflicto en Ucrania”. Señalaba además que le parece que, si Moscú y Washington “llegan a un acuerdo en principio sobre la reunión de los líderes en un lugar determinado, muchas dificultades técnicas y políticas pasarán a un segundo plano”.
Por su parte, el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, no se mostraba muy optimista sobre los esfuerzos de paz y, en particular, sobre la posibilidad de lograr un alto el fuego o el inicio de las negociaciones de paz “al menos este año”. Sobre esto agregó que sería bueno “poner en marcha algo” para marzo.
Pasando, ahora sí, al inicio del tour por Europa de Zelenski, este se ha desplazado hasta Atenas donde se ha reunido con tanto con el presidente como con el primer ministro del país y ha anunciado que han concluido un acuerdo con Grecia sobre el suministro de gas, así como acuerdos financieros para cubrir “casi 2.000 millones de euros” en importaciones de gas para causar las pérdidas de producción. Esta financiación procederá tanto del gobierno ucraniano, bancos europeos respaldados por la Comisión Europea, bancos ucranianos y Noruega. Además, las discusiones no han girado únicamente en torno a la energía, ya que han abordado los esfuerzos para lograr que los menores ucranianos deportados y/o trasladados por la fuerza vuelvan a sus hogares, la cooperación a nivel de la UE y la participación de Grecia y empresas gracias en la reconstrucción de posguerra; temas todos que han quedado reflejados en una declaración conjunta firmada por el presidente Zelenski y el primer ministro heleno, Kyriakos Mitsotakis.

En cuanto al acuerdo energético en particular, la empresa estatal griega DEPA y la ucraniana Naftogaz han firmado una declaración de intenciones relativa al suministro de gas estadounidense a Ucrania durante el invierno, desde diciembre de 2025 a marzo de 2026. Al respecto, Ucrania y Grecia declaraban que este acuerdo “constituye un paso esencial para fortalecer la cooperación energética regional y la seguridad energética europea”.
No obstante, hay un detalle que, por supuesto, no puede pasarse por alto y es el hecho de que, como ha destacado Zelenski, gracias a este acuerdo “Ucrania obtiene acceso a fuentes de energía fiables” y “Grecia se convierte en un centro de suministro de gas natural licuado estadounidense para Europa Central y Oriental”. Así, considera que “este es el camino hacia la independencia del gas ruso, y Europa dejará de comprar gas ruso”.
Siguiendo con la cuestión energética, Greenpeace ha denunciado la “intensificación” del comercio de uranio reprocesado entre Francia y Rusia, tras observar un cargamento de unos diez contenedores en Dunkerque. Según la ONG esta es la primera exportación de uranio reprocesado a Rusia que afirman haber observado en más de tres años de guerra, declarando al respecto que “no es ilegal, pero es inmoral”. Además, el colectivo sugiere que “Francia debería rescindir sus contratos con Rosatom, una empresa estatal que lleva más de tres años ocupando la central nuclear de Zaporiyia, algo sin precedentes en la historia de una guerra”.
Volviendo sobre las visitas oficiales de Zelenski previstas para los próximos días, el lunes el presidente ucraniano se reunirá con el líder galo, Emmanuel Macron, y se espera la firma de un “acuerdo histórico” enfocado en el “fortalecimiento significativo de nuestra aviación de combate, defensa aérea y otras capacidades de defensa”. A este respecto, hay que recordar que en octubre Macron se comprometió a enviar más aviones de combate Mirage a Ucrania tras haber prometido un lote inicial de seis aparatos, así como un nuevo lote de misiles tierra-aire Aster 30 fabricados por MBDA. Sin embargo, hay quienes afirman que podría firmarse un acuerdo estratégico de aviación de 10 años que implicaría el suministro a Kiev de aviones de combate Rafale, así como la adquisición de más sistemas de defensa aérea SAMP/T.
No obstante, poco o nada se sabe acerca de los posibles acuerdos o resultados de la visita de Zelenski a Madrid el martes. De hecho, solo se sabe que se reunirá con los presidentes del Congreso y del Senado, así como con el presidente Sánchez.
Pasando al plano humanitario, Zelenski ha confirmado que Ucrania y Rusia están trabajando en un nuevo intercambio de prisioneros. De hecho, hay que tener en cuenta que esta semana Rustem Umerov, secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa, se había desplazado hasta Turquía y Emiratos Árabes Unidos para mantener consultas sobre este asunto y tratar de desbloquear el proceso y lograr la liberación de los 1.200 prisioneros acordados.
Por otro lado, el Papa León XIV ha vuelto a pronunciarse sobre la guerra en Ucrania diciendo en redes sociales que sigue con tristeza los ataques contra muchas ciudades ucranianas, destacando que estos están causando muertes y heridos, incluso niños, y graves daños a la infraestructura civil en vísperas del invierno. Así las cosas, el Papa hace hincapié en que “no debemos acostumbrarnos a la guerra y a la destrucción” y pide una paz justa y duradera; unas declaraciones que han sido agradecidas desde Kiev.
Para concluir y como curiosidad, se ha tenido noticia de que un único donante anónimo de Países Bajos ha suministrado a Ucrania más de 700 escopetas, miras ópticas y 20.000 cartuchos de munición, que han sido distribuidos a varias unidades de las Fuerzas Armadas ucranianas para la defensa contra drones.

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