Mientras las bombas planeadoras desplazan en buena medida a la artillería en el campo de batalla, gracias a su relación de coste/efectividad, su alcance y el daño masivo que infligen, la guerra de Ucrania sigue su curso, con intensos combates e intercambios de salvas de largo alcance, que buscan causar un daño estratégico. Además de todo lo anterior, durante la última jornada se han reunido los ministros de Defensa del E5 y de la Unión Europea para discutir con Ucrania la continuación del apoyo y los últimos ataques sufridos por el país. Coincidiendo con la reunión, Alemania ha anunciado que aumentará su ayuda militar anual a 12.000 millones de euros en 2026 y 9.000 millones en 2027. Por último, se ha conocido que Zelenski viajará el próximo lunes a París, visitando el martes Madrid.
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Finalmente, tal y como cabía deducir a partir algunos datos que fueron trascendiendo durante la pasada jornada, Rusia lanzó contra Ucrania una oleada masiva de drones y misiles que habría constado, según fuentes de este último país, de 449 vectores, incluyendo 430 drones de la familia Shahed, 3 misiles Kinzhal, 1 misil antibuque Tsirkon en misión de ataque a tierra, 6 misiles Iskander-K y9 misiles balísticos Iskander-M. Del total, los ucranianos aseguran haber destruido o neutralizado, respectivamente, 405, 2, 0, 6 y 6 unidades.
Desde entonces, pues este informe sale más tarde de lo habitual por motivos personales (esta semana será un tanto extraña, pues tenemos una celebración importante entre manos…), Rusia ha seguido castigando la retaguardia ucraniana, con el empleo de hasta 138 vectores, incluyendo 2 nuevos misiles Kinzhal, según figura en el informe ucraniano del día 15. De estos, aseguran haber acabado con 91 y 2 unidades, respectivamente.
Entre los puntos alcanzados (Rusia sigue centrándose en la infraestructura crítica ucraniana) en las últimas 48 horas destacan por ejemplo la región de Odesa, Starokostyantyniv (destino de dos misiles Kinzhal), Kiev, la capital del país y en donde ha sido alcanzada la embajada de Azerbaiyán, lo que ha motivado una queja oficial, la región de Chernígov, en donde se ha vivido un apagón recientemente, la de Sumy, en donde se ha registrado al menos un herido, Pavlohrad, objetivo también de un misil balístico, o Dnipró. Las cifras totales de civiles muertos y heridos habrían sido, sumando los registrados en todo el país, de 9 y 53 en el último día.
Además de lo anterior, un dron FPV ruso lanzado contra Nikopol, ha dejado un saldo de cinco civiles heridos, lo que se suma a los efectos de las decenas de bombas planeadoras utilizadas durante la jornada.
Del lado contrario, mientras se sigue especulando con los daños causados en el anterior ataque a Novorossiysk, en donde habría sido alcanzado un sistema antiaéreo ruso S-400 quedando destruidos varios lanzadores, o contra la refinería de Saratov, que habría tenido que detener su actividad, las AFU han cargado en esta ocasión contra una subestación eléctrica en Kislovodsk.
Más importante si cabe, han atacado también la refinería de crudo de Riazán, logrando varios impactos en las instalaciones. También se cuentan, entre los objetivos ucranianos, una oficina de diseño en Voronezh, concretamente la de Chemical Automatics, empresa encargada de producir por ejemplo motores de misiles Iskander o incluso de los cohetes espaciales Soyuz. Además, a nivel táctico, habrían alcanzado una estación de servicio en Maslova Pristan, en la región de Bélgorod, empleando para ello drones.
Pasamos ahora al análisis de la situación en el frente, mientras desde Rusia se dice que el país podría llegar a producir 120.000 bombas planeadoras sólo en 2025, las más avanzadas de las cuales podrían aumentar su alcance hasta los 400 kilómetros, aunque se producirían en cantidades mucho menores en este caso. La cuestión es importante, pues mientras los ucranianos hablan sobre la reducción de entregas de disparos de artillería por parte de Corea del Norte a Rusia, dado a parecer el agotamiento de los arsenales juches, la importancia real del dato es cuanto menos cuestionable. Al fin y al cabo, aunque buena parte de nuestros militares sigan pensando en términos de artillería convencional y sus efectos, la guerra de Ucrania está demostrando que incluso en Rusia, el país artillero por excelencia, esta arma está siendo desplazada rápidamente tanto por las propias bombas planeadoras, como por los drones, dado el mayor alcance, precisión y relación coste/efectividad. Algo especialmente cierto en el caso de las FABs, pues aunque su precisión no sea la mejor, su precio, alcance, escasa exposición de las plataformas que las lanzan (en el contexto ucraniano) y la posibilidad de agrupar varias bombas de gran potencia en áreas relativamente reducidas, supera con mucho las posibilidades de cualquier sistema artillero.
Comenzamos con Kupiansk, en donde se habrían producido ataques rusos, pero no cambios relevantes. Sigue sin haber información relativa al contraataque ucraniano lanzado días atrás y que, por el momento, no habría logrado aislar a los efectivos rusos en la ciudad.
No es muy diferente la situación en Siversk, en donde también se habrían registrado enfrentamientos, pero apenas cambios de posición, más allá de la constatación del control ruso sobre Dronivka, algo con lo que en realidad se había especulado bastante tiempo atrás.
En Myrhorad/Pokrovsk prosiguen los combates, que incluyen también las acciones de interdicción, por ejemplo por parte de la Fuerza Aérea ucraniana, contra la logística rusa en el sector. Lo cierto es que, a pesar de los intentos rusos, la situación permanece estática, sin que hayan llegado a cortar en ningún momento por completo el pasillo de salida para las tropas ucranianas en Myrhorad y sin que se sepa cuánto hay de incapacidad o de voluntariedad en ello. Lo que no obsta para que la situación de los defensores siga siendo crítica, y la salida una auténtica odisea, y eso cuando es posible. Además, se han registrado progresos rusos al norte de Udachne, en lo que podría constituir, después de muchos meses, la toma definitiva de zonas relevantes como la mina sita en esta localidad.
En el sector más meridional del frente, las cosas siguen pintando mal para Ucrania, como advierten múltiples analistas y cuentas especializadas. Por una parte, retomando los asaltos blindados, las tropas de la Federación Rusa habría alcanzado partes céntricas de Novopavlivka. Por otra, se ha podido ver militares rusos en Orestopil, parcial o totalmente bajo control ruso dependiendo de la fuente, así como también en las inmediaciones de la localidad de Yablukove, como demuestran las pruebas gráficas que han ido apareciendo.
En cualquier caso, los avances rusos en esta zona del frente son generalizados y muy rápidos en los últimos tiempos, lo que constituye un mal presagio, por más que no haya objetivos verdaderamente estratégicos. No olvidemos que una y otra vez terminamos por ver cómo nodos clave para las comunicaciones terminan por convertirse en localidades en las que se libran batallas urbanas, lo que implica que las líneas logísticas ucranianas sufren y la defensa de sectores enteros debe retrasarse, como las GLOC, como terminará ocurriendo sin ir más lejos en Gualiaipolé, cada vez más cercada y al alcance de los drones rusos.
A propósito, cabe decir que estos asaltos son, por una parte, formas de acercar un número mayor de infantes a un punto concreto (no de llegar y desembarcar, sino simplemente de recorrer más rápido la zona de muerte), asumiendo una gran atrición de medios. Por otra, que pese a todo, siguen siendo muy poco efectivos, ya que los vehículos pueden ser inmovilizados muy rápidamente por los drones ucranianos, con lo que su destrucción posterior es sólo cuestión de tiempo. Algo que aplica incluso en el caso de los «carros tortuga» más espectaculares, que a la larga siempre terminan por ser paralizados, pese al esmero de sus diseñadores.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Abrimos la sección internacional con un despunte de la actividad diplomática al haber tenido lugar una reunión de los ministros de Defensa del E5 y anunciarse que el presidente Zelenski viajará hasta París el próximo lunes para discutir con el líder galo el apoyo a Kiev y, posteriormente, a Madrid.
En formato online, se han dado cita los ministros de Defensa de Alemania, Reino Unido, Italia Polonia y Francia, a los que se ha sumado la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, así como el ministro del ramo ucraniano, Denys Shmyhal. Ha sido el ucraniano quien ha informado a los socios sobre los últimos ataques rusos y hecho hincapié en la necesidad de contar con capacidades de largo alcance, ya que defienden que “junto con las sanciones, los ataques contra la infraestructura energética y militar de Rusia pueden obligar al agresor a sentarse a la mesa de negociaciones”.
Por otro lado, y como no podía ser de otro modo, los ministros han analizado las vías de financiar las necesidades de defensa de Ucrania, destacando las negociaciones en curso sobre el Préstamo de Reparación por importe de 140.000 millones de euros respaldados por el valor de los activos rusos congelados.
A propósito del préstamo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se ha visto con el primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, para continuar con las discusiones teniendo en cuenta que es el principal país que está oponiendo a la medida, ya que la mayoría de los activos rusos congelados se encuentran en el país.
Además, Shmyhal adelantaba que ya están preparando la próxima reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania o de Ramstein que tendrá lugar el 3 de diciembre; sin develar si se producirá en formato presencial y, en su caso dónde, u online.
Coincidiendo con la reunión, Alemania ha anunciado que incrementará su ayuda militar a Ucrania en 2026 hasta alcanzar los 12.000 millones de euros, mientras que en 2027 la ayuda ascenderá a 9.000 millones. Además, el ministro de Defensa, Boris Pistorius, ha anunciado la disposición de Berlín para aumentar los envíos de sistemas de defensa aérea, drones y munición, pero también que están preparando una nueva contribución a la iniciativa PURL.
Al respecto, la jefa de la diplomacia europea decía que precisamente la decisión de Alemania de aumentar su ayuda anual a 11.500 millones de euros “transmite un poderoso mensaje de respaldo” y señalaba que “el liderazgo de Alemania en Ucrania salva vidas y constituye un ejemplo para el resto de Europa”. Igualmente, decía que “apoyar a Ucrania es una ganga comparado con el coste de la victoria rusa”, dado que “las guerras las pierdes quien se queda sin dinero o sin soldados primero” y, por ende, la UE seguirá presionando a Rusia con sanciones. Es más, se está trabajando en el 20º paquete de sanciones cuya presentación se espera pronto.
Por otro lado, el presidente Zelenski y el ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, han mantenido una videollamada con los jefes de todas las misiones diplomáticas de Ucrania para analizar las principales prioridades de trabajo para el futuro inmediato y el próximo año. Entre otros temas, han discutido sobre la necesidad de seguir fortaleciendo la defensa aérea del país, ampliando la iniciativa PURL, el retorno de los menores ucranianos, y los próximos pasos en la labor diplomática sobre las resoluciones de las Naciones Unidas que apoyan a Ucrania.
Por su parte, el jefe del gabinete de Zelenski, Andriy Yermak, se ha reunido con la encargada de negocios de EE. UU. en Ucrania, Julie Davis, para discutir sobre el reciente ataque masivo contra la infraestructura crítica y zonas residenciales ucranianas, la intensificación de los ataques ucranianos de largo alcance contra Rusia y la lucha contra la corrupción tras el escándalo de esta semana.
Siguiendo con la agenda programada de Zelenski para los próximos días, es relevante como comentábamos al inicio que viajará tanto a París como Madrid. En particular, se espera que Zelenski y Macron visiten la base militar de Villacoublay, al suroeste de París, para discutir las formas de “ir aún más allá en el apoyo a Ucrania para que pueda defenderse”. El Elíseo añadía que esto implica “poner la excelencia francesa en la industria armamentística al servicio de la defensa de Ucrania” y “permitirle adquirir los sistemas que necesita para responder a la agresión rusa”, haciendo mención expresa a la defensa del espacio aéreo ucraniano. Además, se espera que los presidentes discutan sobre la cooperación bilateral entre Ucrania y Francia en los ámbitos de la energía, económico y defensa.
Tras visitar la base militar, Macron y Zelenski se desplazarán el cuartel general de la “fuerza multinacional” que Francia y el Reino Unido están preparando en el marco de la Coalición de Voluntarios para una situación de posible alto el fuego con Rusia.
Posteriormente, se espera que el líder ucraniano viaje hasta Madrid el martes 18 de noviembre donde se reunirá con los presidentes del Congreso y del Senado, así como con el presidente Pedro Sánchez. A modo de curiosidad, este viaje fue programado para el pasado abril, pero debió suspenderse debido al funeral del Papa Francisco.
Mientras tanto desde Moscú siguen insistiendo en que Rusia está dispuesta a celebrar una cumbre con EE. UU. en Budapest siempre que esté debidamente preparada. En esta línea, señala que el diálogo continúa, pero que no avanza tan rápido como les gustaría. Al mismo tiempo, desde el Ministerio de Exteriores declaraban que Rusia no tiene planes de atacar a países miembros de la OTAN, pero que sí están tomando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad nacional y asegurarse de que está preparada para cualquier eventualidad.
Cambiando de tema y para concluir, Bulgaria ha nombrado a un administrador para controlar a la petrolera rusa Lukoil y, en particular, a su subsidiaria en el país, Burgas, en su territorio tras la imposición de sanciones estadounidenses. Su nuevo administrador, además, tendrá la potestad de vender activos con la aprobación del gobierno y no estará sujeto a enjuiciamiento. Sin embargo, el propio presidente de Bulgaria, Rumen Radev, esta operación “supone un inmenso” riesgo financiero para el país en el caso en el que Rusia decidiese emprender acciones legales. De hecho, la embajadora rusa en Sofía, Eleonora Mitrofanova, ha denunciado la decisión del gobierno húngaro calificándola de expropiación, así como que supone un “peligroso antecedente”.

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