La pasada jornada nos ha dejado un nuevo ataque masivo por parte de Rusia, que ha terminado con buena parte de Ucrania sin luz, ya que se ha centrado en la infraestructura energética y eléctrica, causando importantes daños. A la espera de ver si las medidas implementadas por Kiev en los últimos dos años dan resultado, y la resiliencia del país ha seguido creciendo, el día llega con muchas otras noticias. Por ejemplo, relativas a los combates en puntos como el Oskil, Siversk, el saliente de Dobropillia, Pokrovsk o la zona del río Yanchur. O, a nivel internacional, pues desde la Casa Blanca el presidente Trump ha expresado su esperanza de poder poner fin a la guerra de Ucrania tras el acuerdo de alto el fuego logrado en Oriente Medio. Al mismo tiempo, el embajador de Estados Unidos ante la OTAN ha declarado que podrían entregar armas a Ucrania capaces de alterar el cálculo de la guerra. Desde Ucrania, por su parte, han acusado a Rusia de querer sembrar terror entre la población con los ataques masivos, advirtiendo que también podrían provocar apagones en Rusia como respuesta. Y todo ello en una jornada en la que Trump ha sugerido que España debería ser expulsada de la OTAN por su renuencia a aumentar la inversión en defensa, tal y como han hecho el resto de aliados.
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Un menor ha muerto y una docena de personas más han resultado heridas como resultado de un nuevo ataque masivo de Rusia contra Ucrania, centrado una vez más en la infraestructura energética y eléctrica. En un contexto en el que ya se reconoce abiertamente que las conversaciones entre estadounidenses y rusos están estancadas, Moscú tiene más incentivos que nunca para presionar a lo largo del otoño y del invierno, sabiendo que es su mejor oportunidad de volver a la mesa de negociaciones desde una posición de relativa fuerza y eso es lo que está intentando. La incógnita, en estos momentos, reside en el grado de preparación ucraniano, pues durante los dos inviernos anteriores, en una situación en principio menos prevista, el país pudo resistir la campaña de ataques estratégicos.
No hay, en el momento de redactar este informe, información oficial sobre el número de lanzamientos rusos de drones y misiles. Sí indicios de que habría ascendido a varios cientos, cebándose con el este de Ucrania. La intención rusa, más que castigar a la población civil, sería una vez más dificultar el esfuerzo industrial y económico que permite sostener a las AFU en guerra (mientras la propia economía rusa lucha contra sus propios fantasmas). Ucrania, mientras tanto, está tomando medidas para garantizar la llegada de gas natural al país, particularmente porque los últimos ataques rusos habrían reducido a menos de la mitad la producción local.
Dicho lo anterior, se han registrado ataques sobre Dnipró, en donde a pesar de la actividad antiaérea se han producido varios impactos y, como consecuencia, múltiples incendios. Además, se ha hablado del probable uso de bombas planeadoras a reacción Grom-E1/Kh-38, para atacar la ciudad. Como en otros puntos de Ucrania, los ataques han estado seguidos de un apagón.
Además de en Dnipró, se han registrado explosiones en Kamianske, apagones en Pavlohrad, Petropavlovsk, Synelnykove o Mezhove, impactos y víctimas humanas en Zaporiyia, en donde al menos tres personas han resultado heridas y una ha fallecido. Kiev sería, en cualquier caso, la ciudad que se habría llevado la peor parte, con nueve heridos, cortes de luz y de la conexión a Internet, disfunciones en el servicio de Metro y numerosas explosiones e incendios tras la llegada de drones y misiles, en un ataque que sigue en marcha a estas horas.
Más allá de Kiev, el servicio ferroviario se ha visto interrumpido en regiones septentrionales de Ucrania como Sumy y Chernígov, debido a los cortes eléctricos, que también han padecido localidades como Kremenchuk, atacada también por drones y misiles.
Y además de todo lo anterior, los drones tipo FPV y las bombas planeadoras han seguido haciendo su labor. En el primer caso, dejando un muerto en la región e Jersón e hiriendo a tres personas que viajaban en un automóvil por Mykolaivka, en la región de Sumy. En el segundo, alcanzando numerosos puntos cercanos al frente. Por último, cabe también comentar que se ha producido un escape de amoníaco tras ser dinamitado el oleoducto de amoníaco Togliatti-Odesa cerca de Rusyn Yar.
En cuanto a los ucranianos, han alcanzado la planta de procesamiento de gas de Korobkovsky, una de las mayores de Rusia. Además, se han reportado explosiones e incendios en Matveev Kurgan, localidad al norte de Taganrog, en la región de Rostov.
En cuanto a la actividad sobre el frente durante las últimas 24 horas, un día más las noticias son relativamente escasas, siendo pocos los cambios de posiciones.
Al noreste del frente, después de tomar Odradne en las jornadas previas, el Ejército ruso ha comenzado a intentar avanzar en dirección sur, apuntando a Dvorichans’ke, con la intención de unir la zona bajo su control al norte con el curso del Oskil en Kamyanka. Y siguiendo con el río Oskil, aunque más al sur, se ha sabido que la 144ª brigada mecanizada de las AFU ha sido transferida a la zona desde Sumy, para reforzar el dispositivo ucraniano en Kupiansk, que está atravesando graves problemas como hemos venido relatando.
En dirección a Limán, se habla de la recuperación por parte ucraniana de algunos puntos a norte y sur de Zarichne, mientras que, por el contrario, las tropas rusas estarían avanzando en el centro de dicha localidad. Además, los rusos han mantenido la presión al norte, en el saliente del río Nitrius, buscando ampliar la cabeza de puente en Seredjne y Sandryholove.
En el sector de Siversk, después de los últimos avances en Pereizne y Kuzmynivka, los rusos siguen ahora intentando avanzar al noreste de dichas localidades, desde Ivano-Darivka, para cercar a los escasos ucranianos al este de la vía férrea.
En el saliente de Dobropillia, nos encontramos con ataques rusos contra Volodymyrivka, así como en dirección a Toretske, aunque los cambios constatables son una vez más, nulos.
En Myrhorad/Pokrovsk, continúa la preocupación por los avances rusos al sur de la urbe, aunque no todos los mappers coinciden en otorgar a este país el control sobre zonas al norte del cruce de carreteras o de la vía férrea en esta ciudad. Sí en Udachne, en donde varias fuentes hablan de la llegada rusa a las instalaciones mineras al norte del pueblo.
En dirección al Dniéper, en donde Rusia habría ganado alrededor de 80 kilómetros cuadrados de terreno en lo que va de mes de octubre, tras los últimos contraataques ucranianos hacia Sichneve y Vorone la situación permanece sin cambios. No así, para terminar, en la zona del río Yanchur, donde se habla del control completo por parte rusa de Novohryhorivka, así como de nuevos avances al norte de Poltavka, que otras fuentes daban por hechos dos días atrás.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Comenzamos la jornada internacional desde Washington, donde el presidente Trump ha expresado durante la reunión de su gabinete que aún espera poner fin a la guerra en Ucrania tras haber logrado un alto el fuego entre Israel y Hamás sobre Gaza; acuerdo que ha sido especialmente bien acogido por Kiev. Asimismo, ha reiterado una vez más que la guerra entre Ucrania y Rusia era la que pensó que quizá resolvería más rápido, aunque cree que también sucederá, aunque ahora mismo “están perdiendo unas 7.000 personas a la semana”.
El embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, ha declarado que Washington podría proporcionar capacidades adicionales a Kiev con el potencial de “cambiar el cálculo” en la guerra; “capacidades que actualmente no están desplegadas en el campo de batalla en Ucrania, pero que son terribles, poderosas y que, literalmente, pueden causar graves daños en el lugar y momento que elijamos”.
Además, el presidente Trump ha recibido al líder de Finlandia, Alexander Stubb, en la Casa Blanca donde, como viene siendo lo habitual, han ofrecido una rueda de prensa conjunta tras la cual se ha anunciado que Finlandia adquirirá rompehielos estadounidenses.
Lo más llamativo ha sido, no obstante, las declaraciones del líder estadounidense sobre la OTAN y, como no, el gasto en defensa. Recordemos que el pasado junio los Aliados acordaron invertir el 5% del PIB en defensa para 2035, y que si un país dio que hablar durante la Cumbre fue España. Precisamente, durante la conversación el presidente Trump no solo ha señalado a España como la única nación aliada que se negó a aumentar el gasto en defensa sino que ha dicho “Tendrán que empezar a hablar con España. Tienen que llamarlos y averiguar por qué se quedan atrás. No tienen excusa para hacerlo, pero no pasa nada”. Pero, además, iba un paso más en sus declaraciones diciendo que “Quizá deberían expulsarlos de la OTAN, francamente”.
Por otro lado, durante la sesión plenaria en Estrasburgo, los eurodiputados han adoptado una resolución en la que condenan la agresión de Rusia y las amenazas de “guerra híbrida”, -decisión agradecida por el ministro de Defensa ucraniano-, y piden respuestas más duras a las violaciones del espacio aéreo de los Estados miembros de la UE, incluido el derribo de “amenazas aéreas”.
Mientras tanto en Kiev, el presidente Zelenski acusaba a Moscú un día más de intentar sembrar el caos y ejercer presión psicológica sobre la población ucraniana al atacar su infraestructura energética y ferroviaria. De este modo, advierte que los ciudadanos rusos también sufrirán apagones si Rusia intenta infringirles estos mismos a Ucrania, subrayando que Rusia “debe pagar el precio de esta guerra” y que Ucrania no está matando a civiles.
Por otro lado, Zelenski ha anunciado que una delegación ucraniana encabezada por la primera ministra Yuliia Svyrydenko viajará a Estados Unidos “a principios de la semana que viene” para discutir sobre las posibles sanciones a Rusia, los activos rusos congelados, la cuestión energética y el fortalecimiento de la defensa aérea ucraniana. Asimismo, cabría esperar que también discutan sobre el acuerdo de drones que está negociándose actualmente.
Siguiendo con Estados Unidos y respecto de los esfuerzos de paz, el líder ucraniano también ha dicho que cree que “el presidente Trump quiere que estemos en la mesa de negociaciones, y apoyamos esta vía”, así como que cree que su homólogo estadounidense “desea fervientemente un alto el fuego y el fin de la guerra”. Así, añadía que cree que su reunión “junto con los hechos reales, le ha dado una mayor comprensión de que los rusos le están ‘vendiendo’ algo que no son capaces de cumplir”, así como que lo particularmente importante es que el “dialogo continúa todos los niveles”.
Adicionalmente, Zelenski decía que “incluso Hamás demuestra perspicacia para negociar, pero Putin no. Por ahora.”, aunque junto con los socios están “creando las condiciones para obligar a Rusia a la paz”.
Como curiosidad, el mandatario ucraniano también ha dicho en las últimas horas que Ucrania está lista para nominar al presidente Trump al Nobel de la Paz si ayuda a asegurar un alto el fuego con Rusia. Eso sí, ya sería para el próximo año, ya que las candidaturas se cerraron el pasado 10 de enero cuando Trump no había vuelto todavía a la Casa Blanca.
Igualmente, Zelenski ha comentado que se están realizando los preparativos para continuar los trabajos en el marco de la Coalición de Voluntarios. Aclaraba a este respecto que desde Ucrania prepararán sus “acciones, reuniones y resultados correspondientes para octubre y noviembre”, pero sin ofrecer más detalles al respecto.
Cambiando de tema, Zelenski ha hablado por teléfono con el líder del partido ganador de las elecciones en el Parlamento checo, Andrej Babiš, -recordemos populista de derecha que quiere recortar el apoyo a Ucrania y cuestiona el gasto militar de la OTAN- para felicitarle por los resultados e informarle sobre los esfuerzos diplomáticos de Ucrania para asegurar la paz. Por su parte, Babiš elogió el liderazgo ucraniano y subrayó la importancia de lograr una paz justa lo antes posible. Además, han acordado discutir sobre una mayor cooperación durante una reunión en un futuro próximo.
En cuanto a cooperación con otros países, Ucrania y Noruega han establecido una alianza tecnológica para el desarrollo de la innovación en defensa que incluirá el lanzamiento del programa Brave-Noruega dotado con un presupuesto preliminar de 20 millones de euros (10 de cada parte). En el caso de Noruega, los fondos se destinarán a subvenciones para el desarrollo de tecnologías y soluciones que se probarán en Ucrania.
Del lado de Rusia, el presidente Putin ha tenido un día intenso a nivel diplomático durante su visita oficial a Tayikistán. Entre otros, se ha reunido con el líder de Azerbaiyán, a quien ha reconocido la responsabilidad de Rusia por el accidente de avión de Azerbaijan Airlines que volaba de Bakú a Grozni el pasado 25 de diciembre cuando fue alcanzado por restos de misiles antiaéreos. Asimismo, Putin prometió al líder azerí una indemnización y una investigación de las decisiones de todos los implicados. Por su parte, el presidente Aliyev agradeció a Putin el seguimiento personal del caso y celebró la evolución positiva de las relaciones entre Moscú y Azerbaiyán.
Por otro lado, el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Vershinin, ha defendido que la ONU sigue siendo “la piedra angular del sistema internacional moderno y la base de una auténtica multipolaridad”, por lo que sus problemas actuales no justifican la idea de desmantelar la organización. Así, defiende que es necesario adaptar la ONU a las realidades actuales y que Rusia apoya este esfuerzo, incluido el contar con una representación más justa en el Consejo de Seguridad.
Por su parte, el director ejecutivo de Gazprom ha comentado durante el Foro Internacional del Gas en San Petersburgo que “los problemas de las vastas reservas de energía, de los combustibles fósiles convencionales, estos desafíos para el desarrollo de la inteligencia artificial, para el crecimiento de la intensidad energética y de la intensidad del gas en la economía, no serán nuestros problemas [de Rusia] durante varios siglos”.
Concluimos hoy con noticias relacionadas con Serbia. De un lado, la mayor compañía petrolera de propiedad rusa de Serbia, NIS, no ha recibido una prórroga de su exención de las sanciones estadounidenses y su licencia para realizar operaciones comerciales sin problemas ha expirado.
De otro, el Ministerio de Exteriores ruso ha informado que Serbia le ha enviado ayuda humanitaria a la región de Kursk por importe de 6 millones de dólares aproximadamente; algo que no deja de ser cuanto menos paradójico. Además, el Ministerio dice abiertamente que estos fondos “apoyarán a los grupos vulnerables de la región afectados por las acciones criminales del régimen de Kiev”. Ahora queda por ver si desde la UE, que siguen proporcionando fondos a Serbia -país candidato a la adhesión que, por cierto, no se ha alineado con las sanciones contra Moscú- se pronuncian y, en su caso, toman medidas….

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