Guerra de Ucrania – Día 1313

Mientras desde Ucrania su presidente, Zelenski, insiste en que los sobrevuelos con drones de diversas instalaciones aeroportuarias y bases militares en Europa, han sido realizados desde petroleros rusos, desde los Estados Unidos se dan pasos de cara al posible envío de misiles Tomahawk a Kiev, para aumentar su capacidad de golpear el interior de Rusia, llevando la guerra a la ciudadanía de este país, al afectar a infraestructuras críticas. No han sido, en cualquier caso, las únicas noticias de una jornada en la que han continuado los combates, en la que las AFU han atacado Briansk y Bélgorod y en la que Zelenski ha hablado con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sobre la iniciativa PURL.

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Tras la última oleada masiva de drones y misiles lanzada por parte de Rusia, de la que hablamos en el informe de ayer, en Ucrania ha seguido haciéndose recuento de daños materiales y víctimas. El número de muertos habría ascendido finalmente a 4, mientras que el de heridos se habría elevando a 70 sumando todo el país. Pese a lo cual, los ataques no han cesado.

De esta forma, en las últimas horas, se han registrado explosiones en Druzhkivka, cerca del frente, o en Odesa, en el extremo contrario de Ucrania, en donde ha sido destruida una planta de producción de vino. También, además, en Jersón, desde donde han llegado noticias de impactos. Además de esto, las bombas planeadoras se han dejado sentir un día más en buena parte del área cercana al frente.

Los que han estado más activos en las últimas horas han sido los ucranianos, que han respondido a los ataques rusos cargando contra Bélgorod y Bryansk. En el primer caso, atacando una subestación eléctrica en Luch, lo que ha provocado una serie de apagones en la región. Además, más recientemente se ha hablado de explosiones en la propia ciudad de Bélgorod, con lo que los ataques ucranianos serían más extensos de lo inicialmente previsto.

Además de lo anterior, los ucranianos han atacado la planta de Elektrodetal, situada en la localidad de Karachev, en la región de Briansk y de gran importancia al estar relacionada con la fabricación de drones FPV para las Fuerzas Armadas rusas.

Mención aparte, explicado todo esto, merecen las últimas declaraciones de Keith Kellog y J.D. Vance a propósito de las intenciones de Trump de proporcionar misiles de crucero Tomahawk a distintos países europeos, así como sobre la posibilidad de que estos puedan ser transferidos a Ucrania, permitiéndose llegado el caso su empleo contra Rusia, ya que «no hay santuarios».

A propósito, cabe decir que ante la falta de incentivos rusa para sentarse en la mesa de negociaciones, a sabiendas de que Ucrania no va a renunciar voluntariamente a Donetsk, ni a otras regiones, desde Washington están intentando influir sobre la voluntad de Moscú. Los Tomahawk, en este sentido, son un poderoso argumento no tanto por el nivel de destrucción que podrían llegar a causar o por su alcance, sino por lo que el permiso a Ucrania para utilizarlos (garantizando siempre que es a través de terceros, para que formalmente no haya implicación de EEUU) supone en términos de respaldo y, por lo tanto, como mensaje.

Además, a pesar de que el Kremlin intente siempre equiparar de forma torticera la autodefensa europea (como con las violaciones de su espacio aéreo y las posibles medidas a tomar en el futuro), con una agresión a Rusia, o que en este caso previsiblemente esgrima la amenaza de la escalada para intentar que los Tomahawk, de llegar a Ucrania, no sean empleados (ya lo hizo en el pasado con los HIMARS, ATACMs o los Storm Shadow sin éxito), tiene muy difícil influir realmente sobre Washington por la vía verbal, al menos con esta Administración, que tiene menos remilgos a la hora de tomar medidas para retener el control de la escalada y que, de hecho, lleva semanas haciendo diversos gestos y declaraciones asertivos, incluyendo movimientos de aeronaves a pruebas de misiles.

Por último, un comentario: se puede criticar o no que los EEUU hayan, particularmente durante la Administración Biden, primado la contención de la escalada sobre el éxito de su aliado ucraniano, igual que se pueden criticar muchas otras decisiones de Washington, pero también de Kiev y de otros tantos actores. No obstante, que prevalezca el realismo, con su aversión a la guerra (aunque a muchos le resulte sorprendente, es así y lo hemos explicado en varias ocasiones), siempre es una buena noticia. Lo que no es razonable en lo que muchos idealistas europeos pretenden, como aquellos que llaman abiertamente a hundir cualquier buque ruso en el Báltico, por ejemplo.

Por supuesto, algún «accidente» resultado de una acción europea (coordinada con los aliados) en la Zona Gris, como respuesta a los sobrevuelos de drones, podría ser una medida adecuada, pero como en todo, hay grados, y los pies deben estar siempre en el suelo. De hecho, puede decirse sin temor al equívoco, que el mayor drama que viven la UE y los Estados miembros, en general, es la descapitalización humana en el sentido de que todo ápice de pensamiento racional ha sido sustituido, en buena parte de las instituciones, el funcionariado y la clase política, por grandes dosis de idealismo. Simple y llanamente, las «élites» no disponen de las herramientas intelectuales necesarias para evaluar la situación, las propias fuerzas, el marco tecnológico y otros tantos factores, pudiendo trazar con base en ello unos medios, modos y fines adecuados a las capacidades e intereses de sus habitantes.

Pasamos ahora al repaso de los combates y los movimientos, teniendo en cuenta que el último informe salió unas horas después de lo habitual y que, por tanto, apenas ha habido tiempo material para que se produzcan novedades.

En dirección a Limán, por una parte, se ha hablado de nuevos avances rusos en las áreas boscosas al sur de Zarichne, que intentan rodear desde esta zona, al tiempo que buscan avanzar también en el área de Yampil.

En el sector de Myrhorad/Pokrovsk, más exactamente al suroeste del mismo, han seguido llegando informaciones relativas a la situación en Udachne, localidad que ha caído varias veces en manos rusas y que podría haber sufrido en las últimas horas este mismo destino, a la espera de una previsible contra ucraniana, pues el interés de las AFU es el de mantener a toda costa al Ejército ruso al sur de la vía de tren y lejos de las zonas mineras.

En cuanto al sureste del frente, en el sector del Vovcha, las tropas rusas continúan con sus intentos por hacerse con el conjunto del recodo, atacando en la zona de Zelenyi Hai, al tiempo que más al sur buscan llegar desde Kalynivske hasta Verbove. En cualquier caso, en las últimas semanas el Ejército ruso es en donde más avances ha acumulado, con los siberianos logrando adentrarse hasta una docena de kilómetros en el interior de la región de Dnipropetrovsk.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

La jornada dominical, como viene siendo lo propio, ha sido parca en noticias. Eso sí, en vísperas de que la actividad diplomática despunte teniendo en cuenta que, entre otros, que esta semana tendrá lugar la reunión informal de los líderes de la UE en la que Ucrania y el apoyo militar y financiero serán uno de los temas clave, pero también la cumbre de la Comunidad Política Europea.

Desde Kiev, el presidente Zelenski ha reiterado que los principales objetivos del ataque de la madrugada del sábado fueron Kiev y sus alrededores, siendo las zonas civiles e infraestructura energética las mayoritariamente afectadas. Por tanto, el líder ucraniano defiende que “Moscú quiere seguir luchando y matando y merece la mayor presión del mundo”, esperando entre otros que esta semana se den pasos en la adopción del 19º paquete de sanciones de la UE. Además, ha sido un ataque masivo condenado por los socios de Ucrania, quienes han mostrado su apoyo al país principalmente en forma de mensajes en redes sociales.

Igualmente, el líder ucraniano insiste en que se estaban usando petroleros rusos para “lanzar” y “pilotar” los drones con los que se han causado ya varios incidentes en Europa; asunto al que hacíamos referencia en otro de nuestros informes.

Sobre este tema, además, ha conversado durante la jornada con los líderes de Finlandia y Noruega, a quienes ha trasladado que “la unidad de los europeos proporcionará una respuesta segura a esta amenaza”. Durante su conversación con Alexander Stubb, presidente finlandés, ha coordinado los contactos con los socios y, en particular, con EE. UU. teniendo en cuenta que “hay señales positivas” y “es importante que avancemos con paso firme hacia la finalización de las garantías de seguridad”.

A colación de las garantías, el jefe adjunto del gabinete de Zelenski, Ihor Zhovkva, ha reiterado a los presidentes de las Comisiones de Asuntos Europeos y Exteriores de los Parlamentos de Dinamarca, Irlanda, Chipre, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Finlandia y Suecia encabezados por el vicepresidente del Parlamento Europeo que la pertenencia de Ucrania a la UE es “un elemento integral de las garantáis de seguridad”. En este sentido, Zhovka subraya que esto también forma parte del proceso más amplio del restablecimiento de una paz justa y sostenible en Ucrania, por lo que defiende que deben recibir una perspectiva de adhesión clara, “definida dentro de un plazo concreto”.

Sin embargo, estos no han sido los únicos contactos del día, pues Zelenski ha hablado con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, entre otros, sobre la iniciativa PURL; tema que abordaron hace apenas unos días al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Sobre la iniciativa, Zelenski considera que “está funcionando y brindado asistencia muy activa” y señala que ya hay seis países que contribuyen (Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Noruega, Alemania y Canadá), así como otros seis que han expresado su disposición a unirse (Lituania, Letonia, Estonia, Luxemburgo, Bélgica e Islandia).

En cuanto al apoyo militar estadounidense, el vicepresidente JD Vance ha comentado que están evaluando la solicitud de Ucrania para que Washington venda misiles Tomahawk a países europeos y estos posteriormente los envíen a Ucrania; solicitud respecto de la cual la última decisión la tomará el presidente Trump quien hasta ahora había negado las solicitudes de Ucrania relativas a misiles de largo alcance. Sin embargo, su postura ahora también podría cambiar debido a la negativa de Putin de lograr un acuerdo de paz. En esta línea, Vance añadía “Hemos estado buscando activamente la paz desde el comienzo de la administración, pero los rusos deben despertar y aceptar la realidad. Mucha gente está muriendo. No tienen mucho que mostrar”.

Mientras tanto desde Moscú desestiman las advertencias del presidente Zelenski hacia los funcionarios rusos en las que los animaba a saber dónde estaban los refugios antiaéreos. Según el Kremlin, Ucrania está perdiendo la guerra y su posición negociadora empeorando y, por ello, “Zelenski está tratando de demostrar a los europeos, que ahora actúan como sustentadores de su familia, que es un soldado muy valiente”. La prensa además le preguntó al portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, cómo percibirían un ataque al centro del poder ruso, a lo que este respondió que “es mejor ni siquiera hablar de ello”.

Por otro lado, han sido noticia las afirmaciones del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en las confirma que ha acordado con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, una tercera ronda de conversaciones que tienen por objetivo eliminar los “irritantes” en las relaciones bilaterales entre Washington y Moscú. Por tanto, este sería uno de los temas que Lavrov y Rubio discutieron durante su encuentro en Nueva York la semana pasada y del que no había trascendido ningún detalle. No obstante, todavía no hay confirmación por parte de la Casa Blanca sobre la celebración de esta reunión.

En cuanto a próximas reuniones, el Kremlin también ha comentado que por el momento no se ha concretado la fecha exacta de la visita del líder de Corea del Norte, Kim Jong-un a Moscú.

Por otro lado, Peskov ha declarado que las negociaciones del Tratado New START deberían comenzar a nivel bilateral entre EE. UU. y Rusia, pero también debería resolverse la cuestión relativa a los arsenales nucleares del Reino Unido y Francia. Así ha aclarado que antes de volver al diálogo, Moscú quiere entender cómo se contabilizarían los arsenales de otras potencias nucleares de la OTAN.

Durante la jornada, además, hemos visto cómo el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, ha calificado de “insensatas e irreflexivas” las declaraciones de la OTAN relativas al posible derribo de aviones rusos o bielorrusos y advertido que cualquier acción de esta naturaleza tendría una respuesta “instantánea”.

Para concluir, durante el día ha habido elecciones parlamentarias en Moldavia, por lo que se espera que sea uno de los temas principales de la próxima jornada debido a las acusaciones constantes de interferencia rusa en el proceso. Ya durante el día las autoridades moldavas informaron sobre diversos intentos de perturbar las elecciones en el propio país, pero también en el exterior.

De hecho, el Ministerio de Exteriores ha comentado que se reportaron amenazas de bomba en los centros de la diáspora moldava en Bélgica, España, Italia, Rumanía y EE. UU. en lo que han descrito como “el asalto de la Federación Rusa al proceso electoral en la República de Moldavia”. Por su parte, el Servicio de IT y Seguridad Cibernética de Moldavia confirmaba que había frenado una serie de ciberataques dirigidos contra la infraestructura electoral.


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