Guerra de Ucrania – Día 1296

Durante la jornada han continuado sucediéndose las declaraciones y reacciones a la violación del espacio aéreo polaco por drones rusos tanto por parte de Europa como de Estados Unidos, incluyendo las visitas del enviado especial de Trump para Ucrania, el general Keith Kellogg, y del presidente de Finlandia, Alexander Stubb, a Kiev. En cualquier caso, los Estados miembros de la UE están muy lejos de tomar las medidas necesarias para hacerse con el control de la escalada e, incluso, para asegurar la estabilidad estratégica frente a Rusia en determinados escalones, como el subnuclear. Mientras tanto, la guerra sigue su curso, con nuevos anuncios de ayuda militar a Ucrania, nuevos intercambios de ataques a larga distancia y, también, con pequeños cambios en el frente e intensos combates.

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Mientras los europeos intentan reaccionar a la violación del espacio aéreo polaco por parte de drones rusos reforzando la presencia de aviones de caza en el Báltico, la guerra sigue su curso. Desgraciadamente, hay muy poco más que puedan hacer en la UE, más allá de incrementar a corto plazo las sanciones, elevar protestas diplomáticas como ha hecho una España con la que nadie cuenta por razones obvias, probar algunos sistemas y protocolos, o desplegar más medios aéreos y antiaéreos en apoyo de Polonia y las repúblicas bálticas.

Las opciones «serias», como dotarse de capacidades avanzadas de represalia, capaces de ganar para Europa el control de la escalada (pues no basta únicamente con medidas destinadas a la negación), como hemos venido pidiendo desde los primeros días de guerra, todavía llevarán tiempo, pues no se están dando los pasos adecuados, tal y como denuncian varios analistas, algunos muy reputados. Corren ahora, eso sí, para buscar ayuda técnica por parte de Ucrania, el país que más experiencia tiene en todo el orbe a la hora de hacer frente a drones que no pueden ser combatidos con medios antiaéreos del coste de los Patriot o similares. Pese a lo cual, no está demasiado claro que en la UE se haya tomado verdadera conciencia de la situación, ni tampoco que haya la necesaria voluntad, a falta de un «susto» mayor.

El problema de fondo, el de siempre: hay una importante inestabilidad estratégica que la guerra ha agravado al desarrollar Rusia grandes capacidades de ataque estratégico subnuclear que no pueden ser combatidas, como ocurría con sus carísimos misiles de crucero y balísticos, con los medios antiaéreos tradicionales, igualmente caros. Así las cosas, mientras los europeos y estadounidenses no se doten de forma masiva de medios capaces de hacer frente a ataques masivos con drones de largo alcance y bajo coste (entre otras cosas, pues no sólo ahí falla la disuasión), Rusia seguirá teniendo incentivos para acometer pequeñas escaladas, amén de para continuar una guerra que se ha amparado en todo momento en la disuasión ofensiva, antes nuclear y ahora convencional.

Rusia, que recurre a la táctica salami, dando pasos muy medidos y progresivos para dividir a sus oponentes o probar su grado de preparación, ante la falta de una respuesta firme seguramente siga profundizando en lo que en realidad no es una táctica, sino una estrategia. Así las cosas, no serían de extrañar a corto plazo movimientos más osados en forma de ciberataques, de nuevas violaciones del espacio aéreo, en este caso de otros países distintos a Polonia, etc. Máxime en un momento en el que percibe dudas por parte de los Estados Unidos no tanto a la hora de defender a sus aliados per se, como respecto de su propia política hacia Rusia y sus aliados. Un escenario muy peligroso que, como explicamos ayer, puede conducir a errores de cálculo de todo tipo.

En las últimas horas, dicho esto, Rusia habría lanzado un total de 66 drones de largo alcance de la familia Shahed contra el territorio ucraniano, de los cuales las autoridades de este país afirman haber sido capaces de derribar o neutralizar hasta 66.

Entre los puntos atacados, un día más Zaporiyia, en donde se ha producido al menos una explosión, al igual que en Sumy y en Chernígov, en donde además se han registrado incendios. Lo mismo en Kramatorsk, donde ha resultado herido al menos un civil, aunque en este caso posiblemente se trate de un dron táctico. Las defensas aéreas ucranianas han estado activas, además, sobre la región de Odesa. Y, por supuesto, la aviación rusa ha lanzando como cada jornada varias decenas de bombas planeadoras sobre distintos puntos cercanos al frente.

En el caso de los ucranianos, tras el ataque ayer contra el buque MPSV07, del que siguen sin conocerse los daños exactos, en las últimas horas han lanzado drones contra la capital rusa, Moscú, así como contra San Petersburgo y Smolensko. Según las autoridades rusas, habrían interceptado 221 drones ucranianos durante la jornada, lo que no ha evitado que el puerto de Primorsk, el más importante de Rusia en relación con los hidrocarburos, sea alcanzado, produciéndose un incendio en una embarcación. Lo mismo para Smolensko, en donde ha ardido un depósito de combustible en la localidad de Kardymomo.

Para finalizar, antes de pasar al análisis de los combates y los movimientos, cabe decir que la Fuerza Aérea de Ucrania debe lamentar hoy la muerte de un nuevo piloto, el mayor Oleksndr Borovyk, tras estrellarse cuando manejaba su Su-27 sobre Zaporiyia. Por el momento se están investigando las causas.

Pasamos ahora al análisis de los combates y los movimientos, comenzando por Sumy/Kursk, en donde se siguen registrando enfrentamientos en puntos como Oleksíivka, Novokonstiantynivka o el sur de Yunakivka, aunque no hay cambios y los que recogen algunos mappers ya eran conocidos.

En el sector del Oskil, en dirección a Limán, se habla de la llegada de tropas rusas a Serednie. Lo más importante, en cualquier caso, es que cada vez más fuentes constatan el hecho de que las tropas rusas habrían logrado establecer una «kill zone» sobre la E-40 que comunica Sloviansk a norte y sur. Además, los combates continúan en Zarichne, todavía en disputa pese a las reclamaciones de algunas cuentas prorrusas.

En dirección a Siversk los únicos cambios se habrían producido en la zona de Ivano-Darivka, con un pequeño avance ruso en dirección noroeste. Además, Rusia ha estado empleando con intensidad las bombas planeadoras, tanto al oeste de Serebrianske como contra la propia Siversk y otros puntos paralelos al río Bakhmutka.

En dirección a Konstyantynivka la situación sigue siendo estable, con los ucranianos defendiendo sus posiciones en Katerynivka y Kleban-Byk mediante contraataques locales, a pesar de los ataques sostenidos que llevan a cabo día sí, día también, los DRGs rusos y del empleo también diario de FABs. Eso sí, pese a ello las tropas rusas habrían avanzado ligeramente al norte de Bila Hora, en Yablunivka y en Nelipivka, mientras se enfrentan a la acción de las unidades de droneros ucranianos, como los «Pájaros de Odin».

En Myrhorad/Pokrovsk, las últimas horas nos dejan nuevos contraataques ucranianos al sur de Shakove, así como nuevos intentos rusos de acceder a Pokrovsk desde el sur.

En el sector del Vovcha, lo más relevante es que se confirma definitivamente la caída de la aldea de Sosnivka en manos rusas. Más al sur, además, algunas fuentes conceden también a Rusia el control de Novomykolaivka. Además, en la parte norte del sector, se habla de un contraataque ucraniano en marcha en las inmediaciones de Zelenyi Kut y Dachne.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Durante la jornada han continuado las declaraciones y reacciones a la violación del espacio aéreo polaco por drones rusos tanto por parte de Europa como de Estados Unidos, incluyendo las visitas del enviado especial de Trump para Ucrania, el general Keith Kellogg, y del presidente de Finlandia, Alexander Stubb, a Kiev.

Comenzando por Polonia, el país ha decidido establecer una zona de exclusión aérea en la frontera entre Bielorrusia y Ucrania que estará vigente hasta el próximo 9 de diciembre. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que Polonia decidió días atrás cerrar su frontera con Bielorrusia en vísperas de los ejercicios militares Zapad-2025 que desarrollarán conjuntamente entre Rusia y Bielorrusia a partir de este viernes, aunque según Moscú son ejercicios rutinarios no dirigidos contra terceros. De hecho, esto último sí ha tenido reacción en Moscú, ya que el Kremlin ha instado a Varsovia “a reflexionar sobre las consecuencias de estas medidas contraproducentes y a reconsiderar la decisión tomada lo antes posible”. Sobre esto, la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, añadía que “Es evidente que las medidas de confrontación adoptadas por los líderes polacos tienen un único objetivo: justificar una política de escalada de tensiones en Europa central”.

Por otro lado, el ministro de Exteriores polaco, Radosław Sikorski, ha solicitado a sus Aliados sistemas de defensa aérea adicionales, es decir, Patriots, y tecnología antidrones para proteger mejor su territorio, declarando al mismo tiempo que “ya es hora de que Donald Trump entienda que Putin se está burlando de él” haciendo hincapié en que “Si bien se suponía que un alto el fuego entraría en vigor antes de la cumbre de Alaska [15 de agosto] y que tendríamos conversaciones de paz serias, Putin está enviando cada vez más drones, primero contra Ucrania y ahora contra la OTAN”. Además, añadía que espera que al final de este proceso tengan una serie de acciones coordinadas para que Putin “comprenda que su exótico proyecto de reconstruir el Imperio ruso no funcionará”, afirmando además que cree que el líder ruso se ha aprovechado de la “buena voluntad” de Trump.

Mientras tanto en París, el presidente Macron anunció que ha decidido movilizar tres Rafale para contribuir a la protección del espacio aéreo polaco y del flanco oriental con los aliados de la OTAN. Al realizar el anuncio, el líder galo insistía en que la seguridad del continente europeo es nuestra máxima prioridad, -en clara referencia a los Aliados-, así como que “no cederemos ante la creciente intimidación de Rusia”.

Alemania, por su parte, aumentará su contribución a la protección del espacio aéreo polaco en el marco de las actividades de vigilancia aérea de la OTAN. De este modo, la misión se extenderá tres meses y el número de Eurofighters aumentará de dos a cuatro.

 La reacción de Suecia, no obstante, ha sido la de convocar al embajador ruso en el país -una medida que también ha adoptado Chequia– y anunciar un nuevo paquete de ayuda militar para Ucrania. En particular, el ministro de Defensa, Pål Jonson, ha precisado que este nuevo paquete por importe de 836 millones de dólares, incluidos 3.600 millones anuales entre 2026 y 2027 para ayuda militar, y 900 millones en financiación civil entre 2026 y 2028. Según Johnson, esta medida sirve para subrayar “el carácter a largo plazo de nuestro apoyo a Kiev”, pero dejando claro que “incluso si se alcanzara un alto el fuego o incluso un acuerdo de paz, el apoyo militar de Suecia a Ucrania seguiría siendo significativo y continuaría después de cualquier alto el fuego o acuerdo de paz”.

En cuanto al contenido del paquete, se espera que incluya 18 obuses Archer y munición de 155 que supondrán 327 millones y elevando el total de obuses suecos en el inventario ucraniano a 44 unidades. Igualmente, el paquete incluirá 190 millones que se destinarán a la adquisición de sistemas de radar costeros móviles, nuevos buques de apoyo marítimo con lanzagranadas y sistemas no tripulados; 12,7 millones en 500 motocicletas y equipos de apoyo como camiones y tractores; los sistemas antiaéreos Tridon Mk 2 donados recibirán sensores de radar y sistemas de mano, y se proporcionará más munición antiaérea programable de 40 mm. No obstante, el ministro sueco ha afirmado que este paquete de ayuda también incluye “sistemas y proyectos secretos adicionales”, pero que su introducción deberá reservarse para el campo de batalla señalando que el ejército ruso “puede esperarse sorpresas sueco-ucranianas en el futuro”.

Moviéndonos hasta EE. UU., el presidente Trump ha declarado a la prensa que este incidente también “podría haber sido un error”, pese a que tanto Varsovia como tantos otros aliados lo consideran una acción deliberada. Añadía, además, que “Pero pase lo que pase, no estoy contento con nada de esta situación”, aunque tampoco ha dado más señales acerca de cuáles serán sus próximos pasos ni de cuándo se produciría esa llamada con Putin que, según él, sería “muy pronto”.

Sin embargo, la acción más clara hasta el momento ha sido la visita del general Keith Kellogg, enviado especial de Trump para Ucrania, a Kiev para reunirse con Zelenski. Según el líder ucraniano, la conversación, que se centró en “diversas áreas de cooperación, incluyendo maneras de establecer una paz verdadera y garantizar la seguridad de Ucrania”, ha sido “constructiva”. Entrando más en detalle, Zelenski y Kellogg han debatido sobre diferentes vías de cooperación incluidos proyectos de la iniciativa PURL para financiar la producción y adquisición de sistemas Patriot y acuerdos bilaterales de coproducción de drones y armamento que Kiev ha propuesto a Washington. También han tenido la ocasión de debatir sobre cómo aumentar la presión sobre Rusia y sobre las medidas que podemos tomar con nuestros socios en materia de política arancelaria y sanciones para permitir una reunión a nivel de líderes lo antes posible y poner fin a esta guerra”. Más allá de todos estos temas, Zelenski también ha comentado que ha hablado con Kellogg sobre el regreso de los menores ucranianos secuestrados por Rusia, la cooperación internacional en esta materia y las condiciones en las que se encuentran retenidos los niños.

En cuanto a las sanciones, también hay que tener en cuenta que, tras la visita del enviado especial de la UE para este asunto, David O’Sullivan, a Washington, la alta representante y vicepresidenta de la Comisión, Kaja Kallas, ha recibido en Bruselas a Chris Wright, secretario de Energía de EE. UU. De este modo, el propósito de la reunión no era otro que el de discutir cómo ejercer más presión sobre Rusia y reducir aún más sus ingresos procedentes del sector energético. Además, según Financial Times, la administración Trump tiene entre sus planes instar al G7 a imponer sanciones a China e India por su compra de petróleo ruso en la reunión de los ministros de Finanzas del Grupo este viernes.

Por otro lado, según The New York Times, la Cámara de Representantes ha aprobado un proyecto de ley de presupuesto de defensa para 2026 por un monto de 892.600 millones de dólares, de los cuales 400 millones estarían destinados a apoyar a Ucrania.

Igualmente, Zelenski ha comentado que se están preparando para el 80º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y coordinando las acciones con EE. UU. A colación, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) se reunirá durante la próxima jornada a petición de Polonia para discutir lo sucedido. Entre otros, la solicitud de Varsovia ha contado con el apoyo de Eslovenia, Dinamarca, Grecia, Francia y Reino Unido. A colación del CSNU, la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, -recordemos miembro permanente-, ha declarado que Pekín “espera que todas las partes implicadas resuelvan adecuadamente sus diferencias a través del diálogo y la consulta”.

Además, esta no ha sido la única visita relevante de la jornada, ya que el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, se ha desplazado hasta Kiev para verse cara a cara con Zelenski. Hay que tener en cuenta que el líder finlandés está siendo una de las figuras clave en las negociaciones entre EE. UU. y Europa sobre los esfuerzos de paz y las futuras garantías de seguridad para Ucrania. Dicho esto, durante su encuentro han discutido sobre la seguridad europea, la adhesión de Ucrania a la UE, el fortalecimiento de la presión transatlántica sobre Moscú y los pasos hacia una paz duradera.

Durante la rueda de prensa conjunta, Zelenski ha comentado que una de las posibles razones del ataque ruso con drones contra Polonia “podría haber sido su deseo de influir en nuestros socios para que no proporcionaran a Ucrania sistemas de defensa aérea antes del invierno”. Así, y como hemos comentado en no pocos informes, según el ucraniano “con este ataque Rusia busca poner a prueba tanto la reacción política de la Alianza como su capacidad física para repeler este tipo de ataques.

Por su parte, Stubb ha criticado las compras de hidrocarburos rusos por parte de Hungría y Eslovaquia al considerar que están alimentando la invasión de Ucrania, y le da la razón a Trump en que Europa debe dejar de comprar petróleo y gas ruso. No obstante, afirma que se están asegurando (es decir, los líderes europeos) de que el presidente Trump “sepa quién está alimentando la maquinaria bélica rusa comprando energía rusa”.

Asimismo, los ministros de Exteriores de Ucrania, Polonia y Lituania reunidos en el formato del Triángulo de Lublin han emitido una declaración conjunta en la que condenan la violación del espacio aéreo polaco y subrayan que “las acciones de Rusia y el consentimiento de Bielorrusia para el uso de su espacio aéreo representan una amenaza directa para la seguridad de todas las naciones de la región”. Además, han mencionado la disposición de Ucrania para “compartir toda la inteligencia e información operativa disponible con Polonia, Lituania y otros socios para establecer un sistema eficaz de alerta temprana y protección contra ataques con misiles y drones rusos”.

Por otro lado, se confirma que se producirán drones interceptores ucranianos en el Reino Unido en el marco del “Project OCTOPUS” con un primer lote de 1.000 drones que se entregarán en su totalidad a Ucrania. Según el ministro de Defensa de Ucrania, Denys Shmyhal, este acuerdo supone un paso “significativo” en la implementación del Acuerdo de Asociación de Cien Años entre Londres y Kiev.

Siguiendo con el Reino Unido, Shmyhal ha acudido a DSEI 2025. Allí, en la exhibición de defensa, visitó a varias empresas del sector para discutir sobre planes de cooperación. Entre estas, se encuentran Lockheed Martin, KNDS Alemania, Thales, MBDA, BAE Systems, Kongsberg, Northrop Grumman, Saab y Rheinmetall.

Cambiando de tercio y moviéndonos hasta Bielorrusia, desde allí llegan buenas noticias pues el régimen de Lukashenko ha liberado a 52 presos políticos gracias a los esfuerzos de EE. UU. Entre los liberados se encuentran 14 extranjeros (seis lituanos, dos letones, dos polacos, dos alemanes, un francés y un británico) y una miembro de la Delegación de la UE en Minsk cuya nacionalidad no se ha precisado. Sin embargo, como señalaba el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, al recibir a los liberados en su territorio, todavía más de 1.000 presos políticos todavía permanecen en cárceles bielorrusas.

Para finalizar, el Ministerio de Transporte ruso ha anunciado que el aeropuerto de Krasnodar, cerrado desde 2022, reabrirá sus puertas, pero no solo, pues además de “ampliar las oportunidades para los residentes y las empresas de la región” también “facilitará las vacaciones en los balnearios del mar de Azov y el mar Negro”. Como dato interesante, este será el tercer aeropuerto del sur de Rusia que reabre sus puertas de un total de once. 


Comentarios

Una respuesta a «Guerra de Ucrania – Día 1296»

  1. Entre las sanciones que la Unión Europea piensan adicionarle a Rusia ¿Por qué no incluyen que el gasto de defensa por la incursión de drones al territorio Polaco se tome del dinero incautado del agresor (RUSIA)? Incluir en las sanciones el gasto militar que está incurriendo tanto Polonia como el de la OTAN.
    De esta manera el agresor tendrá más cuidado con el manejo de sus drones u otro artefacto de guerra. De esta forma Rusia tendría un dolor monetario y tanto Polonia como la OTAN garantizarían sus inventarios sin costo para ellos.

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