Guerra de Ucrania – Día 1285

La jornada 1285ª de guerra llega marcada por la polémica en torno a recientes declaraciones hechas por el canciller alemán, así como a medidas preparatorias tomadas por el Ministerio de Sanidad francés, en ambos casos magnificadas por la prensa sensacionalista. También por el efecto de los ataques a larga distancia por parte tanto de rusos como de ucranianos, o por los combates, que han conllevado pequeños cambios en el sector del Oskil o en el del Vovcha. Más allá de lo anterior, lo más relevante de la jornada sigue teniendo que ver con la visita de Putin a China y el inicio de la cumbre de la OCS, en donde el ruso ha culpado una vez más a Occidente de la guerra. Además, se ha sabido que el próximo día 4 de septiembre los líderes europeos se reunirán para hablar sobre las garantías de seguridad a Ucrania, materia sobre la que afirman tener una hoja de ruta clara, si bien está por ver cuál es el contenido de cualquier posible acuerdo.

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La última jornada ha venido marcada por dos movimientos, desde Francia y Alemania, sumamente interesantes y que han causado algún revuelo, a pesar de entrar dentro de lo previsible e, incluso, en las circunstancias actuales, de lo que podría considerarse «normal».

En primer lugar, el canciller alemán, Merz, ha dejado caer que espera que la guerra vaya para largo. Exactamente, sus declaraciones han sido «Me estoy preparando interiormente para que esta guerra dure mucho tiempo»; algo que puede sonar alarmante, pero que no implica que la guerra tenga que durar obligatoriamente, varios años más (aun así, ya hemos explicado en varias ocasiones que estamos ante un conflicto del tipo de la guerra de los Siete Años). En cualquier caso, un pensamiento lógico teniendo en cuenta que Putin lleva muchos meses dilatando un acuerdo de alto el fuego que el Kremlin no considera del todo en serio y seguirá sin considerar mientras tenga incentivos para alcanzar sus objetivos en el campo de batalla o atisbe la posibilidad de hacerlo en los despachos.

En segundo lugar, en Francia el Gobierno ha dado orden a los hospitales para que se preparen de cara a la posible recepción de un alto volumen de heridos para marzo de 2026. Preparativos que se llevarían a cabo en previsión de la participación del país en el marco de una operación europea en la retaguardia ucraniana, como parte de las garantías de seguridad a este país. Es decir, otra decisión absolutamente lógica, sin que en ningún caso suponga que Francia o los europeos tengan, necesariamente (no si la disuasión funciona), que pasar a tomar parte directamente en el conflicto.

Además, da la casualidad de que ambos mensajes, que llegan justo después de las reuniones entre Merz y Macron, contribuyen no tanto a escalar nada, ni a preparar a la población para una guerra que algunos ya dan por hecha sin motivo, como a lanzar un mensaje de que se están tomando en serio el asunto de las garantías de seguridad, para las cuales aseguran tener ya una hoja de ruta clara y «planes precisos».

Por supuesto, siempre cabe la posibilidad de que, efectivamente, los europeos terminen participando mucho más activamente en el conflicto, dado que no pueden dejar caer a Ucrania y Rusia sigue sin tener demasiados incentivos para poner fin a la guerra. Sin embargo, no es un escenario deseable en primer lugar para los europeos, que siguen sin contar con capacidades militares autónomas sólidas.

En cualquier caso, más allá de que habría que definir también qué significa «activamente» (pues los europeos ya apoyan a Ucrania con armamento, fondos, créditos y todo tipo de herramientas políticas y diplomáticas, así como con inteligencia, dentro de sus posibilidades y en el marco de una guerra proxy), hay que tener en cuenta que si la fase militar del conflicto llega a se fin, se abrirían varios escenarios básicos, todos ellos bastante difíciles de gestionar. Por lo cual, toca actuar en previsión de todos y cada uno de esos posibles escenarios.

Nadie debe engañarse, un alto el fuego no conducirá a un escenario de paz y felicidad, en el que las sanciones se levantasen rápidamente y todos fuesen amigos, volviesen a comerciar y demás. Más bien al contrario, las relaciones con Rusia permanecerán tensas durante mucho tiempo y el conflicto se derivará (o volverá) hacia una Zona Gris bastante peligrosa, con acciones de todo tipo encaminadas a ir modelando la actitud del contrario, siempre con cierto riesgo de escalada. Una posibilidad para la que habría que prepararse protegiendo infraestructuras, tomando medidas contra las campañas de guerra informativa, etc., pero también teniendo en cuenta la posibilidad de sucesivos rebrotes de la violencia como vino ocurriendo en el Donbás desde 2014 hasta 2022, e incluso con un nuevo intento de invasión una vez las Fuerzas Armadas rusas se recuperen.

En el mejor de los casos, si las garantías de seguridad son firmes y Rusia y los EEUU sellan acuerdos en términos de estabilidad estratégica, la Zona Gris seguiría teniendo un papel relevante, aunque se podrán levantar gradualmente sanciones e incluso podría llegarse a un acuerdo sobre los fondos rusos congelados en Occidente, entre otras cosas. Sin embargo, los incentivos rusos para volver a atacar o, al menos, para controlar la vida política ucraniana permanecerán altos, ya que es un problema estructural. Además, la expansión de la OTAN y la debilidad propia, que atormenta a Moscú, adelantan más y no menos tensiones en extranjero cercano ruso.

Así las cosas, por apocalípticas que suenen las palabras de Merz (que es nulo comunicando) o las medidas adoptadas por Francia, todo entra dentro de esta nueva normalidad que comenzó en 2014…

La jornada dominical, pasando ya al análisis de la situación sobre el terreno, ha dejado un total de 142 lanzamientos de drones y misiles por parte de Rusia contra Ucrania, en una continuación de la oleada masiva del día anterior que, como vimos, constó de más de medio millar de vectores. De los 142 drones empleados, las Fuerzas Armadas ucranianas afirman haber derribado o neutralizado 126 unidades.

Entre los puntos alcanzados, nuevamente nos encontramos con Chernígov, Pavlohrad, Dnipró, en donde las defensas aéreas derribaron varios drones rusos, o Shotska. Además de los drones, las bombas planeadoras han dejado un fallecido y tres heridos en la aldea de Iverske, en la región de Donetsk. Del mismo modo, han dejado dos heridos más en Jersón. En total, habrían sido 5 los fallecidos y más de 60 los heridos por los diversos ataques rusos.

Por otra parte, en la región de Odesa ha sido alcanzado un buque civil en un incidente extraño, pues se habla de una explosión provocada por la ojiva de un dron Shahed que habría sido derribado en la jornada anterior y que habría terminado detonando bajo el mercante. Además, en Leópolis se ha registrado un tiroteo que se está investigando, en un ambiente marcado por el reciente asesinato del parlamentario Andrii Parubil, asesinado en esta misma ciudad. A propósito, ha sido detenido un sospechoso en Jmelnitski.

En el caso de Ucrania, también han sido varios los ataques que ha lanzado sobre Rusia o sobre el territorio controlado por esta. En primer lugar, a consecuencia de los recientes ataques que se han llevado a cabo contra Simferopol, han resultado destruidos 2 helicópteros, uno de ataque y otro de transporte. En segundo lugar, también en Crimea, ha sido alcanzada una base de hovercrafts rusa, con la particularidad de que el ataque ha sido llevado a cabo con los nuevos misiles «Flamingo». En tercer y último lugar, sin salir de la península, se ha hablado también de un ataque contra unas instalaciones relacionadas con el programa de posicionamiento por satélite ruso, Glonass.

Al margen de lo anterior, los ucranianos han vuelto a atacar la refinería de Ilskyi, en la región de Krasnodar, en lo que es una campaña sostenida que se aprovecha además de un contexto marcado por los bajos precios del petróleo, algo que juega en contra de una Rusia que ve como empresas como Rosneft ven caer sus beneficios notablemente (un 68% en el primer semestre del año respecto del ejercicio anterior).

Además de lo ya dicho, los ucranianos han alcanzado nuevamente la infraestructura ferroviaria rusa, en este caso en Kropotkin, en e Krai de Krasnodar. En concreto, los drones ucranianos se han llevado por delante buena parte de una subestación eléctrica encargada de transmitir energía a las catenarias.

Pasamos ahora al análisis de los últimos combates y movimientos, con escasas novedades en una jornada en la que Zelenski ha afirmado que más 290.000 rusos habrían fallecido en los últimos ocho meses, la mayor parte de ellos en Donetsk, en donde su enemigo no se habría hecho con ninguno de sus objetivos estratégicos.

Comenzamos por el norte del sector del Oskil, en la región de Járkov, pues se habla de la toma por parte rusa de Fyholivka, al norte de Dvorichna, una zona que hacía tiempo que no registraba cambios.

Seguimos el repaso por Kupiansk, también en el sector del Oskil aunque algo más al sur y en donde la situación permanece tensa, pero estable, tras el último contraataque ucraniano, que habría estabilizado el frente al norte de la urbe.

En dirección a Limán, se han registrado progresos rusos en Zarichne, que atacan desde norte, este y sur, mientras intentan rodear la cercana y más septentrional Myrne desde el suroeste.

No hay noticias procedentes del sector de Konstyantynivka, más allá de un contraataque ucraniano en la zona de Predtechyne.

En dirección a Dobropillia, en donde el saliente ruso parece contenido como hemos venido explicando la última semana, siguen dándose combates, con los ucranianos manteniendo la presión.

En el sector del Vovcha tenemos, por una parte, avances rusos al norte de dicho río en la zona de Kotlyarivka, así como ucranianos en Dachne. Por otra, siguen profundizándose los avances rusos al sur y, lo más relevante, el atrevimiento en las acciones de sus DRGs, que se aprovechan de que hay una amplia extensión de terreno sin apenas presencia ucraniana para lanzar misiones contra localidades como Novoselivka o hacia Ternove, haciéndose de paso con aldeas como Komyshuvakha.

En el sector de Zaporiyia, para finalizar, las tropas rusas habrían reanudado los ataques en dirección a Orijiv. Además, varias fuentes confirman algo que parecía claro desde un par de días atrás: la retoma de Plavni por parte rusa, tras haber sido recuperada previamente por los ucranianos.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Comenzamos la sección internacional nuevamente desde China donde ya ha dado comienzo la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Tianjin. Por lo demás, la jornada ha sido bastante parca en noticias, ya que se presupone que Ucrania y sus socios están con los preparativos de las próximas conversaciones, aunque por el momento no se han anunciado fechas ni formatos concretos de reunión.

Con el presidente Xi Jinping como anfitrión, la cumbre de la OCS daba comienzo con una recepción para recibir a los jefes de las delegaciones de 20 países y 10 organizaciones internacionales. Entre los asistentes se cuenta al presidente Putin, quien se ha desplazado hasta China acompañado del ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, el viceprimer ministro, Alexéi Overchxiuk, el jefe adjunto de gabinete, Maxim Oreshkin, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, el asesor presidencial, Yuri Ushakov, el Embajador en China, Igor Morgulov, y el representante especial del Presidente para Asuntos de la OCS, Bajtior Khakimov.

Debido a la diferencia horaria, ya contamos con el primer discurso del presidente Putin en el marco de la cumbre. En particular, Putin ha culpado una vez más a Occidente de la guerra en Ucrania trasladando a sus homólogos que “Esta crisis no fue provocada por el ataque de Rusia a Ucrania, es el resultado de un golpe de Estado en Ucrania, que fue apoyado y provocado por Occidente”.

No obstante, recordemos que el presidente Putin estará un total de cuatro días en China, por lo que habrá que seguir pendiente de sus próximas intervenciones y reuniones bilaterales. De hecho, se espera que durante el primer día de la cumbre mantenga reuniones al margen de cumbre con el primer ministro de India, Narendra Modi, y el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, -estando ambos al tanto del estado actual de las negociaciones de paz-, pero también con el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian. A estas se sumarán breves conversaciones con los líderes de Camboya y Nepal. Además, durante su estancia en China se espera que se reúna con el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, aunque por el momento la fecha y los temas a discutir no se han concretado.

Además, uno de los momentos clave será el miércoles cuando el presidente Putin asista al desfile militar en Pekín que celebra el 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial y en el que se espera que también participe el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un.

Siguiendo con noticias relativas a Rusia, según Reuters los ingresos netos del gigante petrolero Rosneft cayeron un 68% en el primer semestre del año quien culpa de ello a la OPEP debido a la sobreproducción y consecuente caída de los precios del petróleo.

Pasando a las noticias de Ucrania y sus socios, el presidente Zelenski ha reiterado que hace dos semanas ya de la cumbre en Washington en la que se afirmó que en este plazo Rusia debería estar lista para negociaciones reales a nivel de líderes, pero que Moscú “solo está invirtiendo más en la guerra”. En esta línea, pide una vez más que se ejerza mayor presión sobre Rusia y que, para ello cuentan con una postura firme de Estados Unidos -aunque Trump no se ha pronunciado desde hace días sobre posibles sanciones a Rusia-, Europa y los países del G20.

Es decir, que, transcurrido el plazo de dos semanas, seguimos con el mismo nivel de incertidumbre sobre una posible cumbre entre Putin y Zelenski, y continúan los trabajos relativos a las garantías de seguridad. No obstante, las últimas noticias apuntan a que el 4 de septiembre los líderes europeos se reunirán en París para discutir sobre estos asuntos teniendo en cuenta que Zelenski había fijado un plazo de 10 días para que las garantías de seguridad se formalicen.

Según Financial Times y con base en declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, las capitales cuentan con un plan “bastante preciso” para posibles despliegues de tropas en Ucrania como parte de las garantías de seguridad. En esta línea, Von der Leyen afirmaba que “Las garantías de seguridad son primordiales y absolutamente cruciales. Tenemos una hoja de ruta clara y llegamos a un acuerdo en la Casa Blanca…y este trabajo avanza muy bien”.

Von der Leyen, además, acompañada del Comisario de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, ha continuado su tour por siete Estados miembros que comparten frontera con Rusia y Bielorrusia. De este modo, tras visitar Letonia, Finlandia y Estonia, durante la jornada de hoy ha sido el turno de Polonia y Bulgaria. Durante sus declaraciones, Von der Leyen ha confirmado que Polonia será el mayor beneficiario de los préstamos SAFE -recordemos que su solicitud apuntaría a los 45.000 millones-, al tiempo que se alegra de escuchar que Bulgaria empleará dichos préstamos en construir nuevas plantas de proyectiles y pólvora.

Por otro lado, Zelenski ha dado las gracias a todos los que se han unido a la nueva iniciativa PURL en el mes de agosto, es decir, Países Bajos, Noruega, Suecia, Dinamarca, Canadá, Bélgica y Letonia, y recuerda que el objetivo ucraniano es lograr no menos de 1.000 millones mensualmente para las adquisiciones de armas. 

Igualmente, el mandatario ucraniano ha dedicado unas palabras de agradecimiento al papa León XIV por su “contundente llamamiento” a un alto el fuego inmediato y “a un compromiso serio con el diálogo” para poner fin a la guerra.

Mientras tanto, el canciller alemán, Friedrich Merz, ha dicho que se está preparando interiormente para que esta guerra dure mucho tiempo. Es decir, comentarios distintos de los titulares que directamente afirman que Merz ha declarado que la guerra en Ucrania se prolongará mucho tiempo. Además, el germano ha comentado que los esfuerzos están girando en torno a varias iniciativas diplomáticas para poner fin a la guerra lo más rápidamente posible, pero que esto no puede ser “al precio de la capitulación de Ucrania”.

Por otro lado, el Ministerio de Sanidad francés, como se ha explicado también en la primera parte del informe, ha dado instrucciones a sus hospitales para que se preparen en previsión de un “combate importante” para marzo de 2026. Es decir, el Ministerio prevé un escenario en el que Francia se convertiría en una base de retaguardia capaz de recibir a soldados heridos. De este modo, el ministerio ha recordado que su misión es “anticipar los riesgos y amenazas que podría afrontar el sistema sanitario”.

Volviendo sobre las garantías de seguridad, según una encuesta de Rating Group, institución de investigación independiente de Ucrania, realizada entre el 21 y 23 de agosto, el 75% de los ucranianos cree que su país debería aceptar un alto el fuego únicamente si está respaldado de fuertes garantáis de seguridad.

Así, los encuestados han identificado tres garantías de seguridad principales: 1) Financiación continua y suministro de armamento por parte de los socios (52%); 2) Compromiso de los aliados de intervenir militarmente en caso de un repetido ataque ruso (48%); y 3) Espacio aéreo y marítimo de Ucrania patrullado internacionalmente (44%).

Además, el 82% de los encuestados considera que las negociaciones son una forma realista de poner fin a la guerra, el 62% está a favor de involucrar a otros países en las conversaciones de paz, y el 20% a favor de negociaciones directas con Rusia.

Por último, resulta interesante que la encuesta también cubra el nivel de confianza en los políticos y actitudes electorales. De un lado, l nivel de confianza en Zelenski se sitúa en el 68% mientras que en Valery Zaluzhny y Kyrylo Budanov en el 74% y 59%, respectivamente. De otro, si se celebrasen elecciones Zelenski contaría con un 35% de los apoyos y Zaluzhny un 25%, si bien el partido de este último lideraría elecciones parlamentarias con un 24% frente al del actual presidente que se situaría en un 20%.  

Para concluir, en cuanto al asesinato del expresidente del Parlamento ucraniano, Andrii Parubi, el presidente Zelenski ha comunicado que una persona ha sido detenida y que “ha prestado declaración inicial”, pero sin precisar si se ha tratado de una confesión. De este modo, la investigación continúa para determinar las circunstancias del crimen.


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