A horas de que se produzca el esperado encuentro entre Donald Trump y Vladímir Putin en Alaska, se ha sabido que ambos mandatarios llegarán a la cita con nutridos equipos, en lo que es una señal positiva, ya que se tratarán distintos temas relativos a las relaciones entre ambos países, algunos de los cuales están detrás de la inestabilidad estratégica que explica, en buena medida, lo ocurrido en Ucrania. No ha sido, en cualquier caso, la única noticia de una jornada en la que Zelenski se ha reunido con Starmer para discutir sobre las expectativas de la cumbre y se ha producido un nuevo intercambio de prisioneros. Sobre el frente, continúan los combates con especial importancia del triángulo Toretsk-Dobropillia-Pokrovsk y, en la retaguardia, aunque los ataques se producen por ambos lados, han sido hoy los ucranianos los que han multiplicado su campaña contra objetivos en el interior de Rusia, alcanzando varios puntos relevantes.
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A la espera de lo que ocurra durante la reunión entre Trump y Putin, cabe comentar que, a diferencia de otros encuentros anteriores, el hecho de que ambos mandatarios se hayan llevado nutridos equipos y de que se haya anunciado de antemano una rueda de prensa conjunta, es significativo. Desde el lado occidental parecen decididos a buscar un alto el fuego sin hacer concesiones concretas (al menos de cara a la galería) relativas a cesiones territoriales, insistiendo en que es un tema a tratar en el futuro y mientras siguen amenazando con mantener una ayuda a Ucrania, desde Europa, que llega en realidad con cuentagotas.
Del lado ruso, con su economía ahora sí afectada por la guerra (y temerosa de posibles sanciones adicionales), pero también con la sensación de ventaja militar amparada en buena medida por una superioridad numérica que no dejará de crecer, buscarán todo lo contrario, tratando de atar el reconocimiento a la soberanía rusa sobre las áreas tomadas hasta el momento, así como la garantía de que el resto del Donbás pasará a manos rusas mientras intercambian territorios en Járkov o Sumy por otros en Kursk, en lo que no deja de ser algo prácticamente simbólico.
En cualquier caso, lo más probable es que si la reunión se produce, es porque ya haya algún tipo de acuerdo (no necesariamente para poner en suspenso la guerra, ya que las cuestiones a tratar exceden con mucho esta última) pactado, necesitando de refrendo político. Cuestiones que deberían ir mucho más allá de Ucrania, afectando a temas como la colaboración energética o en materia de minerales, la cuestión polar y, por supuesto, a la estabilidad estratégica, aunque todo esto está por ver y nunca hay garantías totales de que el encuentro se convierta en un éxito.
Sea como fuere, incluso en el escenario más optimista, los europeos tendrán que seguir preparándose para contrapesar a una Rusia que no deja de acumular medios de ataque a larga distancia y que, con o sin paz, incrementará sus Fuerzas Armadas y su capacidad de lanzar operaciones súbitas con un fuerte componente híbrido y no únicamente operaciones convencionales. Estas, por supuesto, también deberán ser tenidas en cuenta, aunque el estado de la Fuerza Aérea rusa implica enormes dificultades para lograr que tengan éxito frente a una OTAN que contaría desde el principio con una práctica supremacía aérea, más allá del papel que puedan jugar los minados medios A2/AD rusos, muy castigados en lo que va de guerra y que se han demostrado francamente insuficientes.
De ahí que países como Lituania hayan anunciado la construcción de líneas defensivas de lo más intrincadas en sus fronteras. Líneas que, para ser efectivas, deberán estar como hemos visto bien nutridas de efectivos, respaldadas por un «muro de drones» gestionado por un sistema de Mando y Control adecuado y, también, apoyadas desde una retaguardia resiliente, pues el grueso de los ataques, en caso de conflicto, será contra esta y no contra las zanjas, campos minados y demás defensas fijas…
Finalmente, la pasada jornada dejó un total de 47 lanzamientos de drones y misiles por parte de Rusia contra Ucrania, incluyendo 2 misiles procedentes de un sistema antiaéreo S-300/400 en función de ataque a tierra. Del total, los ucranianos afirman haber derribado 24 de los drones, sin que haya sin embargo apenas noticias relativas a puntos del país afectados por impactos.
En realidad, la mayor parte de los incidentes registrados han tenido que ver más con ataques llevados a cabo con bombas planeadoras, drones tácticos e incluso MLRS, que con los drones de largo alcance. Así, por ejemplo, un civil murió en Kozacha Kopan tras un ataque ruso con cohetes. En Sloviansk, por su parte, se ha registrado al menos una explosión causada por una FAB rusa, lo mismo que en otros puntos como Dobropillia o Sviatohorivka, así como en Mezhove.
Como apunte interesante, eso sí, Rusia ha venido construyendo emplazamientos específicos para el lanzamiento de drones Shahed, de forma que le es más sencillo gestionar el empleo de grandes cantidades de estos. Una apuesta arriesgada, ya que al no dispersar los lanzamientos, y en caso de guerra contra un actor que tenga vectores más capaces que los ucranianos (que suelen tener escasa cabeza de guerra y nulas capacidades de penetración), podrían convertirse en un blanco fácil.
En el caso contrario, los ataques ucranianos se han multiplicado en las últimas horas, coincidiendo con la previa de la Cumbre de Alaska. En cualquier caso, los más significativos han tenido lugar contra Rostov, en donde una avioneta cargada de explosivos ha explotado contra un bloque de viviendas, contra las instalaciones de Lukoil en Volgogrado, contra la refinería de Syzran en Samara -desde donde se elevaban densas columnas de humo– en el que sería el octavo ataque contra una refinería en lo que va de mes y contra el puerto de Olya en el Mar Caspio, en donde habría sido alcanzado un buque que transportaba componentes para la fabricación de drones tipo Shahed.
Además, una mujer ha fallecido en Kursk como consecuencia del impacto de un dron ucraniano contra un edificio residencial, resultando heridas diez personas más. Por último, se habrían producido explosiones en la localidad de Yenakyevo, seguidas de importantes incendios, sin que se conozca por el momento el objetivo exacto, aunque la localización de FIRMS apunta a una zona minera e industrial.
Además de esto, desde Ucrania aseguran que un cazabombardero ruso Su-30SM habría caído por razones desconocidas en las inmediaciones de la Isla de las Serpientes, al menos según los datos de la inteligencia militar del país, que coincidirían con lo publicado por el canal de Telegram FighterBomber, en lo que podría interpretarse como una confirmación.
En cuanto a los combates y los movimientos, mientras se habla sobre las tendencias en el campo de batalla a lo largo del verano, las noticias vuelven a ser escasas, ciñéndose casi en exclusiva al triángulo Torestk-Dobropillia-Pokrovsk, aunque también hay cambios de cierta relevancia en el sector del Vovcha.
Así las cosas, aunque se han producido enfrentamientos en Sumy/Kursk, o en algunas partes del sector del Oskil, o en el vecino de Siversk, lo más relevante continúa ocurriendo más al sur.
En primer lugar, en dirección a Konstyantynivka, que una vez tomada Chassiv Yar los rusos intentan amenazar desde dicha localidad, buscando llegar a la zona de dachas al noreste, algo que determinados mappers dan prácticamente por hecho, variando notablemente las evaluaciones en función del analista.
Además de lo anterior, en dirección a Dobropillia (pues los sectores de Konstyantynivka y Pokrovsk son ya claramente uno sólo) mientras continúa el desacuerdo tanto respecto del grado de avance de los DRGs rusos en un primer momento (que incluso los más proucranianos reconocen que llegó hasta Zolotvi Kolodiaz y Vesele), como sobre la efectividad de los contraataques ucranianos, lo cierto es que la penetración en dirección norte parece controlada por las AFU, no así en dirección oeste, rodeando por el norte Myrhorad y Pokrovsk. Los rusos, como era de esperar, continúan buscando otros puntos en la zona a través de los cuales progresar, aprovechando la porosidad de las líneas ucranianas, como está ocurriendo algo más al este, en Poltavka y al suroeste de Pokrovsk, en Udachne.
Por último, en el sector del Vovcha también han conseguido los rusos algunos avances importantes en las últimas horas, en la zona del recodo que este río forma al norte del sector. Concretamente, se han extendido hacia puntos como Andríivka-Klevtsova, planteando la amenaza de un futuro cruce del Vovcha que, de profundizarse, podría poner en peligro todo el área de Mezhove y Novopavlivka. Al mismo tiempo, además, las tropas rusas siguen progresando al oeste de Vokresenka y en Malinivka.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
En vísperas de la reunión entre los presidentes Putin y Trump en Alaska, la actividad internacional ha estado plenamente centrada en las últimas declaraciones y noticias al respecto. Además, no todo han sido declaraciones, pues se ha producido un nuevo intercambio de prisioneros.
Comenzamos con los detalles sobre la cumbre, pues el Kremlin ha publicado tanto la agenda como la composición de su delegación. En primer lugar, se espera que la cumbre comience a las 11:00 horas en Alaska (21:00 en Madrid) con una reunión cara a cara entre los presidentes Trump y Putin, lógicamente contarán con la participación de intérpretes. Según el asesor presidencial Yuri Ushakov, la reunión se centrará en la solución de la “crisis de Ucrania”, aunque también abordarán otros temas, incluida la cooperación económica. Además, precisaba que las conversaciones “serán de tipo empresarial” y que la delegación rusa las aborda “de manera profesional”.
Posteriormente, continuará la reunión “durante un desayuno de trabajo” en la que cada líder intervendrá al inicio de la conversación como suele ser la práctica diplomática habitual y se unirán el resto de los miembros de las delegaciones y, más concretamente, cinco personas de cada lado.
En el caso de Rusia, la delegación estará compuesta por el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, el asesor presidencial, Yuri Ushakov, el ministro de Defensa, Andrey Belousov, el ministro de Finanzas, Antón Siluanov, y el representante especial de Putin para la Inversión y la Cooperación Económica con el Extranjero, Kirill Dmítriev (es decir, quien encabezó la delegación rusa en las distintas conversaciones en Estambul).
La composición de la delegación de Estados Unidos, sin embargo, no se ha confirmado públicamente. Aun así, podrían acompañar a Trump el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, el secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional interino, Marco Rubio, y el enviado especial para Oriente Medio y negociador con Rusia, Steve Witkoff.
Concluidas las reuniones y antes de que Trump vuele hasta Washington a las 17:45 hora local, los líderes darán una rueda de prensa conjunta a los medios “donde resumirán los resultados de las conversaciones”, -un hecho que, de entrada, debería considerarse como positivo-, aunque no se espera que se firme ningún acuerdo relativo a Ucrania. Sin embargo, según Reuters, el presidente Putin habría ofrecido a su homólogo estadounidense un posible acuerdo nuclear.
Desde el Kremlin, no obstante, han destacado las dificultades para que periodistas rusos obtuviesen el visado para asistir a la cumbre, lo que describen como una “pérdida de la habilidad” de EE. UU. para emitirlos. Según el portavoz, Dmitry Peskov, “fueron los estadounidenses quienes, hace tres años y medio, iniciaron la idea de restringir todos los procesos relacionados con las relaciones bilaterales, incluidos los servicios consulares”.
Mientras tanto desde la Casa Blanca, el presidente Trump se mostraba optimista de cara a la reunión y cree que Putin está listo para llegar a un acuerdo para poner fin a la guerra después de que el líder ruso plantease la posibilidad de un acuerdo sobre armas nucleares.
Al mismo tiempo comentaba que no está seguro de si van a conseguir un alto el fuego inmediato, así como que la reunión más importante será la segunda que mantengan en clara referencia a cumbre tripartita con la participación de Zelenski. Sin embargo, la participación de Europa seguiría en el aire al afirmar que “tal vez llevemos a algunos líderes europeos, tal vez no”.
La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, comentaba por su parte en una rueda de prensa que el presidente Trump prefiere la diplomacia y la negociación a imponer nuevas sanciones, así que como lo que suceda después del encuentro depende del líder estadounidense. Además, subrayaba que cree que una de las mejores cosas del estilo negociador de Trump es que es muy astuto al no anunciar movimientos que podría o no realizar.

Del lado de Ucrania, tras las reuniones con Trump y los socios europeos, el presidente Zelenski se ha desplazado hasta Londres para reunirse en persona con el primer ministro británico Keir Starmer. El objetivo no era otro que discutir sobre las expectativas de la cumbre Trump-Putin y las posibles formas de poner fin a la guerra, destacando una vez más la importancia de las garantías de seguridad y la presión sobre Moscú. Además, discutieron sobre la continuación de los programas de apoyo a las AFU y el desarrollo de la producción de defensa, incluidas inversiones en el sector, el suministro de armamento y el desarrollo de capacidades de los drones. Adicionalmente, Zelenski confirma que están en marcha los preparativos para la ratificación del Acuerdo de Asociación de 100 años con el Reino Unido considerado “un paso importante” en el desarrollo de sus relaciones bilaterales.
Así, a pocas antes del encuentro de los líderes ambos bandos han intercambiado 84 prisioneros gracias a la mediación una vez más de Emiratos Árabes Unidos. En el caso de Ucrania, han regresado soldados y civiles, incluidos defensores de Mariúpol y algunos ciudadanos que llevaban en cautiverio desde 2014, 2016 y 2017. Además, en esta ocasión sí se ha confirmado que un número igual de prisioneros ha sido entregado a Rusia; tropas que, como de costumbre, han sido desplazadas a Bielorrusia para recibir asistencia médica y psicológica, y, posteriormente, viajarán a Rusia para recibir tratamiento adicional y rehabilitación.
En cuanto al regreso de los menores, estos siguen produciéndose con cuentagotas, ya que debe asumirse que es una de las bazas negociadoras del Kremlin. Así en los últimos días, ha regresado un adolescente que llevaba gran parte de su vida en territorio ocupado, un grupo de cuatro niños y una familia, así como una madre acompañada de sus cuatro hijos.
A colación del plano humanitario, el ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, destacaba durante la jornada que el informe anual de 2024 del secretario general de las Naciones Unidas sobre la violencia sexual relacionada con los conflictos confirma que Rusia utiliza la violencia sexual como método de guerra en los territorios temporalmente ocupados y en los lugares de detención. En consecuencia, piden que Rusia figure entre los “perpetradores persistentes” y se enfrente a sanciones más severas.
Volviendo sobre la agenda de Zelenski, el presidente también ha discutido con su homólogo argentino, Javier Milei, sobre la situación diplomática y el desarrollo de las relaciones bilaterales. Así, Zelenski le ha informado sobre los recientes contactos entre líderes y prestaron especial atención a la cooperación bilateral en tecnología, economía, sector agrícola y otros muchos campos. No obstante, también le dio las gracias por el apoyo de Argentina y, en particular, por su participación en la Coalición para el Retorno de los Niños Ucranianos.
El ministro de Exteriores por su lado ha hablado bilateralmente con sus homólogos de España, Países Bajos y Canadá para seguir coordinando posiciones de cara a lograr una paz justa. En el caso de la primera ministra, Yuliia Svyrydenko, esta ha conversado con su homóloga lituana, Evika Siliņa, para agradecerle el apoyo brindado a Ucrania, incluida su participación activa en la Coalición de Voluntarios, y abordar temas de seguridad, defensa y asistencia humanitaria. Además, Letonia apoya la posición ucraniana relativo a que los procesos de adhesión a la UE de Ucrania y Moldavia deben ser simultáneos.
Para concluir y relacionado con las negociaciones en Alaska, de un lado, el Tesoro de EE. UU. ha sancionado a Grinex, sucesor de Garantex Europe OU, plataforma de intercambio de criptomonedas vinculada a Rusia, así como a tres de los principales ejecutivos de la compañía y seis empresas asociadas en Rusia y Kirguistán que han apoyado la participación del intercambio en actividades cibernéticas maliciosas. Más concretamente, ha facilitado directamente a actores notorios de ransomware y otros cibercriminales al procesar más de $100 millones en transacciones vinculadas a actividades ilícitas desde 2019.
De otro, según Bloomberg, las refinerías indias, han comenzado a reducir sus volúmenes de importaciones de crudo ruso y han comenzado a buscar suministros alternativos. Un hecho que no es sorprendente si se tiene en cuenta que el presidente Trump anunció recientemente la imposición de un arancel adicional del 25% por las compras de petróleo ruso y que entraría en vigor en 21 días, y que se suma al arancel recíproco del 25% anteriormente impuesto.

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