Guerra de Ucrania – Día 1263

La última jornada de guerra en Ucrania nos ha dejado nuevas noticias relativas a las negociaciones entre Rusia y Estados Unidos para poner fin al conflicto. La primera, la reunión entre los asesores de Seguridad Nacional de EEUU, Ucrania y diversos países europeos en Reino Unido, en la que se ha tratado el tema. La segunda, la nueva negativa de Zelenski a una paz que no cuente con Ucrania y en la que se incluyan cesiones territoriales que su Constitución impide. El ucraniano ha hablado además con Macron y con Pedro Sánchez, de quien ha recibido todo su apoyo, aunque en el caso de España no tenga más que un papel marginal en todo lo que atañe a las negociaciones. Mientras tanto, los combates y los ataques a larga distancia han continuado, en una jornada en la que hablamos también sobre Azerbaiyán, Armenia, el reciente acuerdo de paz y el varapalo que la creciente presencia estadounidense en el Cáucaso supone para Rusia.

Sin ti, este sitio no podría seguir funcionando. Ayúdanos mediante una pequeña donación a través del siguiente enlace:

Hoy iniciamos el informe con una breve referencia a la situación más allá de la guerra de Ucrania. En concreto, a la paz entre Armenia y Azerbaiyán, en lo que no es sino un claro tanto que se ha anotado la Administración Trump y que implica una entrada en firme de los Estados Unidos en la región.

Como nuestros lectores saben, cuando en 2020 se detuvo el último conflicto entre ambos países, parecía una paz sin demasiado futuro, al menos a tenor de las reclamaciones de unos y otros y la falta de una presión internacional clara sobre dos actores que eran parte de un juego mucho mayor. Ahora, sin embargo, la situación parece ser completamente diferente.

El pasado 8 de agosto, y gracias a la mediación de Donald Trump, ambos países firmaron un acuerdo que permite poner fin a un conflicto de casi 40 años de duración, que ha sacudido el Cáucaso Sur y que tenía como epicentro la disputa por Nagorno-Karabaj. El primer ministro armenio Nikol Pashinyan y el presidente azerbaiyano Ilham Aliyev, emitieron una declaración conjunta comprometiéndose a cesar permanentemente los enfrentamientos, restablecer relaciones diplomáticas, abrir el comercio y respetar la soberanía mutua.

Más allá de esto, el acuerdo tiene como un elemento clave la creación de la «Ruta Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional» (TRIPP), un corredor de transporte intermodal a través de Armenia que conecta Azerbaiyán con su enclave de Najicheván y que permitirá, si no hay injerencias de terceros actores o la situación se dinamita por cualquier otra razón, el comercio sin restricciones. Este corredor, anteriormente conocido como el «Corredor de Zangezur,» incluirá con el tiempo infraestructura ferroviaria, oleoductos, gasoductos, líneas de fibra óptica y posiblemente incluso líneas de transmisión eléctrica, con el objetivo de impulsar la conectividad regional, el comercio y la integración económica en el Cáucaso Sur, cimentando así una paz duradera.

Eso sí, aunque Armenia mantendrá el control legal del corredor, Estados Unidos tendrá derechos de desarrollo económico en esta ruta estratégica; miel sobre hojuelas para Washington, que gana influencia en el patio trasero de Rusia e Irán a un coste ínfimo gracias entre otras cosas tanto a lo ocurrido en Ucrania como a la guerra en Oriente Medio. Además, el TRIPP no solo facilitará la conectividad entre Azerbaiyán y su enclave de Najicheván, sino que también permitirá vertebrar parte del Cáucaso Sur en el «corredor intermedio» de comercio y energía entre Asia Central y Europa, evitando rutas controladas por Rusia.

Decimos esto porque la invasión de Ucrania ha consumido gran parte de los recursos y atención rusas desde 2022, limitando su capacidad para mantener su influencia en otras regiones, como el Cáucaso Sur, que históricamente ha sido parte de su esfera de influencia. Lo mismo que hemos visto en Oriente Medio con el caso de la Siria de Assad, finalmente huido del país o en parte de África. Dicho de otra forma, la guerra ha debilitado la presencia rusa en el Cáucaso, ya que Moscú priorizó el frente ucraniano, dejando espacios que otros actores, como Estados Unidos y Turquía, han aprovechado.

Lo que tenemos ahora es a unos Estados Unidos que se han asegurado la presencia en la zona, en virtud del citado TRIPP, por 99 años, lo que permitirá fortalecer su influencia en el Cáucaso Sur, haciendo de paso que las cesiones en Ucrania, aunque difíciles de tragar para el Gobierno de Zelenski y la población del país, sean mucho menos importantes para unos Estados Unidos que han visto cómo en poco tiempo el «Eje de la Resistencia» se ha desmoronado, Rusia se ha retirado prácticamente de Siria, ha perdido influencia en el Cáucaso, se ve más acosada por una OTAN ampliada y, en definitiva, está en una situación mucho peor, a nivel global, que al inicio del conflicto. Es, además, también mucho más dependiente ahora de países como China o India, que cada vez menos le tratarán en pie de igualdad.

Como consecuencia inmediata del acuerdo de paz, además, tenemos que Azerbaiyán y Armenia han pedido la disolución del «Grupo de Minsk», copresidido por Francia, EEUU y Rusia y que ahora ya no tiene ninguna relevancia, en lo que es un golpe más para una Rusia que ha visto, también, cómo Armenia suspendió su membresía en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), liderada por este país.

En definitiva, incluso a pesar de que el Kremlin pueda intentar vender al mundo y a sus ciudadanos la imagen de una victoria en Ucrania y de una gran potencia enfrentada a Occidente con mayor ascendencia internacional, la realidad es tozuda. El resultado agónico que pueda conseguir en Ucrania, por más que obligue a este país a dolorosas cesiones de distintos tipos, no puede esconder el hecho de que la Rusia de hoy, aunque militarmente una amenaza más formidable que hace tres años, sigue siendo una potencia menguante incapaz de mantener el ritmo de una competición protagonizada principalmente por los EEUU y China. De hecho, ese será el gran desafío de los próximos años, particularmente para una UE que ha sido también superada por los EEUU en una zona que debería ser de su máximo interés: contener a una Rusia más nerviosa, impredecible y paranoica y, por tanto, más proclive a la escalada para compensar así sus muchas debilidades.

Cambiando de tercio, pasamos ahora a hablar de los ataques a larga distancia por una y otra parte, advirtiendo eso sí de que todavía no hay datos oficiales, pues estamos haciendo este informe de madrugada y no se han publicado.

Dicho esto, ha trascendido que dos civiles han visto la muerte y dieciséis más han resultado heridos, seis de ellos requiriendo hospitalización, como consecuencia de un ataque ruso con drones contra un autobús que se movía cerca de Jersón. Además, dos personas que viajaban en un coche atacado por un dron ruso murieron en la aldea de Bilenke, en la región de Zaporiyia, según se desprende de una publicación de la policía ucraniana.

Del lado contrario, los ucranianos han anunciado un nuevo ataque contra un centro logístico en el que se almacenarían drones tipo Shahed en la república de Tartaristán, provocando una explosión y un incendio, según el SBU. Un ataque que ha tenido lugar a una distancia de 1.300 kilómetros de Ucrania y que habría tenido más objetivos, hablando algunas fuentes de daños en la zona especial de Yelabuga, donde se fabrican estos drones y, según el gobernador regional, una fábrica de automóviles.

Además de este ataque, medios rusos informan sobre cuatro heridos por metralla tras un ataque ucraniano contra la localidad de Slavyansk-na-Kubani, en el krai de Krasnodar, aunque seguramente se trate de las consecuencias del ataque ya recogido en el informe anterior.

En cuanto a los combates y los movimientos, lo cierto es que tampoco ha trascendido apenas información nueva desde la publicación de nuestro anterior informe. La mayor parte de las noticias que hemos encontrado eran, en realidad, actualizaciones ya conocidas y reflejadas en informes previos.

En primer lugar, al sur del sector del Oskil, en la zona del río Nitrius, el Ejército ruso ha logrado ganar unos metros en los últimos días en la zona entre las localidades de Karpivka y Serednje.

En segundo lugar, algo más al sur, pero ya en el sector de Siversk, siguen los combates en los bosques al sur de Kreminna, con las tropas rusas tratando de hacerse con la zona al norte del Donets.

En tercer lugar, en dirección a Konstyantynivka, más y más fuentes continúan confirmando el control ruso al norte y noreste de Romanivka e incluso sobre Shcherbynivka, si bien no todas coinciden en este extremo, como puede verse en el mapa sobre estas líneas.

En cuarto lugar, en dirección a Myrhorad y Pokrovsk, el Ejército ruso ha continuado presionando hacia Nove Shakove (y más exactamente hacia Dobropillia), tomando algunas posiciones al norte de la aldea de Nykanorivka.

En quinto y último lugar, en Kamianske nuevos mappers dan por bueno el resultado del último contraataque ucraniano, confirmando que las tropas rusas habrían sido devueltas esta localidad desde las inmediaciones de Stepnohirsk.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

A medida que se acerca el 15 de agosto, fecha clave por la reunión entre los presidentes Trump y Putin, las conversaciones entre Ucrania, Estados Unidos y otros socios europeos no hacen más que intensificarse.

De este modo, la reunión preparatoria entre Ucrania y sus aliados acerca de la cual se rumoreaba ayer, finalmente se ha producido. Más concretamente, el Reino Unido ha ejercido de anfitrión en una reunión asesores de seguridad nacional de Estados Unidos, Ucrania y Europa presidida por el secretario de Exteriores británico, David Lammy, y el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance. Según Downing Street antes del encuentro, esta reunión está organizada tras la última llamada entre Zelenski y el primer ministro británico, Keir Starmer, y concebida como “un foro vital para debatir los avances hacia una paz justa y duradera en Ucrania”. De hecho, en su llamada con Starmer, Zelenski ha manifestado que antes de la reunión entre Putin y Trump “se necesitan pasos claros, así como la máxima coordinación entre nosotros y nuestros socios”.

Según The Washington Street Journal, tanto los funcionarios ucranianos como europeos han rechazado la propuesta del presidente Putin de un alto el fuego a cambio de que Ucrania ceda el Donbás. De este modo, los socios europeos y Ucrania han presentado su contrapropuesta.

Mientras tanto, desde Moscú hay voces como la del enviado especial de Putin para la cooperación con otros países y director ejecutivo del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kirill Dimitriev, que sostiene que varios países harán enormes esfuerzos, incluidas la provocación y desinformación, para interrumpir la próxima reunión entre Putin y Trump.

Más allá de la reunión de asesores de seguridad nacional, el presidente Zelenski ha vuelto a hablar con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, para intercambiar opiniones sobre “la situación diplomática” y ponen de manifiesto que “todos los socios están dispuestos a trabajar de la forma más productiva posible por el bien de una paz verdadera”. Además, Zelenski subrayaba que también que “es fundamental que los rusos no vuelvan a engañar a nadie”.

Igualmente, ha conversado de nuevo con el líder de Finlandia, Alexander Stubb, para coordinar posiciones, señalando Zelenski la importancia de que Estados Unidos tenga la determinación y la capacidad de poner fin a la guerra.

Además, no han sido las únicas conversaciones a nivel de líderes, ya que también ha hablado con la primera ministra estonia, Kristen Michal, prestando especial atención a las negociaciones de adhesión a la UE, y la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, con quien ha analizado la situación diplomática y la comunicación con sus socios.

Antes de que acabase la jornada, no obstante, también se ha tenido constancia de la llamada entre el Zelenski y el presidente de España, Pedro Sánchez; país que hasta ahora no había sido mencionado ni involucrado en ninguna de las conversaciones ni reuniones de los últimos días, como la presidida por Trump y Zelenski con la OTAN y otros socios europeos para informar sobre la situación después de que Witkoff se reuniese con Putin. Durante la llamada, Zelenski ha informado a Sánchez sobre la situación diplomática y contactos con los socios, así como su visión sobre los próximos pasos para la paz. Así, según informa Zelenski ambos comparten la opinión de que “la voz de Europa debe tenerse en cuenta en las negociaciones diplomáticas” y conversaron sobre la adhesión de Ucrania a la UE.

Sea como fuere, lo que sí llama la atención en cualquier caso por parte de la UE es la ausencia de participación pública de la jefa de la diplomacia Kaja Kallas, quien, por el momento, no ha convocado una reunión extraordinaria del Consejo de la UE para coordinar posiciones. De este modo y como cabía esperar, las negociaciones están llevándose a cabo a nivel bilateral o a través de pequeños grupúsculos de Estados y comunicándose directamente con Ucrania y/o Estados Unidos, y sin una gran participación directa de la UE.

Pese a todas las conversaciones, el presidente Zelenski sigue insistiendo en que cualquier decisión en contra de Ucrania, cualquier decisión sin Ucrania, es al mismo tiempo una decisión contra la paz y serían decisiones fallidas. Así, el líder ucraniano se mantiene en sus trece de que son “decisiones inviables” y defiende que “todos necesitamos una paz real y genuina”. Además, ha vuelto a dejar claro que “La respuesta a la cuestión territorial ucraniana ya está en la Constitución de Ucrania. Nadie se apartará de ella, ni podrá hacerlo. Los ucranianos no cederán sus tierras al ocupante”. De este modo cerraba su discurso matutino diciendo que se necesita “una paz que la gente respete”, prueba como decíamos en nuestro informe anterior de la dificultad de trasladar a una población reacia ciertos sacrificios.

En esta línea, el ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, subrayaba que los ucranianos merecen una paz justa basada en el derecho internacional y el respeto de su integridad territorial y de las fronteras definidas por su Constitución. Además, incidía en que “Rusia no debe ser recompensada por iniciar esta guerra”, resaltando que, pese a los esfuerzos de Estados Unidos y la voluntad de Ucrania, Rusia “continúa con su terror contra los civiles, ignora los plazos y no muestra ningún interés real en poner fin a la guerra”.

Mientras tanto, países como China siguen manteniendo que continuarán comprando petróleo ruso pese a las amenazas relacionadas con la imposición de sanciones secundarias del presidente Trump. Según el Ministerio de Exteriores chino, “es legítimo y legal que China lleve a cabo una cooperación económica, comercial y energética normal con todos los países del mundo, incluida Rusia”. Sobre esto, añadía “seguiremos adoptando medidas de seguridad energética razonables de acuerdo con nuestros intereses nacionales”. 

Continuando con la cuestión energética, Canadá ha anunciado que se unirá a sus socios para reducir el límite del precio del petróleo ruso. Hay que recordar que la UE con el 18º paquete de sanciones a Rusia fija un nuevo límite dinámico a los precios del petróleo ruso pasando a 47,60 dólares por barril a partir del 3 de septiembre.

Por su parte, Zelenski ha impuesto nuevas sanciones contra 35 individuos y entidades vinculados a la corporación estatal rusa Rosatom y otras estructuras energéticas rusas por estar implicadas en los intentos de “integrar ilegalmente la central nuclear de Zaporiyia al sistema energético de Rusia y en la toma de la central de Chernóbil”.

Cambiando de tercio, concluimos con una noticia relativa a los menores ucranianos trasladados ilegalmente y/o deportados forzosamente por las tropas rusas. En las últimas horas, varios medios informan que las autoridades rusas en el territorio ucraniano ocupado de Lugansk han creado un catálogo con información de 294 niños ucranianos para su adopción. En este, se les clasifica por edad, sexo, color de ojos y pelo, y hasta por carácter señalando, por ejemplo, si son “obedientes”, “tranquilos” o si “se puede confiar en ellos para ejecutar tareas”. Además, en la base de datos se les describe como “huérfanos y niños abandonados sin atención parental” cuando realmente han sido separados de sus familias.


Comentarios

Una respuesta a «Guerra de Ucrania – Día 1263»

  1. De lo que habéis comentado sobre Siria… la base aérea de Jmeimim sigue bajo control ruso?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *