Jornada extremadamente intensa en lo diplomático, con rumores cada vez más consistentes relativos a una posible tregua a corto plazo entre Ucrania y Rusia. Mientras se concreta, en Rusia ha tenido lugar el desfile del Día de la Victoria, con una nutrida participación de líderes internacionales, incluyendo al primer ministro chino, Xi Jinping. En el caso de Ucrania, varios ministros de Exteriores de la UE y otros socios del país han visitado el país en un día simbólico (el Día de Europa). Durante su visita, la UE ha anunciado que destinará 1.000 millones de euros a la industria de defensa ucraniana y se ha adoptado la «Declaración de Leópolis» para el establecimiento de un tribunal especial que juzgue los crímenes de agresión. Además de esto, y aunque no hay noticias sobre ataques a larga distancia, salvo de forma muy puntual, sobre el frente han seguido produciéndose enfrentamientos, si bien de una intensidad mucho menor que en las jornadas previas.
Sin ti, este sitio no podría seguir funcionando. Ayúdanos mediante una pequeña donación a través del siguiente enlace:
https://www.buymeacoffee.com/guerradeucrania
Después de mucho tiempo, y debido al alto el fuego temporal, el informe no comienza con la relación de los ataques a larga distancia por una y otra parte, ya que no se han producido lanzamientos de drones o misiles. Recordemos que los militares ucranianos habían recibido órdenes de respetar el alto el fuego, respondiendo únicamente a los ataques rusos, pero sin operar de forma activa, y dejando que los festejos del Día de la Victoria, incluyendo el famoso desfile, siguieran su curso con normalidad. Eso sí, después como hemos visto, de varios días de ataques continuados sobre Moscú que han demostrado una vez más la capacidad ucraniana para atacar la capital rusa, así como otras partes del interior del territorio de su enemigo.
A pesar de todo ello, sí se han producido algunas acciones, aunque en menor medida que en jornadas anteriores. Por ejemplo, la aviación rusa ha seguido lanzando bombas planeadoras, aunque su número distaría sobremanera de lo usual. Aun así, se habría producido una víctima mortal en Sumy. Además, un dron táctico ha dejado un herido en Jersón.
Ya del lado contrario, un dron ha caído contra un edificio gubernamental en la región de Bélgorod, sin que estén demasiado claras las circunstancias. Las fuentes rusas hablan de un ataque contra la oficina del gobernador regional, Vyacheslav Gladkov, en el que habría resultado herido el vicegobernador. Además, la Fuerza Aérea ucraniana habría lanzado bombas guiadas contra posiciones rusas en Sudzha.
Por otra parte, Rusia ha cerrado parte de su espacio aéreo, como preparación para una posible prueba de lanzamiento de misiles balísticos. Algo que, en principio, no estaría relacionado con los avisos, por parte de la embajada de Estados Unidos en Kiev, en los que alertaban de un posible ataque aéreo de entidad significativa contra la capital ucraniana durante los próximos días, pidiendo a sus ciudadanos en el país que estén preparados.

Pasamos, pues a la actividad militar, entre rumores del próximo envío de lanzadores de misiles balísticos de corto alcance Fath-360 por parte de Irán a Rusia. También entre datos actualizados por parte de fuentes OSINT sobre las pérdidas materiales rusas en lo que va de guerra y mientras la guerra entre drones sigue perfeccionándose, con un número creciente de ataques en los últimos meses por parte de drones aéreos a drones terrestres.
Así las cosas, y a pesar del alto el fuego, han trascendido noticias sobre combates y movimientos en distintos puntos del frente, aunque hay que reconocer que son casi anecdóticos y, también, que en algunos casos podrían estar siendo recogidos hoy, a pesar de haberse producido en jornadas anteriores.
No hay, dicho esto, noticias de los sectores más septentrionales del frente, como el de Kursk, el de Bélgorod, el del Oskil o el de Siversk.
En Toretsk, por un lado, se han registrado mínimos enfrentamientos en el centro de la ciudad, e incluso alguna fuente reportaba diminutos cambios de posición. Otras, por el contrario, hablaban de recientes avances rusos de cierta importancia al suroeste de la ciudad, concretamente en Leonidivka.
En dirección a Konstyantynivka, las cuentas proucranianas reconocen los recientes avances rusos. Concretamente los que ya se habían registrado en torno a Nova Poltavka, Tarasivka y Olenksandropil’, así como al norte de dichas poblaciones.
En Velika Novosilka, por último, aunque no hay noticias de movimientos en las últimas horas, hay cuentas que han recogido los avances rusos al norte de Andríivka de las jornadas pasadas.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
El repaso a la actualidad internacional comienza por Moscú y, concretamente por Vladímir Putin, quien pronunció una vez más un discurso en la Plaza Roja, en el marco del tradicional desfile militar del Día de la Victoria que, además, en esta ocasión conmemoraba el 80º aniversario de la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Este evento, uno de los más significativos en el calendario político ruso, sirvió como plataforma para que Putin reforzara una vez más su narrativa histórica y política, centrándose en temas como la unidad nacional, la lucha contra el nazismo y las críticas a Occidente, siguiendo su retórica habitual.
Putin comenzó su discurso destacando la importancia del Día de la Victoria como un símbolo de unidad generacional y gratitud hacia los veteranos que derrotaron al nazismo y subrayando que el sacrificio de millones de vidas aseguró la libertad y la paz para la humanidad. Eso después de varios días de polémicas, después de que Trump afirmase que habían sido los Estados Unidos el país que más había hecho por la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial. Así, Putin afirmó que «respetamos la generación que venció el Nazismo. Se perdieron millones de vidas para salvaguardar la paz para toda la humanidad». Además, insistió en que Rusia nunca permitirá que se distorsione la historia de la Segunda Guerra Mundial, presentando al país como una «barrera indestructible» contra ideologías agresivas y destructivas, en lo que sería una alusión a lo que percibe como intentos occidentales de reescribir el pasado y a las palabras de Trump, obviamente.
El discurso, dicho esto, también incluyó críticas contundentes a Occidente, al que acusó de sembrar odio, rusofobia y nacionalismo agresivo, como es habitual en Putin. Además, afirmó que las élites globalistas promueven conflictos y golpes de Estado, destruyendo de paso los valores tradicionales, lo que interpreta como una amenaza existencial para Rusia. En este contexto, defendió una vez más la «operación militar especial» en Ucrania, presentándola como una lucha por la seguridad de Rusia y la protección de los habitantes del Donbás, equiparándola a las batallas históricas contra el nazismo.
Además, como no podía ser de otra forma, hizo una referencia al estado de preparación de las fuerzas estratégicas rusas, declarando que están «siempre listas» para enfrentar amenazas externas, una advertencia nada velada una vez más. Por otra parte, elogió a los soldados rusos, especialmente a aquellos que han tomado parte en la guerra de Ucrania, afirmando que el futuro de Rusia depende de su labor, reforzando la narrativa de que el país enfrenta un momento decisivo.
El discurso fue, una vez más, de tono muy calculado. Putin buscaba, una vez más, reforzar el apoyo por parte de la población rusa a las políticas del Kremlin, exaltando el patriotismo y la memoria colectiva de la «Gran Guerra Patria». Lo hizo, además, acompañado por líderes de países aliados como China, Brasil, Bielorrusia y Venezuela, intentando de esa forma proyectar una imagen de fortaleza internacional pese al aislamiento occidental.
El Día de la Victoria coincide, además, con el Día de Europa. Debido a ello, los ministros de Exteriores de la UE encabezados por la Alta Representante Kaja Kallas junto con otros representantes de países socios, como el Reino Unido, han viajado a la localidad ucraniana de Leópolis como muestra de su apoyo al país. Mientras tanto en Rusia, han tenido lugar las principales celebraciones por el Día de la Victoria, incluido el desfile militar en Moscú.
Empezando por la visita de los ministros de Exteriores a Ucrania, esta ha traído consigo dos resultados principales. De un lado, la Unión Europea ha anunciado que destinará 1.000 millones de euros a la industria de defensa ucraniana y aumentar el apoyo militar a Ucrania en 2025.
En paralelo, Dinamarca ha anunciado que destinará 830 millones de euros procedentes de los intereses de los activos rusos congelados a la financiación de la compra de armamento a la industria ucraniana a través del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz y bajo el modelo danés. Del total, se asignarán 600 millones a artillería y municiones, y más de 200 millones a la mejora de la defensa aérea ucraniana. No obstante, Copenhague realizará esta donación en nombre de la UE, ya que ha acordado con la Comisión Europea que será Dinamarca el país responsable de implementar el desembolso. Además, ha sido el gobierno de Ucrania quien ha desvelado que estas compras por importe de 1.000 millones serán facilitadas por Dinamarca, Francia, Países Bajos e Italia.
Además, según el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, esperan recibir al menos 1,35 millones de proyectiles de artillería para finales de 2025 – recordemos que el objetivo es 2 millones.
De otro, tal y como estaba previsto, se ha adoptado la Declaración de Leópolis que respalda el establecimiento de un Tribunal Especial para enjuiciar los crímenes de agresión cometidos contra Ucrania. En cuanto a los próximos pasos, el Tribunal se formalizará próximamente en el seno del Consejo de Europa y se establecerá en La Haya.
Además, como también era de esperar, han rendido homenaje a las víctimas de la guerra, aunque también han realizado otra actividad de manera conjunta; la visita al centro “Superhumans” de Ucrania, especializado en prótesis, rehabilitación, cirugía reconstructiva, restauración de la audición y apoyo psicológico para los ucranianos afectados por la guerra.
Por su parte, la Alta Representante Kallas ha mantenido una reunión bilateral con el primer ministro de Ucrania, Denys Shmyhal, a quien le ha trasladado que espera que el 17º paquete de sanciones sea acordado y aprobado por los Estados miembros de la UE “lo antes posible”, coincidiendo con las autoridades ucranianas en que es necesario intensificar la presión sobre Rusia.
Además, los ministros de Exteriores han contado en su principal reunión con la participación del presidente Zelenski, quien ha agradecido especialmente todos los últimos anuncios por parte de la UE, así como la adopción de la Declaración de Leópolis. Esta no era la única intervención del día del líder ucraniano, ya que también ha tomado parte en la cumbre de la Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF) reunida en Oslo.
Ante los líderes de los países nórdicos y bálticos, así como del Reino Unido y Países Bajos, Zelenski ha reiterado un día más que Moscú debería aceptar el alto el fuego porque es la única forma de lograr una paz verdadera. Además, ha dejado claro que Ucrania “mantiene actualmente una comunicación activa, positiva y productiva con Estados Unidos”. Así, ha agradecido el apoyo que están recibiendo y ha pedido una “estrecha coordinación con EE. UU.”.
Sin embargo, esto no es todo ya que, rozando el final de la jornada, la Alta Representante publicaba un comunicado en nombre de la UE en el que se afirma que la UE, se une a Ucrania y sus internacionales, especificando que EE. UU. queda incluido, para pedir un alto el fuego total e incondicional de, al menos, 30 días. Kallas señalaba que “Ahora le toca a Rusia demostrar su voluntad de lograr la paz”.
Por otro lado, el presidente de la Oficina de la Presidencia de Ucrania, Andriy Yermak, y el ministro de Defensa, Rustem Umerov, han hablado por teléfono con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, pero en su cargo de asesor interino de Seguridad Nacional, así como con los enviados especiales Steve Witkoff y Keith Kellogg para continuar la última conversación mantenida entre los presidentes Trump y Zelenski. Como no puede ser de otro modo, el tema principal de la conversación ha sido el alto el fuego y las perspectivas de una solución pacífica a la guerra. Asimismo, ambas partes elogiaron la ratificación del Acuerdo de Asociación Económica o, acuerdo de minerales, por el Parlamento de Ucrania.
Asimismo, ha sido el presidente Macron quien ha confirmado además de Zelenski que la cumbre de la coalición de voluntarios tendrá lugar durante la próxima jornada, cuando se espera que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, los primeros ministros del Reino Unido y Polonia, Keir Starmer y Donald Tusk, así como el nuevo canciller de Alemania, Friedrich Merz, se desplacen hasta Kiev para reunirse con el presidente Zelenski.
Macron puntualizaba, además, que quiere alcanzar un plan conjunto estadounidense-europeo de alto el fuego de 30 días en Ucrania “en las próximas horas y días”.
Antes de pasar a otras cuestiones, hay que destacar que durante la jornada Francia y Polonia han firmado un tratado de amistad para fortalecer la asociación entre ambos países. Entre otros, se prevé una cláusula de apoyo mutuo en caso de agresión contra uno de nuestros países, así: “En caso de amenaza o ataque contra Polonia o Francia, ambos países se comprometen a prestarse asistencia mutua, incluida la asistencia militar”.
Volviendo sobre la actividad en Ucrania, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, ha anunciado que “dos diplomáticos húngaros deben abandonar nuestro país en 48 horas” aclarando que “actuamos en respuesta a las acciones de Hungría, basándonos en los principios de reciprocidad y en nuestros intereses nacionales”. Pero ¿qué ha hecho Hungría?
Según el SBU ucraniano, han descubierto una red de espionaje dirigida por Hungría para obtener inteligencia sobre sus defensas y, por tanto, actuando contra los intereses de Ucrania, y han detenido a dos presuntos agentes que actuaban bajo la inteligencia militar húngara.
Esta revelación ha sido calificada por Hungría como “propaganda”. De este modo, el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, anunciaba “hoy hemos expulsado a dos espías que trabajaban bajo cobertura diplomática en la embajada de Ucrania en Budapest”.
Por otro lado, Sybiha también ha mantenido reuniones bilaterales. En primer lugar, se ha reunido con su homólogo británico, David Lammy, en Leópolis, a quien ha expresado su agradecimiento por el anuncio del “mayor paquete” de sanciones contra la flota fantasma rusa, e informado sobre la situación en el campo de batalla y las violaciones de Rusia “a su propio alto el fuego”. A su vez, Lammy también se ha reunido con el primer ministro ucraniano, para debatir sobre el desarrollo de la asociación estratégica bilateral enmarcada en el acuerdo de asociación por 100 años firmado entre Ucrania y Reino Unido.
Asimismo, ha tenido ocasión de conocer a su nueva contraparte alemana, Johann Wadephul, a quien ha agradecido que Berlín sea uno de los líderes de la coalición de voluntarios y ha trasladado que tanto Ucrania como toda Europa “esperan con interés el liderazgo decisivo del nuevo gobierno alemán”. También han tenido ocasión de discutir sobre la situación en el campo de batalla y su agenda bilateral. Al igual que en el caso de su homólogo británico, Wadephul también se ha reunido con Shmyhal para discutir especialmente sobre la situación en primer línea de combate, las perspectivas de inversión en Ucrania, y las aspiraciones de Ucrania de unirse a la UE.
En relación con las celebraciones en Moscú, el Ministerio de Exteriores ucraniano confirmaba que han convocado a varios jefes de misiones diplomáticas acreditadas en Ucrania cuyos altos funcionarios estatales acudieron al desfile militar ruso. Según el viceprimer ministro de Exteriores: “La presencia de altos funcionarios de ciertos estados en los eventos organizados por el Kremlin no tiene nada que ver con honrar la memoria de las víctimas y los héroes de la Segunda Guerra Mundial. Por el contrario, constituye una profanación de dicha memoria y un respaldo a la actual agresión en Europa: la continua guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.”
En el caso de la UE hay que destacar que finalmente el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, ha participado en los actos en Moscú, pese a las advertencias de la Alta Representante, lo que ha incluido estrechar la mano del presidente Putin al inicio del desfile. Está por ver si hay algún tipo de reacción por parte de la UE, al igual que para el caso del primer ministro de Serbia, Aleksandar Vucic, al ser su país un estado candidato a la adhesión.

Deja una respuesta